Un oasis de agua y vegetación en C-LM

Las Lagunas de Ruidera es un paraje de gran belleza con singularidades paisajísticas y geológicas únicas. Localizado en Castilla La Mancha, se encuentra en los límites de las provincias de Ciudad Real y Albacete. En 1979 fueron declaradas Parque Natural por el Gobierno regional con el fin de conservar y proteger su rico patrimonio. Además, en 1981 recibió la declaración de Reserva de la Biosfera de La Mancha Húmeda, y desde 1988 es una Zona de Especial Protección para las aves.

Se trata de una superficie cercana a las 4.000 hectáreas, en la que encontramos un complejo sistema lagunar formado por dieciséis lagunas, que a lo largo de 30 kilómetros constituyen el valle del Alto Guadiana.

El desnivel que existe entre la primera laguna, denominada La Blanca, y la última, La Cenagosa, es de más de 120 metros. La extensión de las lagunas es pequeña, salvo alguna excepción como las lagunas San Pedro, Colgada y del Rey, y su profundidad es variable en función de la climatología, llegando incluso a secarse en las estaciones más áridas. Las dieciséis lagunas se rebosan e inundan unas a otras formando cascadas y saltos debido a formaciones geológicas como las barreras travertínicas, siendo éste uno de los rasgos más característico del Parque Natural.

Hidrología

Este espacio natural tiene como protagonista indiscutible el agua. Un recurso que ha marcado la presencia y evolución de todas las civilizaciones que han dejado su huella en Ruidera. Los primeros asentamientos en estas lagunas tuvieron lugar hace 700.000 años, en el Paleolítico Inferior. La hidrológica de Ruidera es un complejo sistema hídrico condicionado por la geología de la comarca del Campo de Montiel.

El agua que podemos observar en las lagunas, procede de los manantiales y aportes superficiales de los arroyos y veneros que llegan al fondo de este valle del río Guadiana, destacando la existencia del arroyo de las Hazadillas o el Alarconcillo.

Las lagunas también reciben importantes aportes subterráneos, de un flujo de agua que circula a lo largo de este valle, atravesando los materiales calizos.

Nacimiento del río Guadiana

En medio de esta singular meseta del campo de Montiel nace el río Guadiana, cuyo peculiar nacimiento no es otro que las propias Lagunas de Ruidera y sus manantiales, considerándose este paraje como cabecera o Alto Guadiana, situado a 900 metros de altura.

Una vez que ha atravesado el valle y las ultimas lagunas aguas abajo del pueblo de Ruidera, en las inmediaciones del embalse de Peñarroya, el Guadiana se filtra y desaparece para resurgir a 80 kilómetros más al oeste de la provincia de Ciudad Real, en forma de manantiales y ojos, en el paraje denominado Ojos del Guadiana, en las cercanías del término de Daimiel, dando origen a las famosas Tablas de Daimiel, declaradas Parque Nacional de gran interés natural.

Posteriormente este río sigue su curso hacia tierras extremeñas desembocando en Ayamonte, marcando la frontera entre España y Portugal.

El Acuífero 24

Durante los años setenta y ochenta, en el campo de Montiel se produce una promoción de la agricultura de regadío para mejorar la economía de estos territorios, transformándose grandes fincas de secano en regadío.

Un hecho que afectó negativamente a los aportes de agua de las Lagunas de Ruidera, observándose un progresivo descenso de los niveles hídricos de este acuífero, denominado 24. En 1989 se declara legalmente sobreexplotado, aprobándose en 1993 el programa de compensación de rentas agrarias con el objetivo de reducir el riego y conseguir la recuperación de los niveles del acuífero y de las lagunas.

En 1995 es cuando comienzan a producirse abundantes precipitaciones en toda la región, permitiendo una conexión superficial de todas las lagunas y una recuperación importante del acuífero. Además del problema del uso del recurso del agua, este acuífero sufre la pérdida de calidad debido a los contaminantes procedentes de los abonos y plaguicidas agrícolas que son arrastrados por la lluvia al acuífero.

Dada la situación del acuífero 24, en el año 2007 se pone en marcha el denominado Plan Especial del Alto Guadiana. Un conjunto de actuaciones y soluciones para el uso sostenible de la cuenca alta del Guadiana que pretende dar una solución definitiva a la sobreexplotación de los acuíferos Manchegos.

Las Lagunas de Ruidera son declaradas Parque Natural en 1979 y Reserva de la Biosfera en 1981

Durante los años setenta y ochenta, este paraje natural sufrió un uso descontrolado de sus recursos. Las Lagunas de Ruidera fueron supuestamente vendidas por el Estado a particulares e inscritas en propiedad, comenzando durante los años siguientes un desarrollo urbanístico desordenado.

