Inmediatamente después, el jurado, compuesto por siete hombres y dos mujeres, se cerrará en una sala para deliberar, una decisión que puede durar horas o días en función de que los miembros de este se cuestionen más o menos preguntas mientras deliberan.

En esta deliberación el jurado tendrá que tener en cuenta las pruebas testificales, periciales y documentales. En estas últimas se incluye la última visualización del video que tuvieron ocasión de ver con la reconstrucción de los hechos en el chalé de la calle Pioz y los Whatsapp que Nogueira envió a su amigo brasileño Marvin en los que le iba relatando como estaba ejecutando a su familia.

También el jurado ha tenido ocasión de escuchar a la Fiscalía, acusaciones particulares y defensa en sus alegatos finales.

Fiscalía y acusaciones mantienen para el procesado y asesino confeso de las muertes la petición de una pena de prisión permanente revisable por cuatro crímenes, dos de ellos a menores y el descuartizamiento de los dos mayores.

Por su parte, la defensa se ciñe también a la petición de 25 años de cárcel que pedía inicialmente para su defendido en base a la consideración de dos asesinatos y dos homicidios, valorando también que Nogueira tiene su cerebro enfermo y que ello le llevó a cometer estos hechos, así como que se entregó a los agentes.

El juicio no se dará por concluido hasta que haya veredicto y la magistrada determine que queda visto para sentencia. Mientras se fija la pena para Nogueira, el joven brasileño se encuentra en la cárcel de Estremera en prisión preventiva, donde lleva ya algo más de dos años.

Aunque estará de nuevo en la sala mientras el jurado recibe el objeto del veredicto y cuando se lea este, Nogueira ya no volverá a tener la palabra en este juicio ya que tuvo ocasión de hablar tras las conclusiones finales de las partes.