Así lo ha aseverado el portavoz municipal del , que ha explicado en qué consiste el proyecto de remodelación que el alcalde de la ciudad, Antonio Román, ha sacado a concurso para remodelar el edificio del Centro Cívico, ante “el llamativo silencio del alcalde, cuando el plazo para que las empresas interesadas puedan presentar ofertas lleva abierto una semana y finaliza el 11 de junio”.

Jiménez ha detallado las características del proyecto que el alcalde sacó a licitación el 15 de mayo, y que va a dejar el Centro Cívico “con la misma estética de mamotreto en el centro de la ciudad que tiene ahora, con los vidrios y perfiles de aluminio, y por la que su propio autor ya pidió perdón en su día”.

La inversión prevista por el Ayuntamiento en el concurso de adjudicación asciende a 1.042.000 euros, de los que un 80 por ciento será financiado con fondos de la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible de , “aunque la actuación nada tiene que ver con la definición de la línea estratégica que el equipo de Gobierno formuló para conseguir dichos fondos europeos”, según ha informado el en una nota de prensa.

El concurso sacado a licitación convertirá el semisótano del Centro Cívico en sala de instalaciones y almacén; la planta baja será un control de acceso y área expositiva —72 metros cuadrados—; la planta primera, un área de libre navegación —76 metros—; la planta segunda será ocupada por empresas adjudicatarias de servicios municipales —142 metros cuadrados—; la planta tercera será para técnicos municipales, inspectores y sala de pantallas —278 metros cuadrados— y la cuarta será la ubicación del servicio de informática y centro de datos del Ayuntamiento —278 metros cuadrados—.

Es decir, “de una superficie total de 1.360 metros cuadrados entre las cuatro plantas y el semisótano, apenas unos 140 metros van a estar abiertos a la ciudadanía, en torno al 10 por ciento de la superficie total”, ha señalado , quien se ha preguntado “¿cómo se va a revitalizar el casco antiguo si los edificios municipales se destinan a servicios de funcionamiento interno, de acceso restringido, en lugar de abrirlos a la ciudadanía? Porque en lugar de asociaciones, aquí va a haber empresas privadas que prestan servicios públicos y funcionarios”.

El concurso en licitación también contempla, como mejora gratuita que las empresas pueden presentar o no, la instalación de un jardín vertical en el alzado lateral que da al Ábside de San Gil, con un coste de 50.000 euros, “pero sin previsión de responsables ni costes de mantenimiento, y la instalación de mamparas en el interior del edificio para compartimentar espacios y usos”.

El portavoz socialista ha señalado que Guadalajara tiene un alcalde “que cada espacio municipal del centro histórico de la ciudad lo vacía de contenido y que tampoco protesta ni exige que se abra el Palacio del Infantado, y así no podemos seguir”, porque “no pretenderá el señor Román que sean los demás, los comerciantes o los residentes del centro, quienes den vida al casco antiguo, cuando él está cerrando el acceso a la ciudadanía en todos los espacios municipales”.

Daniel Jiménez ha recordado que en septiembre de 2017, el alcalde adjudicó “a dedo” cinco contratos menores relacionados con el Centro Cívico: redacción de proyecto arquitectónico, remodelación de la plaza del Concejo, levantamiento topográfico, comprobación de situación estructural del edificio y proyecto de instalaciones.

“La redacción de los proyectos menores, que se adjudicó a dedo a determinadas empresas, y este silencio del alcalde, este quedar enmudecido y no decir públicamente qué va a hacer con el Centro Cívico, pese a faltar apenas 20 días para que acabe el plazo de presentación de ofertas, da pie a pensar que puede haber alguna empresa que ya está en el camino correcto para conseguir el concurso”, ha afirmado.