Con multitud de construcciones ilegales y de playas artificiales, sin respetar el paisaje ni los márgenes de las lagunas, a mediados de los años ochenta finalmente se pone freno a la urbanización de este parque natural.

El 13 de julio de 1979, el Gobierno de Castilla-La Mancha declara las Lagunas de Ruidera Parque Natural, incorporándolo dentro de la Red de Espacios Protegidos de la Región para conservar su rico patrimonio, teniendo en cuenta la excepcional riqueza paisajística, biológica y geológica que hacen de Ruidera un paraje único.

En 1981 son declaradas Reserva de la Biosfera de La Mancha Húmeda y en 1988 Zona de Especial Protección para las Aves.

En 1995 se desarrolla el Plan Rector de Uso y Gestión de este espacio natural, iniciándose así un complicado proceso de regulación y uso del territorio que limitaría las nuevas construcciones en el interior del Parque. De este modo, el objetivo que se persigue no es otro que conseguir la recuperación de las características naturales de las Lagunas y conservar en perfecto estado la calidad de sus aguas, cumpliendo en todo momento con las normativas de la Reserva de la Biosfera de La Mancha Húmeda. Posteriormente, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha adquiere las fincas Hazadillas y Era Vieja, que incluyen los territorios de mayor valor ambiental y mejor conservados del entorno de las Lagunas de Ruidera.

Lagunas altas, intermedias y bajas

El complejo sistema lagunar que conforman Ruidera está formado por dieciséis lagunas que se vierten sucesivamente unas a otras, en sentido longitudinal, existiendo entre la primera y la última un desnivel de 120 metros.

El primer conjunto, denominadas “lagunas altas”, está compuesto por las lagunas Blanca, Concejo y Tomilla, las cuales reflejan el nivel freático del acuífero 24 al estar situadas en la parte más alta del valle del alto Guadiana.

Por este motivo, la Laguna Blanca y los manantiales situados en sus proximidades se secan cuando el nivel de agua desciende en el acuífero.

Aguas abajo encontramos otras lagunas, conocidas como del Concejo y Tomilla. Aunque suelen estar inundadas durante todo el año, pueden presentar un nivel decreciente en años de importante sequía y en los meses de verano especialmente.

Estos descensos provocan la reducción del aporte de agua a las siguientes lagunas aguas abajo, un conjunto formado por las “lagunas intermedias”, desde la Tinaja a la Batana, alimentadas principalmente con los aportes superficiales del agua que rebosa de las lagunas precedentes, es decir, “las lagunas altas”.

Durante los meses de estío, y desde hace algunos años en periodos secos, se interrumpen los aportes durante tanto tiempo que inevitablemente se produce un descenso general del agua e incluso comienzan a vaciarse, afectando de forma diferente a las lagunas Redondilla y Lengua.

El tercer conjunto de lagunas lo forman las lagunas Colgada y del Rey. Su alimentación se realiza principalmente de manera superficial, tanto mediante los rebosaderos y cascadas de las lagunas de aguas arriba del río como por el arroyo de las Hazadillas que aporta un importante caudal durante todo el año.

La posición elevada de los materiales impermeables del triásico superior dificulta la cesión de agua subterránea desde el conjunto anterior, pero permite que el agua permanezca embalsada, por lo que el nivel en estas lagunas, las más cercanas a Ruidera, apenas experimenta variación durante el año, presentando una buena inundación incluso en periodos de sequía prolongados.

La impermeabilidad de los materiales de las lagunas Colgada y del Rey dificulta la inundación de las “lagunas bajas”, desconectando la corriente entre ambos grupos.

Los aportes de agua de las lagunas Morenilla, Coladilla, y Cenagosa, se producen casi exclusivamente de manera superficial por los arroyos y rebosaderos de las superiores, como el salto de agua del paraje llamado “El Hundimiento”.

Geología

El Parque Natural de Las Lagunas de Ruidera se encuentra enclavado en el denominado altiplano del Campo de Montiel, una amplia meseta entre las provincias de Ciudad Real y Albacete, con alturas que van desde los 700 a los 1100 metros en la parte más elevada.

En este amplio territorio, la acción del agua sobre el material calizo ha ido modelando conjuntamente el paisaje, configurando una meseta con multitud de arroyos, manantiales, afloramientos de agua y complejos sistemas de lagunas y acuíferos subterráneos.

