Ante más de un centenar de personas, Molina y Llorente y han desgranado sus propuestas y retos, han hecho repaso de su quehacer en estos cuatro años y han tirado de reproches sobre la composición de sus candidaturas.

El actual secretario regional, que ha asegurado que no le “gusta jugar al solitario y tampoco en política”, ha abogado por jugar en equipo” para que el proyecto de Podemos no se “ahogue”. Para ello usará todos los dispositivos a su disposición: “instituciones, calle, colectivos y también Gobierno”. “Caminar sólo e intentar que todo el mundo siga tu bandera no es utopía sino un espejismo”, ha dicho a su rival.

Mientras, el diputado por Guadalajara ha defendido que el punto fuerte de su candidatura es su “coherencia y valentía” demostrada a lo largo de la legislatura. “No me vendo, no me callo, no me rindo, no tengo miedo a enfrentarme a Page y cuando lo hago tengo credibilidad. Eso es lo que necesitamos para impulsar una alternativa de cambio, que no funcionara si la encabeza el vicepresidente de García-Page”, ha advertido.