Alternativa en 1997

Antes de su presentación en las Ventas el 21 de mayo de 1996, Manuel Amador había hecho su debut público el 14 de agosto de 1989 en Vianos, provincia de Albacete, y dos años más tarde, el 19 de marzo de 1991, hacía su debut con picadores en Aranjuez.

El 11 de septiembre 1997 recibía la alternativa en Albacete con reses de Daniel Ruiz, teniendo como padrino a Enrique Ponce y a Vicente Barrera de testigo. El toro, negro, mulato listón y con 462 kilos, se llamaba “Acudhillado”. Vestido de oro y blanco, Manuel Amador le brindó aquella tarde un toro a su padre, obteniendo una oreja en cada uno de sus toros.

En ese año toreó un total de 4 festejos en España, cortando 3 orejas, y al año siguiente actúa en 18 ocasiones, cortando 19 orejas, pero su confirmación en la madrileña plaza de toros de las Ventas no llegaría hasta el 21 de mayo de 1999, año durante el cual lidia 17 corridas, con 17 orejas cortadas y dos rabos.

En el año 2000, participa en 7 festejos en los que obtiene un total de 11 orejas, destacando en esta temporada su faena en la Feria de Albacete el 17 de septiembre, una tarde en la que el diestro cortaba dos orejas con las que consiguió el Premio “Detalle para el recuerdo”, otorgado por el hotel Los Llanos y consistente en una escultura de bronce con la figura de Joselito con el capote al hombro.

La carrera profesional de Manuel Amador sufrió un parón a partir de 2001, año en que se desliga de sus apoderados, “Los Choperitas”, por lo que sólo toreó en dos ocasiones, el 5 de mayo y el 11 de septiembre, ambas corridas en Albacete.

Madrid y Albacete, plazas de referencia

En el mundo taurino hay plazas que tienen una mayor repercusión que otra y, según indica Manuel Amador, las corridas toreadas en Madrid y Albacete nunca le han dejado indiferente: “Ha habido tardes en las que no me ha sonreído mucho la fortuna o las cosas no se han dado como a mí me gustaría y también ha habido otras tardes con triunfo y con momentos en los que uno se siente torero y reconfortado con lo que ha hecho en la plaza porque, además, las dos plazas lo saben valorar, el público es muy receptivo y cuando las cosas salen bien lo viven, se emocionan y me transmiten haciendo que yo también lo viva y me emocione, una conjunción de sentimientos que también se da cuando hay mucha tristeza y las cosas no salen bien”, reconoce el Torero.

Son muchas las tardes inolvidables que conserva en la memoria el Torero de sus faenas en Madrid, donde ha cuajado toros importantes, destacando especialmente su debut como novillero, “en el que corté dos orejas aunque no pude salir a hombros porque recibí las dos primeras cornadas que me daban”, recuerda, añadiendo que siempre tiene la ilusión abierta por volver a Madrid.

En cuanto a las plazas de América, Manuel Amador señala que allí se vive muy intensamente el tema taurino: “En América los toreros son muy valorados, la gente te acoge con muchísimo cariño y en la plaza son muy entusiastas y muy efusivos. Guardo muy buenos recuerdos de las veces que he estado y me hace mucha ilusión cada vez que vuelvo allí porque es una tierra donde me gusta ir a torear”, manifiesta.

Reaparición en los ruedos en 2004

A mediados de la temporada 2004, el Diestro reaparecía en los ruedos con nuevos apoderados, el ganadero sevillano José Pocovi y el banderillero Rafael Camino, y cortó por los menos una oreja en cada una de sus actuaciones.

La temporada 2005, con nuevo apoderado, Francisco Romero Leal, con quien continúa en la actualidad, ha sido calificada por el torero de preciosa, ya que hubo muchas tardes en las que realizó faenas muy bonitas.

Sus buenos comienzos en la temporada 2006 se vieron truncados la tarde del 4 de marzo por una cogida en Calahorra que le mantuvo alejado de los ruedos durante mes y medio, ya que se le partió la clavícula por tres sitios y le tuvieron que poner un clavo de nueve centímetros.

Tras su reaparición después de la cogida, lidió varias corridas en las que resultó triunfador, por lo que el balance de la temporada 2006, en cuanto a las faenas realizadas, fue positivo, sin embargo una nueva cogida ensombrecía nuevamente el final de la temporada, puesto que resultó herido en la mano durante la corrida que lidió en la Feria de Albacete el 17 de septiembre, a pesar de lo cual cortó una oreja.

Si bien Manuel Amador se encuentra totalmente recuperado de la fractura de clavícula sufrida al principio de la temporada 2006, lamentablemente no se puede decir lo mismo de la segunda lesión en la que se rompió el cúbito, el radio y el escafoides: “Aunque mentalmente tengo superada la lesión, todavía no tengo el suficiente juego necesario de muñeca, pero no hay mejor rehabilitación que tener una muleta en la mano y torear”, asume optimistamente el Diestro.

Temporada 2007

Manuel Amador comenzó una buena temporada este año cortando dos orejas en Belvís de la Jara (Toledo) el 21 de enero, a la que siguieron otras corridas de triunfo como la de Fuente El Fresno (Ciudad Real), el 23 de mayo, donde cortó dos orejas y el rabo o la de Navalcán (Toledo), el 16 de agosto, en la que obtuvo cuatro orejas y el rabo, destacando especialmente la corrida de Asprona en Albacete, “una corrida importante pues en mi tierra pude salir otra vez a hombros con mis paisanos, lo que es una gran satisfacción”, asegura.