Un paisaje singular, condicionado en gran medida por los materiales geológicos que lo constituyen. Este altiplano está formado principalmente por materiales calizos y dolomías del Jurásico Inferior, que se asientan sobre otros materiales pliocuaternarios y terciarios de arcillas impermeables, así como margas y yesos del triásico. Estos materiales son los que conforman el acuífero subterráneo del Campo de Montiel, conocido como Acuífero 24, recibiendo todos sus aportes por la infiltración del agua de lluvia, favorecido por la elevada permeabilidad de sus materiales calcáreos superiores y las fracturas en estos materiales.

La mayor parte del agua de las precipitaciones se van poco a poco infiltrando en el subsuelo hasta el acuífero, haciendo que suba su nivel freático. Un proceso lento que puede durar varios meses.

Por otro lado, cuando el relieve así lo permite, se produce el afloramiento de esta misma agua en determinados puntos del parque natural en los denominados “Ojos” o manantiales como son los manantiales de las Hazadillas, del Ossero o el Ponzoñón.

Los travertinos

Este parque natural representa una formación geológica de singular belleza paisajística. Un espacio natural único en la península y uno de los dos que existen en Europa con esta tipología, junto con los lagos escalonados de Croacia, “Lagos de Plitvice”, declarados Patrimonio de la Humanidad, de similar origen a las Lagunas de Ruidera. Se caracterizan por ser extensas lagunas, algunas de ellas con profundidades de entre 10 y 25 metros.

Todas ellas están separadas por barreras de piedra denominadas geológicamente “travertinos”. Se trata de calizas tobáceas que actúan como una presa natural embalsando el agua.

En otoño y primavera, cuando el agua alcanza sus niveles más altos, se rebosa y salta en forma de cascada o torrentera, siendo este fenómeno uno de los aspectos más interesantes de este paisaje, con saltos incluso de hasta 8 metros de altura como los que se pueden observar en El Hundimiento o en las lagunas Santos Morcillo, Redondilla o Lengua.

El origen de esta peculiar formación geológica es la precipitación de carbonatos cálcicos por un sencillo proceso bioquímico del agua, sobresaturada en carbonato cálcico, que procede del acuífero.

Las especies vegetales, como líquenes o algas, durante su fotosíntesis eliminan el CO2 que, al reaccionar con el carbonato disuelto en el agua, lo precipita solidificando y depositándose sobre las plantas petrificadas, denominadas estromatolitos. De esta forma se forman las denominadas repisas y cortinas de piedra, así como los travertinos.

Las lagunas más bajas (Cueva Morenilla, Coladilla y Cenagosa) son muy someras, por lo que sus barreras tobáceas están muy degradadas. Debido al poco caudal que reciben y a la sedimentación que poseen, en la actualidad están rodeadas o cubiertas en parte de vegetación palustre, carrizo y eneares principalmente.

Las lagunas tienen unos fondos de arenas y limos blancos, formados por sedimentos tobáceos. Estos sedimentos visibles se encuentran sobre los materiales impermeables, lo que hace que se comporten de forma muy diferente respecto a las corrientes subterráneas y las filtraciones entre lagunas. El color blanco unido a la naturaleza química del agua origina las tonalidades azul verdosa tan características de Ruidera.

El espacio natural de las Lagunas de Ruidera cuenta con varias zonas habilitadas para el baño

El Parque Natural de las Lagunas de Ruidera incrementa el número de visitantes durante los meses de verano, especialmente en las zonas habilitadas para el baño.

Esta actividad se pude practicar de forma libre en los espacios acondicionados para ello, pudiendo acceder a los mismos desde la carretera de Ruidera a Ossa de Montiel.

En este sentido cabe recordar que las zonas de baño del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera comprenden la Laguna del Rey, con zonas de playa en Ruidera; Laguna Salvadora, con playas y zonas de baño; Laguna Colgada, con playa y zonas de baño frente al albergue Alonso Quijano; Laguna Santos Morcillo, con playa; Laguna Redondilla, con playas y zonas de baño, sin agua en los meses de sequía, así como la Laguna San Pedro, con playas y orillas de la laguna cercanas a la carretera de Ossa de Montiel.

El uso de embarcaciones está permitido en este entorno natural, respetando en todo momento las normas de seguridad básicas para la utilización de este tipo de embarcaciones, realizando navegación únicamente sin el empleo del motor, siempre y cuando no interfieran con la fauna acuática y las aves que nidifiquen en la zona, estando prohibida la navegación en las lagunas Conceja, Coladilla y Cenagosa. Tampoco está permitida la utilización de las barreras travertínicas para el baño, ni de las zonas de reserva natural señalizadas por el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera.

