Un anuncio que ha realizado minutos antes de visitar la Cooperativa Santa María Magdalena y la Bodega Mariscal de Mondéjar, acompañado del delegado de la Junta, ; el director provincial de Agricultura, ; el alcalde, ; el presidente de la DO Mondéjar, y viticultores de la comarca, según ha informado en nota de prensa la Junta.

Martínez Arroyo ha explicado que “en este momento hay que tener media hectárea como mínimo para poder reestructurar viñedo en Castilla-La Mancha con ayudas públicas” y los viticultores de la provincia de Guadalajara demandan “una reducción que vamos a aplicar a partir del próximo año, para poder acceder a los fondos públicos”, ha dicho.

De esta manera, “lo que hacemos es adaptarnos a la realidad del territorio, donde las viñas son más pequeñas”, ha puntualizado el consejero, quien ha añadido que así “más viticultores y más superficie de Castilla-La Mancha podrán acogerse a la reestructuración en los próximos años, tal y como reclaman, en este caso, los agricultores alcarreños”.

Asimismo, el titular de Agricultura en Castilla-La Mancha ha aseverado, en este final de vendimia, que se espera una merma en la producción de en torno a un 20 por ciento menos, lo que significaría un total de unos 20 millones de hectólitros de mosto y vino de una calidad “extraordinaria”, puesto que la uva ha llegado en “excelentes condiciones” a las bodegas y cooperativas de la región, “lo que va a permitir vender muy bien nuestro vino”, ha aseverado.

“C-LM VA A APROVECHAR LA COYUNTURA INTERNACIONAL”

En este sentido, el consejero se ha mostrado convencido de que Castilla-La Mancha va a aprovechar “muy bien” la coyuntura internacional. Ha añadido que “ahora mismo hay unos precios muy competitivos, tanto para los viticultores como para las bodegas y cooperativas que ya están vendiendo el mosto y el vino a precios muy rentables que garantizan la actividad vitivinícola”, y ha asegurado que ése es el objetivo del Gobierno regional en esta legislatura.

En esta tarea, viene trabajando la Consejería de Agricultura con el sector en una “clara apuesta” por la calidad, por ejemplo, reduciendo el rendimiento productivo por hectárea, excluyendo la variedad airén de las ayudas de reestructuración de viñedo y orientando las decisiones de los agricultores a los deseos de los consumidores. “De esa manera estamos ayudando al sector vitivinícola de Castilla-La Mancha”, ha reiterado Martínez Arroyo.

El consejero ha recordado también la creación de la de la región que agrupa a las nueve Denominaciones de Origen de la Comunidad Autónoma.

Por primera vez en Castilla-La Mancha los pueden financiar inversiones de la industria agroalimentaria, ha recordado el consejero de Agricultura, que ha mantenido una reunión con el último grupo de desarrollo rural creado en la provincia de Guadalajara, Adasur, al sur de la Alcarria, para promover el desarrollo local de carácter integral, así como la calidad de vida de sus habitantes, mediante la gestión de las iniciativas, proyectos y programas tanto de carácter público como privado.

Adasur ha concedido una ayuda para la Cooperativa de Vino Santa María Magdalena, una decisión que ha valorado el consejero, como “una de las mejores formas de hacer desarrollo rural en nuestro territorio, en nuestra comunidad autónoma, a través de las industrias agroalimentarias”, ha matizado.

EL 14% DE LA RIQUEZA DE LA REGIÓN

Durante su intervención, Martínez Arroyo ha destacado que “no se puede entender la región sin agricultura, ganadería e industria agroalimentaria, que representan entre las tres el 14 por ciento de la riqueza de la región”.

En este sentido, ha añadido también que “es la actividad más importante desde el punto de vista económico y, por tanto, hay que apoyarla a través de los (GDRs)”, a lo que ha recordado que fue “este Gobierno el que tomó la decisión de que así fuera en este período de programación, y también a través de las ayudas directas de la Administración y nosotros vamos a estar con los viticultores, con las bodegas, con las cooperativas y con las denominaciones de origen”.

El territorio de Adasur está constituido por los municipios de Albalate de Zorita, Albares, Alhóndiga, Almoguera, Almonacid de Zorita, Alovera, Aranzueque, Armuña de Tajuña, Cabanillas del Campo; Chiloeches, Driebes, Escariche, Escopete, Fuentelencina, Fuentelviejo, Fuentenovilla, Hontoba, Horche, Hueva, Illana, Loranca de Tajuña, Mazuecos, Mondejar, Moratilla de los Meleros, Pastrana, Pioz, Pozo de Guadalajara, Pozo de Almoguera, Renera, Sayatón, Valderachas, Valdeconcha, Yebes, Yebra, Zorita de los Canes.