Sin embargo, el Torero se lamenta de la poca fortuna que ha tenido con los toros en las corridas de La Fallas y Madrid este año: “En Valencia no salieron las cosas como a mi me hubiera gustado porque cuando los toros no embisten es complicado, a pesar de que la repercusión era fuerte porque se trataba de una Feria de primera, pero uno debe saber el material que tiene en frente en cada ocasión y tanto a mí como a mis compañeros no nos salió la tarde como para triunfar. La corrida que toreé en Madrid el Domingo de Resurrección también era una fecha importante pero se volvió a repetir lo mismo, maté dignamente pero los toros que salieron no fueron buenos ni mucho menos y me quedé con ganas de triunfar, aunque que eso es lógicamente lo que te ayuda y te empuja a seguir luchando”, sopesa Manuel.

Agosto ha sido un mes muy comprometido en la agenda del Torero, lo que le ha servido de preparación para la corrida del día 15 de septiembre en la Feria de Albacete, una fecha muy importante para Manuel Amador, donde espera no defraudar a sus paisanos.

Torero de arte

Manuel Amador clasifica a los toreros en dos categorías, los que tienen mucho valor y los que tienen arte, incluyéndose en esta segunda línea, como buen torero gitano que es, aun declarándose un profundo admirador de los toreros que tienen ese valor tan grande para ponerse cerca de los pitones y solventar muchos tipos de embestidas. Sin embargo, Manuel Amador es más partidario de un tipo de toro con ritmo en la embestida, manifestando así su gusto por la despaciosidad: “Una de las cosas que más me gustan es cuando un toro tiene esa suavidad embistiendo que te permite que el muletazo dure mucho tiempo y que el “ole” de la gente sea muy prolongado. Cuando te sale un toro así y puedes pegarle cuatro muletazos seguidos, la gente vibra. Por eso yo prefiero esa despaciosidad a la transmisión de la bravura”, asevera el Torero albaceteño.

En su concepción del toreo como creación de belleza y como expresión de sentimientos, Manuel Amador cree que es muy bueno conocerse así mismo y saber cómo moverse, siendo fundamental en él su estado de ánimo que, bajo su punto de vista, influye mucho en la manera de ponerse delante de un toro.

Además, continúa Manuel, si bien es cierto que un torero se prepara desde un principio, pasando por diversos escalafones hasta que toma la alternativa, un factor muy importante es que el toro es un animal imprevisible que no se sabe por dónde va a salir: “Aunque el toro transmite ya desde que está saliendo, morfológicamente y con su mirada que puede ser bondadosa o violenta, cuando va pasando te va haciendo preguntas que tú tienes que resolver, unos te hacen unas preguntas que son dificilísimas por su brusquedad y su violencia y otros, unas preguntas muy sencillas que te las hacen hasta con ternura y cuando es un toro bueno y noble que te ayuda, te fundes con él y te da un triunfo porque te has podido expresar”, describe Manuel Amador, para añadir que no hay ninguna sensación en el mundo igualable.

Por otra parte, para el Matador, el toreo es una profesión difícil que hay que llevar dentro e indudablemente Manuel Amador, como hijo de torero, la lleva en la sangre, y agradece a su padre todo el respeto por la profesión y la educación taurina que le ha inculcado, así como los consejos y las vivencias transmitidas. Sin embargo, no duda en afirmar que, aunque todo ello enorgullece, “hay que intentar ser tú mismo para sentirte realizado y alcanzar las metas de tus sueños”, defiende.

La Televisión de CLM apuesta por la Fiesta

Televisión CLM organiza y televisa el concurso de novilleros Puerta Grande, que este año ha celebrado su V Edición. En opinión de Manuel Amador, es una suerte tener una televisión que apueste y se vuelque en este sentido, calificando de acierto total a esta iniciativa que está haciendo una gran labor que beneficia tanto a los que participan en el certamen como a los aficionados.

Por una parte, continúa, dentro de Castilla-La Mancha hay mucha afición y se está emitiendo un producto que es muy demandado, según reflejan los números de audiencia, por lo que es una buena fórmula para acercar el espectáculo al aficionado; y por otra parte, “de cara a los profesionales y a los toreros de esta tierra, la labor es tremenda porque la difusión televisiva siempre hace que los triunfos se valoren más y eso para la carrera profesional de un torero es muy positivo”, concluye Manuel Amador.

Albacete, tierra de buenos toreros

La Escuela Taurina de Albacete se ocupa de dotar a los aspirantes a toreros de los medios técnicos y didácticos para el aprendizaje de la profesión. Desde su creación hasta el ejercicio actual se han matriculado a las clases una media de 50 alumnos por curso, entre los que destacan los que ya han tomado la alternativa como Rafael de la Viña, Manuel de Paz, Manuel Caballero, Manuel Montoya, José Antonio Iniesta, Manuel Amador, Victoriano González, Samuel López, Sergio Martínez o Abraham Barragán.

Como torero formado en ella, Manuel Amador cree que la Escuela Taurina de Albacete siempre “se ha caracterizado por tener un gran número de muchachos, además con grandes cualidades, de los cuales algunos llegan a matadores de toros y otros salen habiendo aprendiendo unas nociones que les permiten ser buenos aficionados”, distingue, para subrayar que la Escuela desde sus comienzos está realizando una buena labor, cuyo fruto es un gran manantial de toreros y prueba de ello son los resultados, ya que “los matadores de toros que han sido alumnos de la Escuela Taurina de Albacete están funcionando muy bien”, estima. Por otro lado, Manuel Amador destaca la facilidad que supone para todo aquel que desea iniciarse en el arte del toreo el tener unos profesores que te enseñen y que te lleven por el camino adecuado, una facilidad que cree que antiguamente no existía.