Este martes quedó inaugurada en la Sala Multiusos del de nuestra capital la “Exposición de zambombas” (Colección ) organizada por la Diputación de Guadalajara a través de su Servicio de . En , que podrá visitarse hasta el próximo 7 de enero, se muestra una colección de cerca de 40 ejemplares de este peculiar instrumento musical reunidas por acompañadas de los correspondientes paneles explicativos. Nacido en Guadalajara en la década de los 50 del siglo pasado en el barrio del Cerro Pimiento pero criado en otro emblemático como El Alamín, Nolasco vivió desde pequeño la tradición de pedir el aguinaldo en Navidad con las zambombas fabricadas con barriles de escabeche. Con el tiempo se convirtió en profesor de Carpintería de la desde donde impulsó, entre otras iniciativas, los cursillos de construcción y reparación de zambombas así como los ritmos básicos para tocarla, siguiendo los pasos de su padre, José Facundo, que entre otras actividades fabricaba zambombas (de hecho la más antigua de la colección es una construida por él en 1960).

En esta exposición se hace un recorrido por este instrumento que podría tener origen africano y que habría llegado a la península en el siglo XV, donde en todo caso su uso está extendido. En nuestra provincia se aprecian particularidades como que en los barrios populares de la capital se toca una construida con barril de madera acompañada con una castañuela que suena contagiada con la vibración de la piel, en la Alcarria se utilizan vasos de colmenas, tinajas y otros elementos de barro mientras que en las Serranías se encuentran también ejemplares desde los de pequeño tamaño aprovechando botes hasta los enormes ejemplares que animan las navidades seguntinas, y en la zona de Molina se utilizan también pucheros, cernedores, así como distintos tipos de palo como caña o boj.

En esta muestra también hay espacio para otras procedentes del resto de Castilla-La Mancha o de España, así como allende los mares, pues este instrumento se ha extendido por el mundo entero si bien con formas diferentes. Esta exposición llega a la capital tras recorrer diferentes lugares de la provincia, como el de la Posada del Cordón de Atienza, donde estuvo entre finales de 2015 y principios del 2016, si bien enriqueciéndose cada año que pasa con nuevas piezas y nuevas aportaciones.