Hortícola Albacete, S.A., (Horticoalba) empresa cuyas instalaciones se encuentran en el Polígono Industrial de Campollano de la capital manchega, inició su actividad en la elaboración de vegetales congelados y en conserva en enero de 1997. Desde entonces hasta hoy, la empresa ha experimentado un crecimiento progresivo que se ha pronunciado especialmente en el último año debido a la comercialización de sus productos en un innovador envase, llamado Tetra Recart, del que han sido pioneros a nivel mundial. Este nuevo sistema de procesamiento y envasado de los alimentos en conserva, unido a la excelente calidad de los productos de Horticoalba, cuya trazabilidad está absolutamente garantizada, ha supuesto una revolución tecnológica y un éxito comercial de tal magnitud que esta empresa castellano-manchega tiene en proyecto lanzar al mercado una amplia gama de nuevas ensaladas basadas en diversas mezclas de vegetales con diferentes salsas, en virtud de los gustos de los países a los que vaya destinado el producto. El objetivo de este nuevo proyecto, en el que Horticoalba viene trabajando desde hace tiempo, es posicionarse en primera línea en el mercado de productos elaborados y funcionales.
Actualmente, Horticoalba comercializa sus productos tanto en España como en diversos países extranjeros, en los que está proyectando su expansión puesto que está conquistando con gran aceptación el mercado internacional.
En el siguiente reportaje, Juan Martínez Moraga, consejero-delegado de Hortícola Albacete, S.A., destaca la gran calidad de unos productos que son ya un referente mundial indiscutible en el sector conservero.
En 1997 la familia Martínez retomó el proyecto que tenía la Agraria San Antón, junto a Frudesa (perteneciente a Unilever en aquel momento), para continuar con la producción de una fábrica de verduras congeladas que llevaba en funcionamiento desde 1986 y que se vio obligada a cerrar por el fallecimiento de su propietario. Después de una negociación con Caja Castilla-La Mancha, Unilever tomó la decisión de no comprar los activos de la empresa y, aunque esto produjo el abandono del proyecto por parte de la Agraria San Antón, Juan Domingo Ortega, del grupo Forlasa, y Juan Martínez Martínez (padre de Juan Martínez Moraga), socio de la cooperativa, decidieron comprar la fábrica. Tras dos años de explotación, el grupo Forlasa abandonó el proyecto, de manera que hoy en día Hortícola Albacete pertenece cien por cien a la familia Martínez.
Horticoalba, ubicada en una parcela de 30.000 m2 en el Polígono Industrial Campollano de Albacete, es una empresa dedicada a la elaboración de vegetales congelados y en conserva, en los que la calidad ha sido la guía de la empresa desde sus comienzos y “sus procesos permiten una trazabilidad de producto absoluta”, asegura Juan Martínez Moraga, consejero-delegado de Horticoalba.
Esta empresa albaceteña, líder en su sector, tiene tres líneas de proceso de materia prima: maíz, guisante y judía verde; una sala de mezclas: una línea para trabajar con Tetra Recart; una línea de alta capacidad de conservas, con un rendimiento de 600 botes por minuto, “lo máximo que se puede conseguir”, apostilla Juan Martínez, para finalizar la descripción de las infraestructuras con la línea de etiquetado y un nuevo almacén en construcción, “moderno, con unos muelles de carga inteligentes para poder dar un servicio mucho mejor”, aclara.
Además de continuar con sus tres pilares básicos (maíz, guisante y judía verde), la empresa está centrando su crecimiento en su gama de ensaladas con salsa incorporada, que son productos con un valor añadido y que, en opinión de Juan Martínez, van a ser el futuro de la empresa.
Horticoalba procesa y congela los productos antes de que pierdan todas sus propiedades, por lo que siempre se ha intentado que exista una cercanía entre la fábrica y el lugar donde se encuentran los cultivos, cuya recolecta totalmente controlada permite garantizar la trazabilidad del producto.
Para el consejero-delegado de Horticoalba, Juan Martínez Moraga, “la calidad del producto final está básicamente en el campo”, asevera, precisando que en el caso del maíz “hubo que probar con más de 30 variedades de maíz dulce, de las que dos han resultado útiles para el envase Tetra Recart”, señala, para añadir que Albacete, gracias al clima, es un lugar que tiene unas condiciones muy óptimas para sembrar esas variedades.
El proceso de congelación se realiza con un nivel de escaldado inferior al empleado para otro tipo de envase y con una técnica, llamada IQF, que congela grano a grano en lugar de apelmazado.
El producto, todavía congelado, se introduce en el envase con un líquido de gobierno a más de 100º para que se vaya descongelando con el envase ya cerrado y se esteriliza en un autoclave.
Todo ello permite al consumidor disfrutar de alimentos sanos y sabrosos que mantienen todo su sabor y frescura durante mucho tiempo de manera sencilla y cómoda.
Desde que Horticoalba inició sus actividades en 1997 realiza un seguimiento exhaustivo del cultivo desde el campo, con lo que la trazabilidad absoluta está garantizada.
