Nuevamente nos encontramos ante un nuevo 15 de Marzo fecha emblemática que desde el año 1962 cuando por primera vez por el presidente de el estado mas poderoso del mundo, Estados Unidos, se proclaman derechos básicos de los consumidores constituyendo dicha declaración un antes y un después en la conquista de los derechos de los ciudadanos en su condición de consumidores.

Muchas han sido desde entonces las conquistas y avances logrados en el reconocimiento de dichos derechos así como en la defensa de los legítimos intereses de los ciudadanos, son incontables las leyes y decretos promulgados así como órganos de participación y representación de los consumidores en las diferentes instituciones competentes en materia de consumo.

Pero pese a los avances y conquistas logradas con anterioridad hoy cuando nos encontramos ante el 15 de Marzo de 2011, como consecuencia de la incorporación al mercado de las nuevas tecnologías, y de la crisis económica provocada por un sistema capitalista absolutamente irracional, injusto e insolidario, vemos como buena parte de esas conquista, vuelven a estar en entredicho, la indefensión en determinadas compras que se realizan a través de Internet están al orden del día, o las abusivas e injustificadas subidas de precio de las tarifas eléctricas y de los combustibles, sin tener en cuenta para nada la opinión de los consumidores, igualmente los incumplimientos sistemáticos de la legislación vigente por parte de las grandes empresas prestadoras de servicios públicos, (eléctricas, financieras, operadoras de telefonía etc), constituye una evidencia clamorosa.

Por estos motivos es preciso que este 15 de Marzo de 2011 no sea solo la celebración de una efemérides mas, sino una fecha en la que los consumidores nos comprometamos participando activamente en la defensa de nuestros derechos, exigiendo a las deferentes administraciones competentes en políticas de consumo mayor respeto a nuestros derechos siendo menos tolerantes ante los incumplimientos que vienen cometen estas grandes empresas, es preciso un mayor control y vigilancia del cumplimiento de las leyes aplicando ejemplares sanciones. Evitando así que se pisoteen derechos fundamentales que venimos defendiendo desde hace muchos años, por ello no podemos bajar la guardia tenemos que seguir esforzándonos todos los días del año.

La defensa de derechos y legítimos intereses de los consumidores y usuarios nos implica y nos compromete a todos, no podemos seguir lamentándonos por todo lo que nos ocurre, y esperando que los demás resuelvan nuestros problemas, la crisis económica que estamos sufriendo, no la hemos creado los consumidores, pero de alguna manera hemos colaborado al dejarnos influenciar por determinados grupos mediáticos que apoyados por un sistema absolutamente irracional nos ha ido empujando a consumir y vivir por encima de nuestra propias posibilidades, a base de hipotecar nuestro futuro.

Tenemos que aprender la lección pensar que el respeto a nuestros derechos pasa por nuestro compromiso con la sociedad, con el futuro de las generaciones siguientes, no es suficiente nuestra exigencia a las administraciones y empresas productoras como ya he comentado anteriormente, fundamentalmente nos lo tenemos que ganar día a día, con aptitudes diferentes, con una nueva cultura de consumo rechazando lo que otros nos quieren imponer, llevándonos a situaciones limite de consecuencias imprevisibles, ¿os imagináis una nueva crisis por el agotamiento de recurso naturales que nos son imprescindibles par vivir dignamente?

Para evitar esa crisis a la que nos está conduciendo la avaricia de este sistema productivo, no nos podemos permitir seguir despilfarrando esos recursos naturales, tan necesarios para conservar el entorno medioambiental, la política del usar y tirar es irracional, solo con nuestro compromiso rechazando esas políticas obligará sin lugar a duda a un cambio del sistema de producir, por otro mas respetuoso y racional. Consumir con mayor moderación participando mas activamente en la sostenibilidad de nuestro entorno medioambiental no significa renuncia alguna a vivir dignamente acorde con los tiempos presentes, solo se trata de evitar el despilfarro, lo que se tira a la basura son residuos y sobras, si logramos reducir residuos contaminantes, basuras y evitar consumos innecesarios, estaremos haciendo posible evitar esa crisis aludida de consecuencias mucho mas dramáticas que la crisis económica actual.

Este es el planteamiento o reflexión que yo quiero exponer ante el día Mundial de los derechos del consumidor de este año de 2011 que sin lugar a duda como consecuencia de la grave crisis económica que estamos atravesando nos exige nuevos compromisos nuevos retos para que con la implicación de todos seamos capaces de llevar a cabo los cambios que precisa esta sociedad de consumo, nuevos valores, que impliquen apostar por un consumo moderado, racional y solidario entre todos cos consumidores y nuevas formas de hacer política de consumo desde todos los estamentos de la administración.