El pide dos años de prisión para el procesado, por un presunto delito de homicidio imprudente, así como la inhabilitación de su profesión durante cuatro años.

Y es que según el fiscal, J.L.F.G., sin antecedentes penales, se dirigía con su compañero al polígono de Cabanillas tras recibir un aviso de que se acaba de cometer un robo con violencia e intimidación y que los presuntos atracadores iban armados y habían efectuado un disparo en la nave reseñada.

El acusado se dirigió con otro agente al lugar para iniciar la búsqueda de los sospechosos y al llegar al lugar y ver a varias personas que hablaban entre ellos y sospechar que podría tratarse de los supuestos autores, gritó: “alto a la Guardia Civil”.

Pero tras huir y escuchar el agente a unos de los supuestos atracadores decir: “ya verás tú”, realizó un disparo “disuasorio”, según el escrito, con el arma reglamentaria, disparo que ocasionó la muerte del atracador a causa de una “hemorragia por traumatismo arterial y venoso” que le produjo un shock hipovolémico.

Es previsible que la vista se alargue durante toda la semana ya que está prevista la presencia de numerosos testigos.