El Ayuntamiento de Guadalajara reclama a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que recupere y acometa el proyecto de la conexión del Sorbe con el Bornova.

, alcalde de Guadalajara, que ha asistido a una reunión convocada en la cuyo tema central ha sido la sequía, puso de manifiesto en la misma, la necesidad de retomar dicho proyecto.

, vicealcalde de Guadalajara, que también participó en el encuentro, ha señalado que “situaciones como la actual convierten en prioritaria la necesidad de garantizar los recursos hídricos”. Actualmente, la Mancomunidad de Aguas del Sorbe, a la que pertenece Guadalajara, sólo tiene una fuente de abastecimiento, que es Beleña, cuyo nivel en estos momentos es de 6 hm3. La solución pasaría por que se pudiese conectar con Alcorlo, de modo que se pudiera almacenar allí el sobrante del resto del año hidrológico. “ cuenta con el respaldo unánime de los sectores agrícolas, empresariales y las administraciones. No se trataría de un proyecto especialmente costoso que no pudiera afrontar la Junta de Comunidades, que es la que debería acometerlo”, señala.

El vicealcalde ha subrayado la necesidad de que “las administraciones nos pongamos a trabajar desde ya en este sentido. Si no se aborda, no es por una cuestión económica, sino por falta de voluntad. Lo primero que debería hacer la Junta de Comunidades es fijar una cantidad en el presupuesto de 2018. Es una infraestructura necesaria para Guadalajara”.

Guadalajara destaca como una de las ciudades en las que más ha descendido el consumo de agua

En la reunión celebrada en la Confederación Hidrográfica del Tajo también se dio cuenta del consumo de agua de los ayuntamientos y, concretamente, del descenso que han experimentado. Guadalajara destaca por ello, al pasar de los 7 millones de m³ en 2007 a los 5,8 millones actuales. se ha debido a la importante reducción de fugas, que han pasado de ser del 40% al 16%. Además, se da la circunstancia de que todos los ayuntamientos que han ahorrado agua con respecto a años anteriores son aquellos en los que el servicio está externalizado. De esto, según Carnicero, se extrae una conclusión: “la gestión del ciclo del agua, basada en la colaboración público-privada, reporta beneficios y el principal, el ahorro”.