La Unidad fue creada hace dos años con el fin de lograr una mayor especialización y mejor control de los pacientes que reciben ventilación mecánica domiciliaria, según ha informado la Junta en nota de prensa.

Sus principales responsables son las neumólogas Pilar Resano, y , quienes han destacado el papel fundamental que desempeña el personal de Enfermería especializado en la atención a estos pacientes. Con su creación, ha explicado Pilar Resano, se han puesto en marcha protocolos específicos para la atención y abordaje del paciente ventilado, desde su inicio, adaptación, agudización y seguimiento ambulatorio unificándose recursos, especialmente los profesionales de enfermería de las unidades del Sueño y de Ventilación Mecánica, lo que lleva a una mayor especialización y mejor atención a estos pacientes.

Dicha Unidad cuenta actualmente con unos 200 pacientes en terapias de ventilación mecánica domiciliaria y registra más de 30 indicaciones nuevas al año. En ella se trata a pacientes con síndrome de hipoventilación-obesidad que presentan una insuficiencia respiratoria crónica de base, de los cuales un porcentaje muy elevado asocia además un síndrome de apnea del sueño asociado, “de ahí la importante de compartir recursos humanos y técnicos con la ”.

La Unidad también trata a pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) en fase estable, pacientes neuromusculares (como Esclerosis Lateral Amniotrófica), distrofias musculares o miastenia, entre otras enfermedades degenerativas) y pacientes con insuficiencia respiratoria crónica de origen toracógeno (con alteraciones de la caja torácica).

Con esta acreditación, se reconoce la labor asistencial desarrollada y se pretende asimismo evaluar el cumplimiento de las terapias, la adaptación a estos dispositivos, la revisión del material y la presencia de potenciales complicaciones, así como la monitorización de la terapia.

Para ello, los pacientes acuden con sus respiradores a consulta, donde se descargan los datos que registran estos dispositivos con el fin de detectar posibles problemas y hacer ajustes que garanticen la efectividad del tratamiento.

EL PACIENTE LLEVA SU EQUIPO

“En cada visita a la consulta, el paciente su equipo y se realiza de forma sistemática una revisión de todo el circuito haciendo especial hincapié en la mascarilla. Así se comprueba el adecuado ajuste de la misma y que el modelo y la talla sean los idóneos, así como el punto de apoyo o que no haya problema de úlceras nasales. Por otra parte, se realiza una descarga de los datos del respirador con el fin de detectar fallos de cumplimiento y causas de inadaptación que lleven al fracaso de este tipo de terapias”, ha señalado Pilar Resano.

La principal ventaja de esta mayor especialización es que permite detectar “problemas que antes podían pasar desapercibidos, relativos al cumplimiento de horas de terapia, ajustes de mascarilla o fugas en la noche, siendo ésta una de las principales causas de fracaso del tratamiento”.

La doctora Resano ha puesto de manifiesto la satisfacción que supone este reconocimiento al trabajo que realiza todo el personal del servicio de Neumología, tanto a nivel ambulatorio como en planta de hospitalización ya que también se dispone de tres camas específicas de monitorización para pacientes que, en fase aguda, precisan de un soporte ventilatorio continuo, siendo el enfermo paciente con una exacerbación de EPOC el que más se beneficia.

A la acreditación recién obtenida por la Unidad de Ventilación Mecánica no Invasiva se le suma la lograda, con criterios de excelencia, por la , la acreditación como Unidad Especializada de la Unidad de Broncoscopia y Neumología Intervencionista y, más recientemente, la Unidad Especializada de Asma, también con grado de excelencia.

Todo ello destaca el trabajo que se realiza por parte de los distintos profesionales del servicio de Neumología, que destaca por su inquietud y afán por incorporar nuevas técnicas, procedimientos y formas de trabajo encaminadas a la mejora continua de la atención a sus pacientes.