Así, sin sorpresas y en un salón de plenos repleto de gente, el hasta ahora delegado de la Junta en Guadalajara ha sido investido con los votos a favor de los concejales del PSOE y de Cs (13 apoyos) tras el pacto alcanzado entre ambas formaciones.

Rojo ha tomado la batuta después de 12 años de gobierno del PP con como alcalde, un regidor que abandona ahora la política municipal tal y como anunciara que haría en campaña si no revalidaba, algo que no ha sido posible tras el acuerdo de gobernabilidad alcanzado por PSOE y Cs para gobernar en la capital alcarreña. Román ha obtenido ocho votos en la sesión de investidura, por los dos de , de Vox; y el único voto que ha recibido , de Aike. Por su parte, el edil de Unidas Podemos, , se ha abstenido, una abstención que ha sido agradecida desde las filas del Grupo Socialista.

Con la presencia de la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social en funciones, , la presencia también del rector de la y distintos cargos políticos, familiares y amigos, Rojo ha prometido su cargo y recibido el bastón de mando con el que tendrá que dirigir los próximos cuatro años una ciudad a la que espera poder servir y estar “a la altura”.

También ha estado presente en esta toma de posesión el secretario de , , y los alcaldes previos de la Corporación, entre ellos el hasta ahora regidor, el ‘popular’ Antonio Román, a quien desde hoy sucederá en el banquillo de concejales el siguiente en la lista, , tras presentar él su renuncia.

Rojo ha iniciado esta legislatura con “ilusión y alegría” y con el objetivo claro de seguir trabajando por el Campus de Guadalajara para que sea una realidad, así como por hacer una Guadalajara mejor y en la que la gente “sea más feliz”.

Ha pedido a sus concejales que afronten esta etapa con cabeza, sentido común, amabilidad, y con una sonrisa siempre porque “hay que hacer las cosas agradables”. Tras agradecer de manera especial a sus votantes el apoyo recibido, ha asegurado también que será el alcalde tanto de quienes le votaron como de los que no lo hicieron, convencido de que los “cortos regates” llegan a pocos sitios.

“Quiero ser alcalde sin revanchas y sin sectarismos, siempre poniendo Guadalajara por delante de todo”, ha aseverado tras incidir en que su objetivo es ser el regidor también de todos y repitiendo que tendrá dedicación exclusiva. “Sin otros cargos, en cuerpo y alma”, ha manifestado.

No ha querido dejar pasar por alto el agradecimiento al presidente en funciones de Castilla-La Mancha y secretario general del PSOE en la región, , por haber confiado en él “como nadie” y también ha dado las gracias a Román, admitiendo que había sido un “duro adversario político” y agradeciéndole el trabajo realizado por la ciudad.

El recién elegido alcalde ha afirmado tener “un plan” para Guadalajara que pasa por “contar con todo el mundo, escuchar a todos, porque es más fácil el conflicto que el acuerdo”, y ha asegurado que primará el diálogo y huirá del frentismo para que la ciudad avance.

Va a buscar que Guadalajara crezca en el “rol de capital de provincia” porque quiere que “lidere el impulso empresarial del Corredor del Henares” y que no sea un lugar de paso de la inversión sino “parada y fonda” que también retenga a la juventud.

“No puedo hacerlo solo, sino que quiero contar con todos”, ha afirmado en referencia a la Universidad, sindicatos, empresarios, deportistas, sector comercial y hostelero. Y además, para ello quiere “un concejal en cada vecino de esta ciudad que tenga las puertas de esta casa abiertas”.

Alberto Rojo ha mostrado su compromiso real y firme con el feminismo y ha terminado como empezó, dando las gracias a todos y con la seguridad de que va a trabajar “sin descanso” para defender esta ciudad “por encima de todo”.

Bajo la fórmula de juro o prometo, han tomado el acta todos los concejales de la nueva Corporación, pero ninguno se ha salido de los guiones salvo el concejal de Unidas Podemos, José Morales, que ha añadido en su promesa del cargo la coletilla de su defensa a los trabajadores y la perspectiva feminista y ecologista.