También ha programado otras actividades, tales como la impresión de un calendario, de publicaciones, o de un cupón de la ONCE que tendrá como motivo las telas pastraneras, según ha informado en nota de prensa el Ayuntamiento de Pastrana.

Este sábado, 20 de mayo, está convocada la primera de las conferencias y la última será el 8 de junio que la pronunciará la historiadora de los tapices de Pastrana, Margarita García Calvo, en el Centro de Guadalajara.

La colaboración de instituciones públicas y privadas —seña de identidad del Museo desde su apertura en 2014 en la Colegiata— ha dado como fruto este programa cultural con el que divulgar el conocimiento de estos “tesoros” artísticos.

Entre sus propuestas, destaca el ciclo de conferencias que se va a desarrollar en tres sedes: , Guadalajara y Pastrana. Nueve eruditos abordarán desde diferentes perspectivas, históricas y artísticas, la valía de las telas.

El ciclo promoverá un estudio de los tapices y, al mismo tiempo, los dará a conocer, atendiendo a su origen y singularidad, su trayectoria geográfica e histórica, su interpretación y su valor artístico y documental.

Además, las conferencias reconocerán y celebrarán el gesto generoso de sus donantes, así como la “permanente labor” de su custodia por parte de la Parroquia y de la villa ducal de Pastrana.

La celebración del aniversario es fruto de la colaboración institucional entre el Museo de Tapices, la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, Junta de Comunidades, Diputación, Real Fábrica de Tapices, , , el Estudio de Conservación y Restauración de Tapices Pepa Garrido, S.L., More Hispano y el Ayuntamiento de Pastrana.

LA EFEMÉRIDE

Pastrana ha articulado su año cultural en torno a esta efeméride, que además, en julio, será uno de los argumentos del Festival Ducal de la villa.

La Colegiata de Pastrana recibió en mayo de 1667, hace 350 años, la serie de tapices de Arcila-Tánger, cuatro telas, y la de Alcázar-Seguer, otras dos más, como donación del IV duque de Pastrana.

Desde entonces los tapices han permanecido en la parroquia para uso litúrgico y ornato del templo, exceptuando algunas salidas puntuales con motivo de su exhibición en diferentes exposiciones nacionales e internacionales, su limpieza y conservación en la Real Manufactura De Wit, Malinas (Bélgica) y en el Estudio de Conservación y Restauración de Tapices ‘Pepa Garrido S.L.’, de Velilla de (Madrid), además de su estancia en durante la Guerra Civil Española.

La primera serie de cuatro tapices sobre la Conquista de Arcila y Tánger por las tropas de , data entre 1472 y 1475, constituye uno de los ejemplos “más espectaculares” en el arte del tapiz del siglo XV, tanto por su tamaño como por “su excepcional calidad técnica”.

En concreto, los cuatro tapices que forman la serie sobre Arcila y Tánger están considerados como una de las mejores colecciones en estilo gótico del mundo.

MUESTRAN HECHOS CONTEMPORÁNEOS

Además constituyen uno de los escasos ejemplos que existen en tapicería en mostrar hechos contemporáneos. Podrían ser el equivalente, en nuestros días, a un reportaje fotográfico; “son verdaderas crónicas de guerra, aunque gráficas, pobladas de personajes, acción y curiosos detalles”.

Según algunos historiadores fueron tomados como botín en la batalla de Toro (1476). Otros estudiosos, sin embargo, sostienen que fueron un obsequio personal del rey portugués al Cardenal Mendoza. Lo que sí consta es que en 1532 son propiedad del Duque III , , pues son citados en su testamento.

También consta que la VIII Duquesa del Infantado, y Mendoza, casada con el IV Duque de Pastrana, de Silva y Mendoza, donó estos tapices a la Colegiata de Pastrana en 1667, de lo que hace 350 años, para adorno permanente de la misma con la condición de que se sacaran cada año a las calles para embellecer la villa con motivo de la procesión del Corpus Christi.

En 1932 fueron llevados a Madrid y se comenzó su restauración en la Real Fábrica de Tapices. Llegada la Guerra Civil española, fueron trasladados con otras obras del Museo de Prado y otros tapices a Ginebra, pasando por .

Después de la Contienda, volvieron a la Real Fábrica de , donde se continuó su restauración hasta que volvieron a Pastrana en 1950. El día 16 de julio, Fiesta de Nuestra Señora del Carmen, se inauguró como Museo la gran sacristía de la Colegiata, ya colocados los tapices.

“UNA GRAN NOTORIEDAD”

Desde entonces han salido unos u otros tapices al menos a nueve exposiciones, dando siempre “una gran notoriedad” a la villa de Pastrana y dándose a conocer mundialmente. Surgió el dilema de quién tenía que pagar la restauración de los mismos.

En la década del año 1940 a 1950 el gobierno portugués se interesó por estos tapices que representan su historia y, con la condición de pagar su restauración, consiguieron el permiso para hacer una copia de los mismos, que tienen expuestos en la actualidad en el Museo de la Ciudad de , que incluye la reinvención de las partes perdidas en los cuatro tapices de la serie de Arcila y Tánger.