Por otra parte, Albacete, por sus efectivos y ahorradores sistemas de riego, la tierra y el clima, seco y caluroso en verano, es una zona excepcional para el maíz, “un cultivo que deja rentabilidad al agricultor y a las empresas”, defiende Juan, con el argumento de que todas las compañías fuertes de Europa están sembrando maíz dulce en Albacete.
Prácticamente, el cien por cien de la materia prima procede de Castilla-La Mancha. No obstante, un aciago incidente en agosto de 2006, un incendio en la nave congeladora de almacenaje, supuso la pérdida de la mercancía almacenada, lo que obligó a la empresa a sembrar en las zonas de Córdoba y Extremadura y Chile, lo que ha acarreado mayores costes de transporte pero ha permitido seguir teniendo el mismo producto.
En opinión del Empresario, lo difícil es encontrar fincas con buenos rendimientos en lugares con agua y “con los problemas de sequía actuales es probable que haya que sembrar cerca de un 20% de la producción en Chile, Hungría o Polonia, sitios en los que nos garantizan la trazabilidad o nos permiten garantizarla nosotros con técnicos propios destinados allí”, señala.
Para evitar que la mercancía perdida en el incendio no afectara al cumplimiento de los compromisos contraídos con clientes y proveedores manteniendo la misma calidad de servicio, “el verano pasado tuvimos que comprar cultivos con trazabilidad procedentes de Francia, Canadá y Hungría, ya que fue imposible conseguirlo en España. Esta mercancía conseguida de fuera y la mitad del maíz que todavía estaba en el campo sin cosechar pudo ser procesada en la fábrica, puesto que a las líneas de producción no les afectó el incendio y en menos de 48 horas pudimos volver a arrancar con el incendio controlado pero sin extinguir totalmente”, distingue, para realizar una mención al interés mostrado por el alcalde de Albacete, Manuel Pérez Castell, el diputado Ramón Sotos y las asociaciones empresariales ADECA y FEDA, resaltando especialmente la participación del personal de la empresa “por su coraje, valor y entrega”, subraya el Empresario.
Hace poco menos de un año, esta innovadora empresa lanzó al mercado su gama de productos en Tetra Recart, un nuevo envase para conservas de Tetra Pak en el que los alimentos mantienen todo su sabor y frescura con dos años de caducidad y sin necesidad de frío.
Los productos básicos de Horticoalba -la ensaladilla rusa, la ensalada de pasta, la ensalada Burlotti, las judías verdes planas, el maíz dulce y los guisantes- se están comercializando en este nuevo envase, cuyas ventajas no son sólo las que se ven a simple vista, ligero, irrompible, fácil de abrir y eficiente en términos de ahorro de espacio, sino que además “conservan mucho mejor las vitaminas ofreciendo el producto con mayor calidad que en lata”, garantiza el Consejero-delegado, infinitamente orgulloso por la decisión adoptada por la empresa en un momento en el que nadie se atrevía a apostar por un proyecto en el que esta empresa castellano-manchega es pionera a nivel mundial.
Para ello, a través del departamento de Investigación y Desarrollo, durante dos años se estuvieron haciendo pruebas con una máquina piloto y viajando continuamente a Suecia, donde se encuentra la sede de Tetra Pak. “En este periodo de tiempo utilizamos más de 500.000 envases hasta llegar a obtener el resultado actual, un ‘know how’ con el que hemos conseguido mejorar muchísimo la calidad”, estima Juan, para revelar que actualmente hay personal de la empresa en Suecia investigando cómo habría que modificar la máquina para elaborar otras mezclas de verduras con todo tipo de salsas, que serán los próximos lanzamientos de la marca.
Teniendo la calidad y la rentabilidad a largo plazo como objetivos principales, Horticoalba ha realizado una fuerte inversión en cuanto a tecnología, innovación y formación de capital humano, consiguiendo así estar hoy en el mercado compitiendo con potentes multinacionales francesas y tailandesas que ven a esta joven empresa castellano-manchega como una amenaza.
Manifestando su satisfacción con el trato y el apoyo recibido por parte de la Administración en lo que se refiere a las subvenciones solicitadas y considerando a su empresa defensora a ultranza de un cultivo, el maíz dulce, en el que Albacete es líder a nivel europeo, Juan Martínez cree que existe una distribución poco equitativa de los fondos europeos, en la que ciertos sectores, “no sólo el del maíz sino también otros como el cebollero o el remolachero, desgraciadamente en extinción en la Región, reciben menos apoyos que otros sectores”, considera, para plantear que ya que existen empresas, como Horticoalba, que han conseguido una gran consideración a nivel internacional gracias a la iniciativa privada. Por otra parte, según Juan Martínez, “a las empresas que se sustentan con iniciativa semipública se les deberían exigir gestiones profesionales y la promoción de los productos fuera de Castilla-La Mancha”, opina.
