Ante el momento de crisis que estamos viviendo, las enormes dificultades económicas que sufren la gran mayoría de los ciudadanos y las dificultades que estos encuentran ante las entidades de crédito para conseguir un préstamo tanto hipotecario como para el consumo, están apareciendo como hongos mensajes publicitarios en los que solo aparece un número de teléfono de contacto y todas las posibilidades y facilidades del mundo para recibir un dinero de forma inmediata con independencia de nuestra situación personal.

Es preciso que los ciudadanos permanezcamos muy atentos para no dejarnos embaucar por los oportunistas de turno que siempre suelen estar a la última para aprovechar su oportunidad y hacer su agosto personal a costa de la desgracia ajena.

De este tipo de comunicados, que en ningún caso se les puede considerar empresas a las que los emiten, ya que para nada en su mensaje publicitario aparece el nombre comercial ni una dirección donde dirigirse, hay que hacer caso omiso por mucha que sea la necesidad que tengamos, porque con toda seguridad nos meteremos en un problema mayor que el que nos ocupa.

Este tipo de empresas, que se conocen como de “ rápidos” y que nos pueden solucionar, entre paréntesis, una situación extrema de emergencia financiera, solo utilizan la publicidad como su mejor medio de difusión, anunciando lo “fácil” que es “disponer de hasta 3.000 euros en menos de 48 horas y con solo una llamada“.

Su objetivo, sin duda, es captar clientes que necesitan urgentemente una cantidad limitada de dinero que, además, están dispuestos a pagar, aunque no siempre son conscientes de ello, un tipo de interés que supera el 20% TAE (Tasa Anual Equivalente).

Aparentemente, el proceso que nos anuncian es rápido, sencillo y cómodo: basta con tener el DNI en vigor y contar con nómina. Así, sin salir de casa, y mediante una llamada de teléfono o a través de Internet, es posible contactar con estas empresas que, inicialmente, solicitan que se responda a un cuestionario personal.

Realizado el cuestionario, la compañía financiera enviará al domicilio del solicitante varios formularios para que éste los rellene y los remita de nuevo a la empresa.

Una vez remitida la información, será evaluada la situación del demandante y si es “positiva” realizarán el ingreso del dinero en el plazo convenido. En ningún momento preguntan la utilidad que se dará al dinero y garantizan la confidencialidad. Otro de los ganchos que utilizan son los “cómodos plazos de devolución”: en ocasiones hasta 44 meses.  

Pero no es oro todo lo que reluce:

  • El cliente no dispone de la cantidad solicitada transcurridas 48 horas desde la primera llamada, tal y como anuncian, sino pasadas 48 horas desde que le conceden el crédito. Y los trámites (envío de formularios al cliente, su devolución a la empresa, y el estudio por parte de la financiera) se puede prolongar más de una semana. En realidad, el plazo que anuncian comienza a contar desde que el crédito es aceptado.

• Como contraprestación a la facilidad en la concesión del crédito y la posibilidad de su devolución a largo plazo, estas entidades prestan dinero a un tipo de interés significativamente superior al de otras alternativas de financiación. Es decir, si un crédito al consumo en un banco tradicional pueda tener una TAE (Tasa Anual Equivalente) de alrededor del 9%, este tipo de entidades prestan a TAE por encima del 20%.   A este tipo de créditos acuden personas que ya cuentan con un crédito o más de uno y aquellas a quienes los bancos o cajas de ahorro niegan la concesión de un nuevo préstamo, por lo que se ven obligados a acudir a este tipo de financieras. Incluso personas que han entrado en el club de morosos.

Pero este tipo de entidades no tienen inconveniente en tener a todas estas personas como clientes, ya que les interesa asumir el riesgo que supone adelantar dinero a cambio de un tipo de interés muy elevado que garantice su beneficio. Es decir se “aprovechan” del estado de necesidad económica en el que se encuentra el consumidor.

Ante todo este panorama y después de un largo proceso de denuncias y reivindicaciones de organizaciones de , el pasado día 22 de marzo el congreso dio luz verde a la Ley que va a regular los créditos concedidos por entidades no financieras y que por fin se amplia la protección de los derechos de los consumidores ante créditos, reunificación de deuda así como a la contratación de créditos hipotecarios.

Entre las novedades de la nueva Ley destaca la intensificación de las obligaciones de transparencia de las entidades dedicadas profesionalmente a esta actividad, el establecimiento de los requisitos de los contratos y el incremento de las garantías, la fijación de las actuaciones en casos de incumplimiento y el establecimiento de mecanismos de resolución extrajudicial de conflictos.

El texto recientemente aprobado también señala que los consumidores dispondrán de la información precontractual al menos con 15 días de antelación a la firma del contrato, esta información deberá especificar las principales características del contrato así como el coste total que debe pagar el consumidor, incluidas comisiones, cargas y gastos. No pudiéndose cargar posteriormente cantidades superiores a las explicitadas que además deberán quedar reflejadas en el Registro Público de Empresas. Contemplándose igualmente el derecho del consumidor al desistimiento de los contratos de intermediación en los 14 días siguientes a la formalización del mismo sin necesidad de alegación alguna y sin ningún tipo de penalización.
 

Por último, hay que tener en cuenta antes de contactar con este tipo de entidades:

  • Distinguir entre entidades financieras especializadas en créditos de bajo importe y los prestamistas que operan al margen de la supervisión del Banco de España. El tipo de interés que ofrecen, etc.

• Estos créditos pueden ser necesarios, pero solo nos convendrán cuando estemos seguros de que cajas y bancos no nos los concederán y cuando hayamos agotado todas las demás vías de conseguir dinero.

 • Una vez decidido que optaremos por pedir un crédito de una de estas empresas, compararemos entre varias, ya que ofrecen préstamos a intereses distintos.

• Como todo contrato, también el realizado con este tipo de entidades debe de leerse con detenimiento. En ocasiones imponen un plazo muy corto para la devolución del capital prestado.