Durante su intervención en la puesta en marcha de la empresa Ball en Cabanillas del Campo, ha aseverado que tanto en Castilla-La Mancha como en la provincia de Guadalajara existe un “clamor” para conseguir una gestión correcta del agua, algo que se está haciendo “mal, muy mal”.

“Yo confío en el actual y en que, con inteligencia, pueda cambiar las cosas. Y además de confiar, empujaré para que sea así. Realmente, el agua, como todo el mundo sabe, es una materia prima como otra cualquiera. Lo digo como lo he dicho siempre, no vamos a cejar en el empeño”, ha insistido.

Por ello, ha asegurado que desde su posición va a seguir “empujando” hacia “una sensibilidad ecologista de la que presume el Gobierno de España”.