La osa fue llevada al zoológico de Guadalajara en el año 1985, procedente de la reserva cinegética de Hosquillo. En el centro se reprodujo en el año 2.000, siendo madre de la osa Melosa, su compañera en la instalación y que fue bautizada así a través de un concurso escolar.

Según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado, a pesar de su avanzada edad, hasta el último día se comportó con normalidad, preparándose para hibernar, siendo la causa de su muerte un proceso agudo. En espera de confirmación por los servicios veterinarios del zoológico, todo apunta a una insuficiencia cardiaca aguda.

Desde la dirección del parque se está planteando la posibilidad de traer un ejemplar nacido en cautividad para mejorar el bienestar de Melosa, que ha quedado sola en la instalación.