Coincidiendo con el año en que celebramos el tercer centenario de nuestra , y que con tal motivo se vienen realizando diversos estudios y comentarios acerca de la evolución que la misma ha experimentado en estos 300 años de historia y como quiera que la Feria siempre ha estado ligada al mundo del , quiero aprovechar este espacio y abordar también la evolución que el consumo ha tenido en este largo periodo de tiempo hasta situarnos frente a las nuevas formas del comercio actual que nos posibilitan las nuevas tecnologías, como es el sistema de “venta online”.

Por ello, con este artículo pretendo ofrecer información práctica a la hora de entrar en este nuevo sistema de mercado virtual, al efecto de no retroceder en conquistas ya logradas en cuanto a la defensa de los derechos y legítimos intereses que como consumidores tenemos dentro de un mercado convencional y que considero que estamos retrocediendo dentro de este modelo de mercado virtual, motivo por el que tenemos que estar muy atentos y vigilantes para defender nuestros derechos.

Comenzando con el consumo en la Feria, la principal actividad de ésta fue el ganado, de todo tipo, se producía el trato y el intercambio, EL TRUEQUE, durante los años, aparecen las paradas: carros, carretas que llegaban desde los distintos lugares de la provincia con productos agrícolas. Los artesanos y oficios que ofrecían y vendían sus productos y mercancías, intercambiándose buena parte de esos productos (en el entorno de la cuerda).

Después se instalaron carruseles, caballitos, la ola, el látigo, la noria, bares, casetas, churrerías, puestos de turrones y dulces. Mas recientemente, con la restauración de la democracia llegaron a la Feria las peñas, asociaciones de todo tipo y los “TOP-manta”, ya era otro tipo de negocio. Hoy, en nuestra Feria del III Centenario, se mantienen algunas de aquellas tradiciones y aparecen otras ofertas tanto de ocio como de consumo.

En la sociedad actual en la que nos encontramos inmersos, el consumo también, igual que en la Feria, ha tenido una evolución importante, desde las clásicas tiendas donde adquirías toda clase de productos a granel, sin apenas legislación y pocos controles de registros sanitarios, pasamos al comercio más especializado, los productos mejor envasados, van apareciendo autoservicios, supermercados, etc.

En 1984, tras la tragedia producida por un envenenamiento alimenticio (aceite de colza) con varios muertos, es cuando se legisla en España con carácter de urgencia una Ley para proteger la salud y defender los derechos de los consumidores, surgiendo como respuesta a la tragedia ocurrida y en base a la Ley un movimiento asociativo para representar y defender los derechos y legítimos intereses de los consumidores.

Posteriormente aparecen las grandes superficies y también otras formas de compras por catálogo, en reuniones de grupo, etc.

En la actualidad, conviviendo con todo este comercio convencional, muy poco a poco nos estamos introduciendo en el un nuevo sistema del comercio electrónico, a través de tiendas virtuales, llegando ya a ocupar espacios importante.

S eguidamente voy a analizar este sistema de compras por si a alguien le puede servir para una mejor protección de sus derechos.

Ventajas de la venta online:

• Comodidad de la compra sin horarios y sin tener que trasladarse físicamente. Esto es especialmente significativo, por ejemplo, en la compra de billetes de medios de transporte (tren, bus, avión…)

• Acceso a ofertas especiales (una vez suscrito a estas tiendas, se puede optar por recibir comunicados de acuerdo a mis áreas de interés: marcas, descuentos, etc.).

• Acceso a tiendas virtuales mundiales, con la posibilidad de adquirir productos de difícil adquisición en el lugar de residencia.

• Beneficiarse de importantes descuentos debido a la ingente oferta de productos. Precauciones sobre la venta online:

• Usar tu intuición al comprar por Internet.

• Intentar conocer el sitio antes de comprar por Internet.

• Realizar tus compras en sitios seguros.

• Informarte de las Condiciones Generales de Contratación de la página Web, respecto al proceso de entrega del producto y los procedimientos de reparación, reembolso y cancelación.

• Leer la política de privacidad y seguridad del sitio.

• A la hora de comprar, proporcionar la mínima cantidad de información posible.

• Mantener fotocopias y facturas de las transacciones efectuadas.

Desventajas sobre la compra online:

• Tiempo de envío (lentitud en la recepción del pedido por parte del comprador). • Requiere que alguien recepcione el pedido en la dirección mencionada (si se compran productos alimenticios perecederos puede ser un inconveniente si no hay nadie que los reciba. • Precio alto del producto para cierto tipo de productos: (un kilo de fruta comprada online resulta generalmente más cara que comprarla offline). • Dificultad o directamente imposibilidad de probarse ropa o calzado (aunque existen probadores virtuales). • Imposibilidad de reproducir la experiencia sensorial de la compra (textura de la ropa, alimentos, perfumes, “caída” de una prenda sobre el cuerpo, etc.). • Altos costos de portes (en estos casos lo más provechoso es reunirse entre 3 ó 4 personas y hacer una compra más grande para soportar menos costos de porte individualmente).

“Lagunas” que existen en la compra-venta online:

• ¿Dónde podemos reclamar en caso de incumplimiento del contrato? • Legislación sobre las ventas en Internet: ¿existe legislación?, ¿normativas?…

Es importante tener en cuenta las ventajas y desventajas antes de proceder, al efecto de no retroceder en las conquistas obtenidas con relación a la defensa de los derechos y legítimos intereses de los consumidores.