El acuerdo de mediación ha tenido lugar este mismo miércoles y, según ha confirmado a el representante sindical del comité de empresa por UGT, Francisco Barca, llevaban un año negociando el convenio laboral que venció el 31 de diciembre de 2016 y, por fin, en enero de 2018 hay preacuerdo, con espera de poder firmarlo en breve.

Un acuerdo que viene precedido de tres jornadas de huelga, la última de ellas el pasado 14 de diciembre. La negociación “se había enquistado en el tema económico”, ha afirmado Barca, satisfecho ahora de que se haya conseguido este preacuerdo para acercar el salario del 27% de la plantilla, que ahora percibe 3.000 euros anuales menos, a la del resto.

Este preacuerdo supone desbloquear el convenio para el periodo 2017-2020, en el tema salarial esencialmente, donde se busca equiparar todas las categorías y mejorar las condiciones laborales de 180 de los 500 trabajadores que hay en fábrica.

Este acuerdo recoge también complementos que afectan a la totalidad de la plantilla como un plus por sábado trabajado, que se abonará a partir de ahora, y complementos variables para festivos y nocturnidad.

Ahora sólo queda ratificar el texto del convenio y, en opinión de Barba, no se espera que haya ningún problema para ello, sino que se ratifique, publique y que “se llegue a una paz social, que es lo que queremos todos”.