En más de una ocasión me he referido a los intereses mínimos y la letra pequeña de los préstamos hipotecarios siempre dentro de las ofertas vinculantes que se incluyen en las escrituras de préstamos hipotecarios. Las famosas cláusulas suelo consisten en que muchos ciudadanos hipotecados tienen en sus condiciones un tipo de interés mínimo, que no siempre es rebajado a pesar de que el euríbor disminuya. Por ejemplo, hay clientes de bancos y cajas con una cláusula suelo igual o superior al 4% y este tipo se les sigue aplicando a pesar de que el tipo del euríbor haya disminuido hasta el 1,5%. Este tipo de cláusulas ha sido reiteradamente denunciado desde la práctica totalidad de las organizaciones de consumidores por considerarla injusta y abusiva, ya que el ciudadano o consumidor con este tipo de cláusulas nunca llega a beneficiarse de las bajadas del tipo de interés.

Pese a que el Banco de España en alguna ocasión se ha pronunciado favorable a estas prácticas, alegando para ello que dichas cláusulas contribuyen a la estabilidad del sistema financiero, ya hay algunos bancos y cajas que las han eliminado de sus contratos con los clientes.

Hoy, con una enorme satisfacción, tengo que referirme a una sentencia del Juzgado nº 2 de Sevilla fechada el 30 de septiembre del presente año, con número 246/2010, en la que se declara la nulidad por abusivas de las cláusulas suelo incluidas en los contratos de préstamos hipotecarios e intereses variables.

La sentencia sigue afirmando o argumentando falta de reciprocidad o semejanza entre los extremos del pacto de limitación de la variabilidad de los intereses. Notorio desfase entre el limite al alza y a la bajada de los intereses, dándose una desproporción manifiesta por el lado de la subida o techo en relación con el suelo. La sentencia responde a la legitimación activa ejercida por la asociación de usuarios de los servicios bancarios Ausban.

Entre otras muchas consideraciones, el Sr. Magistrado ponente de la sentencia manifiesta que las cláusulas de autos no son meras cláusulas de interés, sino pactos añadidos y accesorios de limitación de aquellos, y en tal medida ciertamente también coadyuvan a definir la remuneración del mismo, pero no son obviamente su esencia, por lo que saltan a la vista que tienen carácter de condición general, no siendo por consiguiente el objeto de la libre negociación ni fruto exclusivo de la misma, sino que viene predispuesta e impuesta en la normalidad de los casos, resultando la excepcionalidad su variación y negociación particular. Y ello aunque varíe o puedan hacerlo en más o en menos entre unas u otras entidades financieras.

Continúan las consideraciones manifestando que, la aportación en autos para la acreditación documental de la realidad de cambios o modificaciones de cláusulas techo o suelo, o para dejarlos sin uno y otro, confirma la realidad de la inexistencia de una negociación generalizada, sino de la eventualidad de actuaciones unilaterales de las entidades bancarias en función de diversos criterios de su absoluta discrecionalidad fruto de de su política de captación de clientela y, considerando la solvencia del cliente, oportunidad de asociar al mismo otros productos o servicios.

La sentencia, que es recurrible en el plazo de cinco días ante la Audiencia Provincial de Sevilla, en fallo de la misma, en el punto 1º, declara la nulidad por abusivas de las denominadas cláusulas suelo de autos en los préstamos hipotecarios a interés variable con consumidores celebrados por las entidades BBVA, LA CAIXA, CAIXA GALICIA Y CAJAMAR, dado el desfase apreciado de las mismas en relación a las cláusulas techo que las acompañan, de conformidad con lo dispuesto en la fundamentación de esta resolución.

En el punto 2º, condena a las mismas, entre otros extremos, a eliminar de dichas condiciones generales de la contratación y a abstenerse de utilizarlas en lo sucesivo en sus contratos de préstamo hipotecario con consumidores y usuarios. En un 3º punto ordena el Sr Magistrado la publicación del fallo de la sentencia, una vez sea firme en el Boletín Oficial del Registro Mercantil, así como en un diario de los de mayor difusión de la provincia.

Para terminar, decir que los afectados por estas cláusulas podrían, en base a la sentencia de referencia (pese a no ser firme todavía), solicitar ante su entidad de crédito la anulación de las mismas. En mi opinión, esto sería posible una vez que existe un sector de la doctrina que entiende que las cláusulas suelo son abusivas al no existir proporcionalidad entre estas y la cláusula techo, pudiendo entenderse o considerarse las mismas por no puestas en los referidos contratos.