Siguiendo el modelo herreriano de El Escorial, aunque con diferencias ostensibles, la cripta mendocina es muestra del esplendor de un Barroco ya en declive que dominó las manifestaciones artísticas de la España del siglo XVII, y en este caso principios del XVIII, ha informado el Ayuntamiento en nota de prensa.

La vida de Juan de Dios de Silva, condicionada por las circunstancias que le tocó vivir, con especial referencia a su situación durante la Guerra de Sucesión, será también objeto del detalle, dejando una pregunta en el aire y es la razón por la que, tras construir la cripta, no quiso ser enterrado en ella.