El alcalde de Guadalajara, , ha informado hoy de la intervención municipal en el desalojo que tuvo lugar en la noche de ayer de las familias que residen en el edificio de viviendas situado en la calle La Colmada, 1.

Tal y como ha explicado, en la tarde-noche de ayer, el Servicio de de Guadalajara recibió la llamada de un vecino alertando de que algunos azulejos de la pared se habían caído y de que existían grietas de importancia en el edificio. Los bomberos acudieron al edificio para inspeccionarlo y tras esa primera inspección, se realizó el alcalde, así como el vicealcalde y la teniente de alcalde de Seguridad, quienes se personaron en el lugar de los hechos, junto al arquitecto municipal y al oficial jefe de bomberos. Tras realizar una nueva inspección, se advirtió que el edificio presentaba grietas importantes que habían progresado en los últimos días. De hecho, el 31 de diciembre, los vecinos dieron otro aviso, a raíz del cual los técnicos de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, propietaria del este inmueble de viviendas públicas de carácter social y en régimen de alquiler, estaban realizando comprobaciones. Se observó, asimismo, que los testigos colocados en los últimos días se habían fisurado.

El alcalde de Guadalajara determinó, estas circunstancias, avisar al delegado de la Junta de Comunidades de Castilla -La Mancha, al titular de GICAMAN, dependiente del gobierno autónomo y al director provincial de la Consejería de Fomento, con el fin de que los técnicos de dicha administración realizasen, así mismo, una nueva inspección del inmueble y una evaluación de los daños. , junto con la arquitecto municipal, consideraron que existía un riesgo potencial para las personas, producto de la progresión de los daños que estaba sufriendo el edificio. Determinaron un desplazamiento del edificio que provoca, entre otras cuestiones, que algunas puertas no se puedan cerrar, que existan grietas de tamaño considerable y que se hayan registrado ruidos que podrían provenir de la estructura del edificio.

Ante dicho riesgo, el alcalde de Guadalajara, para salvaguardar la seguridad de las personas, ordenó el desaojo del mismo. Dicha promoción cuanta con 48 viviendas. De ellas, 45 están ocupadas. Las familias que no pudieron ser acogidas por otros familiares, fueron derivadas a diferentes hoteles de la ciudad. Se trata de un total de 14.

El edificio sigue precintado y desalojado, situación que, según el alcalde, podría cambiar cuando los técnicos aseguren que no existe riesgo para las personas. “Nuestra prioridad es garantizar la seguridad”, señala.