Horticoalba comercializa sus productos tanto en España como en el extranjero: “Ahora mismo estamos vendiendo en 14 países, con un éxito especial en Inglaterra, Bélgica, Argelia y Marruecos. También nos hemos introducido en mercados como el ruso, donde está previsto quintuplicar las ventas este año, o en un mercado tan difícil como es Estados Unidos, donde ya se han realizado las aprobaciones necesarias para empezar a enviar mercancía”, apunta Juan Martínez, advirtiendo que aunque ahora mismo las ventas se distribuyen aproximadamente en un 70% a nivel nacional y en un 30% en el extranjero, el objetivo que tienen marcado es acabar exportando un 60%, ya que existen altas posibilidades de negocio fuera de España.
En cuanto a las estrategias de comercialización, el director comercial nacional, Alberto Milla, se encarga del mercado español y portugués, junto a una serie de representantes en cada zona que visitan a los clientes, mientras que los contactos en el extranjero se realizan fundamentalmente en las ferias, en las que la directora de exportación, Pilar Arce, toma contactos con los clientes, a los que visita posteriormente.
A nivel internacional, Horticoalba se sitúa entre las cinco primeras empresas en volumen de ventas y a nivel nacional, aún siendo la primera empresa productora de maíz, “ocupa el segundo puesto en ventas de este producto, detrás de Bonduel, a los que tenemos previsto adelantar en un par de años”, asegura el Consejero-delegado, para precisar que en el sector conservero “es muy complicado situar una marca propia porque hay marcas muy consolidadas, a las que es difícil desbancar. Sin embargo, en lo que se refiere a las marcas blancas o marcas de distribuidor, Horticoalba es líder indiscutible, llevamos las marcas de Alcampo, el Corte Inglés, Hipercor, Supersol, etc. Hoy en día las grandes distribuciones son tan monstruosas que hay muy pocas fábricas con la capacidad de fabricación que tenemos nosotros y que estén preparadas para poder realizar el suministro”, considera, apuntando como máximos competidores en la marca de distribuidor a Francia y Tailandia.
En tan sólo diez años Horticoalba ha conseguido pasar de un volumen de ventas de 300.000 latas en el primer año a los 35 millones de latas en la actualidad. Para Juan Martínez este espectacular crecimiento se debe especialmente a la nueva línea de envases de Tetra Recart, con la que se prevé “duplicar las ventas en dos años, un 50% este año y otro 50% el año que viene, con la idea de llegar a ser número uno indiscutible en el sector”, asevera.
Este crecimiento de un 50% por año se empezó a cumplir en 2006 pero el incendio del pasado verano frenó estas expectativas. No obstante, la empresa ha logrado cumplir todos los compromisos con sus clientes y proveedores con la misma calidad de servicio, aunque al final el crecimiento de 2006 tuvo que quedarse en el 25%, un porcentaje del que el Consejero-delegado muestra una gran satisfacción, tiendo en cuenta, sobre todo, los problemas derivados del incendio que la empresa, con la profesionalidad que le caracteriza, ha sabido solventar.
Además, Horticoalba está desarrollando actualmente un abanico de más de 20 nuevos productos, realizando una receta específica según el lugar al que va destinado el producto: la ensalada de pasta a los cuatro quesos con atún y la ensalada de garbanzos con curri para el mercado inglés, la ensalada de pasta con salsa de tomate y salchichilla Frankfurt para España, etc.
Con estas propuestas, continúa Juan Martínez, la idea es “convertirnos en una empresa de productos elaborados y alimentos funcionales y naturales como el quinua, un cereal proveniente de Perú que es uno de los productos más completos que existen ahora en el mercado. Hay muchos alimentos cuyo hábito de consumo se ha perdido y queremos rescatarlos mediante la comercialización de platos elaborados y terminados pero novedosos en el mercado, ensaladas hechas a base de mezclas de alimentos ricos en hierro, fibra… como pueden ser las lentejas o el arroz”, proyecta Juan Martínez Moraga, consejero-delegado de la empresa albaceteña Hortícola de Albacete, S.A.
Horticoalba, que emprendió su actividad con una platilla inicial de cuatro personas, actualmente cuenta con 50 personas fijas, de las que el 70% son mujeres, y en campaña, de mayo a octubre, se llega a más de 120 personas.
Un problema con el que se ha encontrado la empresa es la falta de tradición conservera y de congelación, lo que les ha obligado a invertir mucho en la formación de personal a través de cursos en colaboración con empresas de trabajo temporal y del FORCEM. En opinión del Consejero-delegado, a pesar del esfuerzo realizado en este aspecto, siempre es poco en relación a lo que se debería hacer.
Por otra parte, Horticoalba está colaborando con la Universidad de Castilla-La Mancha en un programa de Control de Costes, que se va a acabar implantando en la fábrica, y en el master de Exportación Internacional, a través del cual los estudiantes realizan prácticas en la empresa, además de las colaboraciones para prácticas de estudiantes de Económicas y Empresariales.
También han realizado prácticas en el laboratorio los alumnos de Profesional del Laboratorio de Industrias Agroalimentarias del Instituto Juan Bosco. De hecho, según indica Juan Martínez Moraga, “tres personas de las que están en el laboratorio hicieron aquí las prácticas y al final se quedaron a trabajar”, señala, para apuntar que esta preparación es muy importante para evitar tener que partir de cero en la época de campaña.
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