“En los dos primeros turnos de trabajo el seguimiento de la huelga está siendo total, del 100% por parte del personal sujeto a convenio. Solo entran a trabajar los jefes”, indica , secretario del comité intercentros de y presidente del comité de empresa de la planta de (Guadalajara), con unos 300 trabajadores en plantilla.

También en (Ciudad Real) el seguimiento de la huelga es unánime por parte de sus 400 trabajadores, indica el miembro del comité de empresa de la planta . Y lo mismo ocurre en los otros tres centros de trabajo de Exide Technologies en nuestro país, situados en , Molins de Rei y San Esteban de Gormaz.

“Todos ellos paralizados desde las 22.30 horas de anoche. La convocatoria de huelga del comité intercentros -donde CCOO cuenta con 8 representantes, UGT con tres y CSiF con dos- tiene el apoyo de toda la plantilla”, subraya Sebastián.

“El comité intercentros confia en que la empresa tome nota y acuda a futuras reuniones de la mesa de negociación del convenio con un talante más negociador, que nos permita corregir los recortes de derechos y las pérdidas de poder adquisitivo de los salarios que tuvimos que asumir en el anterior convenio”, explica Sebastian.

“Si sigue el bloqueo, si la empresa no valora en su justa medida la huelga y la determinación de los trabajadores, no podemos descartar seguir con las movilizaciones”

Las discrepancias en torno al convenio son de momento muy grandes. El anterior convenio se negoció y firmó cuando la matriz estadounidense de Exide Technologies estaba sumida en suspensión de pagos. “En Europa íbamos bien, pero nos tocó asumir recortes de empleo y de derechos y congelación de salarios. Ahora, la empresa ha cambiado de manos, es propiedad de un fondo de inversión que está invirtiendo para ganar en productividad, pero hay que corregir las pérdidas del anterior convenio”

“Tenemos que acordar ganancias netas de poder adquisitivo, garantizar el mantenimiento del empleo y mejorar las tasas de estabilidad. No podemos aceptar las propuestas de la empresa, que quiere desligar el crecimiento de los salarios de la evolución del IPC y a ligarlo a “objetivos” que sólo la propia empresa puede manejar y controlar; y que no quiere avanzar en la estabilidad del empleo temporal y de los contratos de relevo”