En este caso en concreto, según han confirmado a fuentes vinculadas a la investigación, el presunto criminal se sometería a una nueva prueba médico forense que se sumará a la prueba psicológica practicada el pasado viernes.

Se trata de una prueba que practican expertos en medicina legal para tratar de determinar si el presunto asesino tiene algún tipo de patología que le impida conocer “la realidad” de lo que hace, según las mismas fuentes.

Por otra parte, desde Instituciones Penitenciarias se ha vuelto a pedir el traslado del interno de la prisión de Alcalá-Meco a otra cárcel, alegando razones de seguridad. ha sido comunicada al Juzgado número 1 que lleva el caso para que valore si existe alguna razón considerable para no tenerlo en cuenta.