La ciudad de celebra este miércoles su fiesta patronal en honor a . En las que están resultando hasta la fecha unas fiestas multitudinarias y plenas de ocio bien entendido, la Iglesia Monasterio de las Ursulinas se abarrotaba de público que acudía a la Mayor en honor al patrono de la ciudad.

La devoción por el santo, que entregó su vida al auxilio de los apestados, y al enterramiento de los muertos anónimos, arranca en la ciudad en el XVI, un siglo devastador para Sigüenza, y en general para la comarca, en cuestión de epidemias, principalmente de peste, tal y como se recuerda también en otras poblaciones cercanas, como Palazuelos, donde se celebra igualmente en estos días la Quema del Boto.

La ciudad se encomendó al Santo para su protección ante el contagio de la enfermedad, y, cuando efectivamente se libró de la peste, cumplió su promesa y levantó una ermita situada a pocos metros de la actual. Fue en el año 1530 cuando el concejo recibió permiso para construirla. Concretamente, en septiembre de aquel año, los fieles seguntinos salieron en procesión para decidir el lugar en el que debía ubicarse. Desde entonces, San Roque es patrono de la ciudad, junto a , y la Virgen de la Mayor. La ciudad le dedica además, a su advocación, su fiesta mayor.

Por todo ello, en Sigüenza existe una honda devoción por San Roque, que además, por la fecha del año en la que estamos, acumula toda la carga simbólica del final de la cosecha de cereal y del comienzo del descanso para los labradores.

Con puntualidad seguntina, la ceremonia, que hoy han concelebrado los párrocos Angel Cristo, , , y Montón, comenzaba a las doce de la mañana. Ha sido La Rondalla de Sigüenza, y su Grupo de Baile Virgen de la Mayor quienes se han encargado de acompañar musicalmente el oficio, colaborando, como tienen por costumbre, en todos aquellos eventos en los que la ciudad reclama su presencia.

Durante la ceremonia, tenían lugar las ofrendas religiosas al Santo. Reinas y damas entregaban el programa de festejos, y con él, la labor de las personas que las hacen posibles y que trabajan para que todos los demás las disfruten. Miembros de las peñas entregaron un pañuelo y un fajín representativos de las fiestas. Sus atuendos simbolizan la alegría que comparten con todos. Como San Roque cuidó de los más desfavorecidos y de los enfermos, los miembros de Civil han ofrecido sus chalecos identificativos a San Roque, como símbolo de su trabajo desinteresado para los demás. Por último, también se ofreció pan y el vino, para no olvidar a quienes peor lo pasan, en estos días de abundancia.

Después de la homilía, el Santo, representado en una bella talla de madera policromada del siglo XVIII, salía en procesión precisamente por el barrio que la ciudad le decida a su patrón. Los Dulzaineros de Sigüenza esperaban en la bella portada de Las Ursulinas la salida de la imagen, llevada a hombros por miembros de la Peña El Desastre, para interpretar el himno nacional.

El alcalde de Sigüenza, y presidente de la Diputación de Guadalajara, , encabezaba a la corporación municipal. Además, estuvieron también presentes el senador, las Heras, el diputado regional , la cronista oficial de Sigüenza, y el diputado provincial , entre otras personalidades.

Después de la celebración, el alcalde de Sigüenza hacía una valoración de lo que va de San Roque. “Nuestra ciudad termina en estos días de vivir las que creo son las fiestas más concurridas y participativas de los últimos años, brillantes en los actos religiosos, divertidas en los lúdicos, con dos novilleros y dos caballeros saliendo a hombros de Las Cruces hasta ahora, y sobre todo con una gran participación de la ciudad en las propuestas. No queda sino felicitar a los seguntinos y visitantes de la ciudad, a la comisión de festejos por este programa que está siendo del agrado del público, y a nuestro concejal de Festejos , que lo ha coordinado todo. Esperamos cerrar con bien los actos en 2017”. A continuación de los actos de San Roque, salían, una vez más, los gigantes y cabezudos.