Este martes se ha celebrado la reunión del contra Incendios Forestales de Castilla-La Mancha, presidido por el delegado de la Junta, , con el objetivo de coordinar la organización del operativo para la campaña de este verano en Guadalajara.

Alberto Rojo ha hecho un llamamiento a la “prudencia y la colaboración” de la ciudadanía y recuerda que las condiciones climatológicas no son tan buenas como las de la pasada campaña y “no podemos bajar la guardia, por lo que desde el Gobierno regional vamos a poner en marcha en los próximos días el dispositivo especial para la época de riesgo alto”. De hecho, las perspectivas para este verano son preocupantes dado que el invierno y primavera han sido notablemente más secos de lo normal, por lo que todo apunta a que el monte se secará pronto y en caso de incendio el fuego se podría extender con facilidad.

El Gobierno regional trabaja en la prevención de los incendios a lo largo de todo el año y para ello, durante los 8 meses restantes al periodo de máximo riesgo se realizan tareas de selvicultura preventiva destinadas a limpiar los montes y reducir así el riesgo de incendio forestal. En la presente campaña de prevención de incendios forestales, durante los meses de enero a mayo de 2019, se ha actuado sobre 950 hectáreas y la previsión es alcanzar 1.650 hectáreas en total a lo largo del año, en base a la ejecución prevista para los meses de octubre, noviembre y diciembre.

Además, en el año 2018 se inició un programa de prevención en la lucha contra incendios forestales basado en la labor del ganado en el control de la vegetación. Dicha línea de actuación contó con 19 ganaderos, permitió actuar sobre una superficie de 421 hectáreas y reportó un total de 35.163 euros a los ganaderos. En el año 2019 este programa se ha incrementado en un 25 por ciento, tanto en número de ganaderos y superficie tratada como en importe económico.

En este sentido, Alberto Rojo ha recordado que “la prevención de los incendios se consigue a lo largo de todo el año y desde el Gobierno regional somos muy conscientes de ello, como demuestra el hecho de que en esta legislatura que finaliza hemos ampliado la contratación de los trabajadores a los 12 meses del año”.

Esta plantilla se incrementa en el periodo de mayor riesgo forestal, que es el comprendido entre el 1 de junio al 30 de septiembre, y cuando entre el personal de Geacam y la plantilla propia de la Consejería de Agricultura, y , trabajan en el operativo contra incendios de la provincia de Guadalajara cerca de medio millar de personas.

Como en años anteriores, el (COP) se ubica en la base de El Serranillo, que el pasado año adecuó algunas de sus instalaciones y en la que en esta legislatura se ha incorporado un nuevo helicóptero, lo que en su momento supuso un importante refuerzo tanto en misiones de transporte de personal como en labores de extinción. También se incorporó una patrulla de vigilancia nocturna, clave para atender las incidencias que se producen durante la noche.

En cuanto a configuración del dispositivo, la principal novedad para esta campaña es la trasformación de la autobomba-retén de Sacedón en autobomba con conductor y ayudante más brigada terrestre compuesta por siete personas sobre vehículo todoterreno.

El resto del dispositivo lo conforman tres brigadas helitransportadas, con base en El Serranillo, Corduente y Hiendelaencina-Las Minas, cuatro helicópteros para trasporte de personal y lanzamiento de agua, un avión de carga en tierra, con base en Peralveche, siete brigadas terrestres combinadas con autobomba, con base en Guadalajara, , , Sacedón, , y , nueve autobombas-retén. Además, en El Serranillo tiene también su base un camión nodriza, de gran capacidad de transporte de agua que puede llegar a almacenar hasta 14.000 litros. Asimismo, se suma a estos medios un Kamov, cedido por el Gobierno central para lanzamiento de agua, con base en Hiendelaencina-Las Minas.

En la provincia existen en la actualidad 156 puntos de agua que conforman una red que se ha ido ampliando en los últimos años, con la intención de conseguir una serie de puntos de carga de helicópteros y autobombas para que los desplazamientos desde los posibles incendios a las zonas de recarga sean lo más cortos posibles, agilizando así las actuaciones de extinción.

La Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural contrata también durante los meses de verano dos máquinas pesadas en la provincia de Guadalajara, con base en Cogolludo y Cifuentes, para la lucha contra los incendios forestales que junto a las actuaciones de extinción realizan trabajos preventivos de mantenimiento de cortafuegos y arreglos de caminos. En el último año estos trabajos han consistido en la mejora de 88 kilómetros de caminos y el repaso de 40 hectáreas de cortafuegos.

Extremar la vigilancia

En cuanto a las torres de vigilancia, en Guadalajara están operativos 26 puntos de vigilancia que se han ido mejorando también en los últimos años. La puesta en servicio de estas torres se lleva a cabo en base a estudios que tienen como finalidad dotar a la provincia de un dispositivo de vigilancia eficaz, evitando solapes innecesarios y garantizando que los puntos de vigilancia estén situados en las mejores ubicaciones posibles para cumplir con su cometido. No obstante, el delegado de la Junta recuerda que además de la importante vigilancia que se lleva a cabo desde estas torres, “cada persona somos potenciales vigilantes contra incendios” y destaca que “hoy en día, que casi todos llevamos un móvil con nosotros, es importantísimo que en el momento que se detecte un posible conato de incendio se avise al servicio de emergencias 112, desde el que se activa el operativo contra incendios”.

En definitiva, según destaca el delegado de la Junta, “en Guadalajara contamos con un amplio dispositivo para prevenir y detectar el fuego lo más rápidamente posible y extinguirlo a la mayor brevedad, pero es imprescindible la concienciación ciudadana para evitar y alertar sobre los incendios”.

La eficacia de este dispositivo queda patente ante la evolución de los incendios de los últimos años. En 2017 se produjeron 221 siniestros de los que 198 tuvieron la consideración de conatos ya que la rápida actuación permitió que no se quemara más de una hectárea. Gracia a esta rápida actuación del operativo contra incendios se consiguió que aunque en 2017 se iniciaron un 9,5 por ciento más de incendios que en 2016, lo cierto es que la superficie forestal afectada se redujo en un 6,23 por ciento y la no forestal en un 83,42 por ciento.

El pasado año las condiciones climatológicas fueron excepcionales, con una primavera muy lluviosa y un verano sin temperaturas extremas, lo que permitió que se produjeran 150 incendios, que afectaron a una superficie forestal de 66 hectáreas y 10 hectáreas más de suelo agrícola.