En declaraciones a los periodistas tras asistir, junto a Susana Díaz, a la inauguración de la Casa Andaluza en el municipio azudense, Page ha manifestado que la condición de quien sea secretario general del PSOE a partir del próximo Congreso tiene que ser la de llevar al partido a recuperar la confianza mayoritaria de los españoles. “No conseguirlo, significa que tienen que entrar otros”, ha precisado.

Sobre si apoya a Susana Díaz, Page ha reconocido que prefiere mantener una posición “absolutamente respetuosa” con todos los candidatos que se quieran presentar, y hablar de proyectos a hacerlo en el momento que se apruebe formalmente.

Aunque no tiene nada en contra de quienes ya se han declarado en público como posibles candidatos, el presidente de Castilla-La Mancha y líder regional del PSOE considera mejor esperar a que se abra el proceso y “escuchar a todo el mundo

Preguntado sobre si cree que está intentando monopolizar la bandera de la izquierda ha dicho que “cada uno tiene que utilizar el argumento que le parezca bien” pero piensa que los militantes del PSOE son, en su mayor parte, “veteranos que saben lo que son y no están neurotizados”.

Page ha asegurado que aunque respeta todas las ideas, ha recordado cómo hace dos años el PSOE firmó por unanimidad su código ideológico, y ha dicho que esa convención política tuvo, entre otros, como coordinador a Pedro Sánchez.

En este aspecto ha afirmado que “lo que valía para hace dos años, vale para hoy, sin duda ninguna”, tras lo que ha admitido que en este intervalo lo único que ha pasado es “algún que otro disgusto interno en el PSOE, pero eso no cambia ni Europa ni España”.

Según el líder del PSOE en Castilla-La Mancha, desde esa convención hasta ahora no ha habido nada que les pueda hacer cambiar de opinión sino que “esa convención está hoy más viva que nunca” en lo que se refiere a cuestiones ideológicas, e independientemente de posturas que haya podido haber después de las elecciones o la investidura.

Sobre el hecho de que pueda estar la mano derecha del expresidente de la Generalitat Artur Mas en el caso del 3% , ha señalado a los medios que tiene muy claro que en caso de que haya habido algún delito, el que lo haya cometido tiene que pagar por ello, “sea quien sea, sin ningún tipo de duda ni escalafón”.

Sin embargo, Page ha reconocido tener también muy claro que, la inmensa mayoría que es de Convergencia, era, o la ha votado, “no tiene nada que ver con lo que haya hecho algún gerifalte”, ha dicho.