Se trata de la recreación adquirida en la casa de subastas Segre de por el grupo Jorge y cedida de manera temporal a la Colegiata para exponerla junto al resto de los tapices, obras de un gran valor artístico a nivel internacional que se encuentran en Pastrana desde hace siglos y que forman parte de la colección de su museo.

El tapiz que ahora se une a los originales ha sido presentado este miércoles en rueda de prensa. Se trata de una interpretación libre de menores dimensiones, que mide 6 por 3 metros aproximadamente —la mitad de los originales—- y que fue tejido en la Real Fábrica de en 1947, recientemente restaurado mediante un proceso “lavado y limpiado”, según ha explicado su representante, .

Esta recreación valorada entonces en 12.500 euros y que ahora ha sido adquirido en subasta por una cantidad que el Grupo Jorge ha preferido no desvelar.

En todo caso, dicha recreación contempla la misma escena que el tapiz original pero haciendo desaparecer algunos elementos; presenta al ejército portugués rodeado por una empalizada, con dos puertas simétricas y guardadas por sendos soldados.

Sama ha indicado que tenían algunas pistas sobre la procedencia del tapiz pero que ha sido a última hora, “tras un cruce de informaciones”, cuando se ha desvelado de donde venía. Así, ha precisado que aunque no pueden decir el nombre, saben que se encargó en 1988 y que se acabó en 1990.

SEGUNDA EDICIÓN DE UN TAPIZ ROBADO

Además, ha precisado que se trata de la segunda edición de otro idéntico que datado en 1964 y que parece ser que fue robado a su propietario, quien decidió después realizar esta nueva recreación, una historia que según ha precisado han descubierto recientemente.

En todo caso, para la Real Fábrica de Tapices de Madrid, poder visitar también esta copia reducida supone también una “excelente oportunidad” por su importancia y “una alegría de que no haya salido del país y que haya gente que lo aprecie”, ha afirmado.

En su intervención, el director del Museo Parroquial donde se encuentran los tapices, , ha apuntado que el tapiz ya está colocado junto al original, fechado en 1471 y ha puesto en valor lo que supone para Pastrana.

Por su parte, en nombre del Grupo Jorge, Miguel Ángel Córdoba ha destacado el hecho de que haya sido realizado en la Real Fábrica y ha mostrado el interés de este grupo empresarial por seguir colaborando con el Museo de Pastrana con algún otro tapiz, convencido de que esto también contribuye a favorecer el turismo en la zona.

Según ha explicado, se trata de una copia “bastante fidedigna aunque reducida” del tapiz original. En cuanto a los tapices de Pastrana, ni siquiera se puede confirmar su procedencia pero parece ser que fueron encargados por la Corona Portuguesa para glorificar las hazañas de Alfonso y que acabaron finalmente en la Colegiata de Pastranas, sin que se sepa como pasaron de país portugués a Castilla.