Dos de los asaltos tuvieron lugar en la milla de oro del distrito madrileño de donde embistieron a un agente en el momento de la detención. También se les considera responsables del robo de un camión que transportaba teléfonos móviles. Para cometer dichos asaltos contaban con medios técnicos avanzados llegando a lograr un beneficio de hasta medio millón de euros.

La investigación se inició en el mes de junio, cuando los autores cometieron un robo en una empresa de logística en Guadalajara. Tras numerosas comprobaciones, los agentes pudieron relacionar este asalto con hechos posteriores ya que los detenidos utilizaban los mismos vehículos para cometer los delitos, ha informado la Policía Nacional en un comunicado.

Entre los hechos delictivos que se atribuyen a , se encuentran dos asaltos ocurridos en la misma noche en establecimientos comerciales del madrileño barrio de Salamanca. Los arrestados, al verse sorprendidos por una patrulla de Seguridad Ciudadana, embistieron contra el vehículo policial tratando de atropellar a uno de los agentes viéndose este obligado a repeler el ataque haciendo uso de su arma de fuego.

En circunstancias similares se sucedió otro asalto en un almacén de perfumería, donde nuevamente los detenidos embistieron contra el vehículo de para acto seguido tratar de atropellar a uno de los agentes.

La investigación también permitió vincular a los detenidos con la sustracción en de un camión en cuyo interior se hallaban teléfonos móviles. Para ello, un amplio grupo de personas intimidaron y amenazaron a un vigilante de seguridad de la nave donde se encontraba el camión. Posteriormente, dos de los vehículos usados para cometer este asalto fueron identificados y recuperados con gran parte del material sustraído. Además, en su historial de hechos delictivos se encuentra un robo con un arma de fuego cometido en un polígono de Vallecas.

INSPECCIONES PREVIAS DE LOS LOCALES

Los autores de estos hechos delictivos habían adquirido una gran destreza en la sustracción de vehículos consiguiendo burlar sus sistemas de seguridad e inhibiendo la geolocalización en aras de dificultar su localización. También realizaban inspecciones previas de los locales a violentar, quedando patente la especialidad en la actividad ilícita.

Los agentes lograron la localización y detención de tres de los integrantes de esta organización para posteriormente arrestar a un cuarto individuo por colaborar con la organización como testaferro. Uno de los principales miembros de la organización sobre el que recaían dos órdenes de detención en vigor fue detenido posteriormente cuando los agentes interceptaron su vehículo.