“Page empieza el año nuevo como acabó el anterior: mintiendo a los guadalajareños. Él no se atreve a dar la cara, pero envía a su consejero a intentar mostrar que todo va bien en Universitario. Se cree que con cuatro macetas puede tapar las vergüenzas de las instalaciones sanitarias en esta provincia. Pero la realidad es tozuda, y el engaño no cuela”.

Así de rotundos se muestran los responsables del Partido Popular, que en numerosas ocasiones se hacen eco de las quejas de ciudadanos y usuarios del centro hospitalario de Guadalajara, “un sitio caótico, sucio, abandonado. Una instalación que parece de un país subdesarrollado y que está pidiendo a gritos una reforma, un mantenimiento a fondo que aporte eficacia a la gestión, comodidad y atención digna a pacientes y familiares”.

A la grave situación de deterioro se une una nueva amenaza para la salud de los guadalajareños, teniendo en cuenta que el propio consejero de Sanidad ha hecho pública la intención del de acabar con el convenio sanitario con , que se selló con el y que ha permitido que cientos de vecinos de la provincia de Guadalajara sean atendidos en los mejores hospitales madrileños sin tener que desplazarse a Albacete o Ciudad Real.

A todo ello se une el caos circulatorio en el entorno del Hospital, con una falta absoluta de espacio para aparcar en las inmediaciones, y un parking que el Gobierno de Page ha sido incapaz de poner en servicio. En este sentido, desde el PP instan al consejero a pasarse por el a entregar la documentación necesaria para abrir el parking.

Desde el Partido Popular lamentan profundamente la situación de abandono del Hospital Universario, “el centro de referencia para toda la provincia, para más de 253.000 personas”, y critican el engaño permanente del Gobierno de Page con la sanidad de Guadalajara, recordando en este sentido los numerosos incumplimientos y destacando entre ellos, las obras de ampliación del Hospital. “Están paradas. Todo el mundo puede verlo. En dos años y medio no se ha movido ni un ladrillo”, aseguran.

Tampoco han mejorado nada las viejas instalaciones sanitarias, donde mobiliario, paredes, aseos, puertas,… están pidiendo a gritos mejoras, como también necesitan reforma el sistema de calefacción y refrigeración o las cubiertas para evitar goteras, inundaciones o desprendimientos de techos. “En el hospital de Guadalajara lo único que funciona bien es el trabajo de los profesionales sanitarios, que cada día tratan de superar carencias y ofrecer la atención que requieren los pacientes”. Si bien, y a pesar de ello, la pésima gestión política de Page ha hecho crecer hasta el infinito las listas de espera. Un solo ejemplo: si en 2015 había una persona esperando una intervención quirúrgica, en 2017, hay contabilizados 1.347 pacientes en esa situación.

“Todo este desaguisado no se arregla componiendo los adoquines de las aceras y redecorando el entorno con unas cuantas plantas. El Hospital necesita mucho más, y la situación sólo se soluciona con voluntad real de hacerlo, empezando por consignar en los Presupuestos la dotación económica necesaria. En Guadalajara nos sobran las palabras, los golpes de pecho y las buenas intenciones. En Guadalajara hacen falta obras, y ganas de trabajar por y para los guadalajareños”, señalan desde el PP.