El portavoz del Grupo Socialista en la Diputación de Guadalajara, Julio García, ha asegurado que los presupuestos de la Corporación provincial para este año, que previsiblemente se debatirán en Pleno la próxima semana, “constatan el fracaso del presidente, , y del Equipo de , a la hora de aportar alguna solución a los grandes retos que tiene la provincia”. Una vez concluido el Plan de Carreteras –iniciado ya en 2009, durante el mandato del PSOE–, los recursos disponibles no se han orientado hacia nuevos proyectos de similar envergadura, como la mejora de las infraestructuras hidráulicas. Por ello, ha anunciado la presentación de una enmienda a la totalidad.

De hecho, aunque el presupuesto de 2018 aumenta en relación al año anterior, hasta los 59,3 millones de euros, lo que más crece es el gasto corriente, “una partida improductiva que sube de manera preocupante nada menos que un 14%”. En realidad, esta ha sido la tónica de toda la etapa de gobierno del PP desde 2011, un periodo en el que el gasto corriente se ha incrementado un 65%.

El capítulo de inversiones, sin embargo, que aparentemente ascendería a 20 millones de euros, “está lleno de trampas”, ha asegurado el portavoz socialista. En efecto, de esa cantidad habría que descontar hasta cinco millones de euros que serán para terminar de pagar obras ya ejecutadas, no para nuevos proyectos. Además, la inversión directa en los municipios apenas llega a ocho millones de euros y se limita a lo de siempre: “el plan provincial y poco más”, ha agregado.

Intereses de demora

Además, en el proyecto de presupuestos hay otros cinco millones de euros de pagos pendientes por revisiones de precios del Plan de Carreteras que no se abonaron en su momento, pese a que Latre sabía al menos desde 2015 que estaba obligado a hacerlo. “Estas obligaciones deberían haberse atendido regularmente, al tiempo que se han ido liquidando las distintas obras, pero no se hizo. El resultado es que ahora no solo hay que pagar todo lo que se debe, sino también intereses de demora por no haberlo hecho a su debido tiempo. Además, se da la circunstancia de que mientras la Diputación acumulaba esta deuda y los correspondientes intereses de demora, se dedicaba a devolver apresuradamente créditos cuyo interés era inferior. Esta mala gestión ya lastró el presupuesto de 2017, al igual que ocurrirá este año y probablemente el próximo, mermando las posibilidades de invertir en los pueblos”, ha explicado García.

De hecho, el portavoz socialista ha criticado también el camino que ha tomado Latre para afrontar este problema, que consiste en ir aplazando los pagos, “y atender las obligaciones que no se atendieron en su momento con los recursos que deberían ir destinados a inversión en los pueblos”.

Sectarismo

El sectarismo es otra de las características del presupuesto de la Diputación para este año, que no ha dejado de ser una constante desde que gobierna el PP. Si ya en años anteriores el recibió un trato privilegiado –pese a que tiene un presupuesto incluso mayor que la Diputación–, y fue el único subvencionado con 50.000 euros para ayudas sociales, este año recibirá además otros 200.000 euros para que Román haga su campaña de la Ciudad Europea del Deporte. Mientras tanto, otros municipios con menos recursos que quieren poner en valor su patrimonio, como Driebes, son despachados con 5.000 euros para promocionar el yacimiento arqueológico de Caraca, uno de los mayores descubrimientos de los últimos años.

Por otro lado, ha lamentado que Latre “haya acabado poniendo la Diputación al servicio de su partido y en contra de la Junta de Comunidades”, al igual que está haciendo el alcalde de Guadalajara, . “La consigna de Cospedal es desgastar al desde las instituciones que gobierna el PP, y tanto uno como otro la están siguiendo al pie de la letra”, ha señalado el portavoz socialista.

“De la misma forma que Román pone zancadillas al aparcamiento del hospital o a la construcción del nuevo campus, aunque perjudique con ello a los ciudadanos de la capital y a los de toda la provincia, Latre se ha descolgado de cualquier acuerdo con el Gobierno regional en materia de empleo y ha rechazado participar –después de haberse comprometido a hacerlo– en el convenio de caminos, con el que se podrían haber invertido nueve millones de euros en la provincia en dos años”, ha agregado García.

Mientras tanto, ambos permanecen en silencio de manera cómplice y servil cuando se trata de pedir soluciones al y de Cospedal. “No se puede callar ante el ministro de Fomento, como hace Román, cuando es un clamor el mal funcionamiento del servicio de , ni esperar un día más a que se den soluciones al punto negro de Cuatro Caminos. Al igual que Román, Latre calla cuando se trata de salir en defensa de la provincia en asuntos como el “fracking” –frente a un que está dispuesto a primar los intereses de las multinacionales hasta el final, aunque sea a costa de la seguridad y de las posibilidades de desarrollo del mundo rural–, o en conflictos como el del agua, en el que acepta la claudicación vergonzosa de Cospedal para mantener sus aspiraciones dentro del PP, en vez de defender a los municipios ribereños”, ha concluido.