El grupo MIXOleplus ha explicado los avances en la investigación del brote de mixomatosis de liebres en una jornada en la que han participado (del , , MAPA), e Ignacio Badiola (del IRTA-CReSA); Miguel Ángel Aymerich (, MITECO), José Manuel Jaquotot (MAPA); (Laboratorios Labiana); () y (en representación de la , RFEC), que mostraron su preocupación por la conservación de la liebre.

Desde Fundación Artemisán, y , aportaron los datos de los censos realizados en -La Mancha durante la primavera y otoño de 2019, que en primavera apuntaron unas densidades medias de 7 u 8 liebres por cada cien hectáreas.

Esto, según aseguran, confirmaría que el brote de mixomatosis no ha extinguido a las liebres, pero las densidades obtenidas son significativamente más bajas que las conocidas para principios de los años 2000. Los investigadores afirman que la liebre podría estar acusando una regresión, aunque la disminución en las capturas globales que se observa durante los últimos años también puede deberse en parte a la bajada en el número de cazadores y el impacto de otros factores.

Así, han advertido de que el declive es “evidente” y los cazadores y gestores, mediante sus actos, tienen la oportunidad de cambiar el destino de la liebre.

En concreto, explicó el avance de la mixomatosis desde su primera detección en el de Veterinaria de Algete (LCV), en julio de 2018. Así, ha indicado que desde entonces la enfermedad ha afectado a 26 provincias de , , Castilla-La Mancha, Castilla y , Comunidad Valenciana, Extremadura, Islas Baleares, , y .

Además, ha añadido que la mixomatosis ha dado una tasa de mortalidad media en los cotos afectados del 55,4 por ciento y que en ocasiones se han registrado reducciones importantes en las poblaciones de liebres que han provocado restricciones en la actividad cinegética e incluso, en algunas ocasiones la suspensión de la temporada de caza por parte de los gestores de los cotos, para favorecer la recuperación de estas poblaciones.

Por su parte, los investigadores de la Universidad de Oviedo Francisco Parra y Kevin Dalton, así como Montserrat Agüero (LCV de Algete) e Ignacio Badiola, confirmaron que el virus de mixomatosis que afecta a las liebres es un nuevo virus (ha-MYXV), con unas características genéticas particulares, distinguibles de las del virus de los conejos.

Los estudios sugieren que el virus de las liebres es una forma evolucionada del virus de los conejos, capaz de infectar y transmitirse eficazmente entre las liebres, produciendo una enfermedad muy similar a la mixomatosis descrita en los conejos.

Así, ha confirmado que ya existe un método diagnóstico capaz de diferenciar los dos tipos de virus y ambos parecen tener alta especificidad en el rango de huésped. En todos los casos de mixomatosis en liebre ibérica estudiados, excepto uno, el virus detectado ha sido tipo liebre mientras que, en todos los conejos silvestres coetáneos de zonas con liebres afectadas, excepto uno, se ha detectado el virus tipo clásico.

Por su parte, Ignacio García-Bocanegra, de la , manifestó que en Andalucía parece que las repoblaciones de conejos y liebres no han sido un factor relevante en la diseminación geográfica de la mixomatosis.

En la mayoría de los cotos afectados no se detectaron conejos con signos compatibles con mixomatosis durante el periodo del brote en liebres, los brotes tuvieron una duración media de 115 días y el 73 por ciento de los cotos indicaron una disminución en el número de liebres cazadas durante la temporada cinegética 2018-2019 con respecto a la temporada anterior, con una mortalidad de liebres en los cotos afectados superior al 50 por ciento.

Respecto al desarrollo de una vacuna frente a la mixomatosis para la liebre, Ignacio Badiola, María Jesús Crespo (Labiana) y (IRIAF Marchamalo, Junta de Castilla-La Mancha), señalaron que los primeros análisis y resultados preliminares de liebres ibéricas tratadas con vacunas homólogas de mixomatosis parecen apuntar a cierto grado de protección en la liebre, si bien admitieron que aún es pronto para conocer el grado y la robustez de dicho efecto inmunizador.

Los ponentes insistieron en la necesidad de seguir investigando para la que vacuna sea una realidad en un futuro próximo, pero advirtieron de que puede ser una herramienta más para luchar frente al brote, pero no la única.