Las “anteriores ruideras”

Las barreras tobáceas que observamos en la actualidad se formaron hace 10.000 años aproximadamente, en el denominado periodo Holoceno. Anteriores a estas formaciones, existieron otras barreras y lagunas, “anteriores ruideras”, con una datación geológica de entre 70.000 y 130.000 años, en el periodo denominado Pleistoceno Superior. Estas lagunas se encontrarían entre unos 5 y 25 metros por encima del nivel de las lagunas que podemos ver en la actualidad, pudiendo observarlas durante la visita alrededor de las lagunas Tinaja, Lengua o Colgada.

La acción química sobre este material kárstico, también origina distintas formaciones, oquedades, torcas y simas. Un claro ejemplo de ello lo encontramos en la “Cueva de Montesinos”, conocida por ser escenario de uno de los capítulos del célebre libro de Cervantes “Don Quijote de La Mancha”.

Programa de actividades

Para disfrutar de la visita al Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, el visitante cuenta con diferentes servicios, hoteles, restaurantes, camping, zonas de baño y espacios de pesca deportiva, pudiendo completar su estancia con un amplio y variado abanico de actividades en un entorno natural de ensueño.

En la localidad de Ruidera, se encuentra el Centro de Información, punto recomendado de partida antes de tomar contacto con este espacio natural, donde se puede encontrar todo tipo de información relativa al parque y a sus valores naturales.

Dada la amplia extensión de las Lagunas de Ruidera, cercana a las 4.000 hectáreas, se puede visitar este paraje natural través de diferentes rutas e itinerarios, a pie o en bicicleta de montaña, enlazadas algunas de ellas con el tramo de la Ruta del Quijote que atraviesa este Parque Natural.

Entre ellas encontramos la Senda de Piedenmedio, la del Castillo de Rochafrida, así como la ruta de la Laguna Blanca y la senda de la Cueva de Montesinos.

También se puede realizar una visita guiada en vehículo 4x4, acompañados por un guía-conductor para descubrir las zonas menos conocidas del parque, así como actividades de educación ambiental, rutas ornitológicas/birdwaching y fotografía de naturaleza, ofreciendo al visitante la posibilidad de tomar contacto directo con la naturaleza más viva e impactante durante la berrea del ciervo o la observación de las grullas.

Lugares irrepetibles, con gran diversidad de fauna, flora y paisajes, desde la llanura más seca hasta el humedal más inesperado, de la mano de lagunas, ríos y el famoso monte mediterráneo.

Desde el punto de vista histórico, La Mancha siempre ha sido tierra de paso de las diferentes culturas que se han asentado en la península.

En este sentido destacan los denominados “Destinos Manchegos”, una oportunidad única para conocer y disfrutar del importante legado patrimonial y cultural que posee esta tierra.

De este modo, se puede disfrutar de visitas personalizadas con un guía acompañante, adentrándose en la historia de esta comarca a través de Parques Arqueológicos como el de Alarcos, o los Castillos de Calatrava la Nueva y la Vieja, sin olvidar las localidades de Almagro, Ciudad del Teatro, o Villanueva de Los Infantes.

Además, el visitante que lo desee puede seguir las huellas del ingenioso Hidalgo Don Quijote y conocer la tierra de los Molinos de Viento, las Ventas y sus paisajes, adentrándose incluso en la Cueva de Montesinos y otros singulares lugares de la Ruta de Don Quijote, reflejados en la obra de Miguel de Cervantes.

El agroturismo ocupa un lugar muy especial en esta comarca. Se trata de una actividad turística en la que se incluye una cuidada selección de bodegas, almazaras y queseras, avaladas por su excelente calidad y profesionalidad, pudiendo descubrir y saborear de primera mano toda la tradición y cultura de los productos de La Mancha, a través de procesos de elaboración. En este sentido destaca la organización de rutas del vino, visitas a bodegas y catas comentadas para dar a conocer los excelentes caldos que se están realizando en esta tierra.

Además de descubrir la cultura del vino, el visitante podrá conocer el proceso de elaboración del mejor aceite de oliva durante las visitas a almazaras, degustando un queso manchego en una auténtica quesería tradicional.

La aventura es sin duda una de las apuestas turísticas más importantes de La Mancha, convertida en la actualidad en uno de los destinos preferidos por los turistas para vivir emociones fuertes, de la mano de un amplio y variado programa de Turismo Activo y de Aventura, apto para todas las edades.

Entre las propuestas que se ofrecen encontramos paseos en quads, buggies, rutas 4x4, tiro con arco, paintball, kayak ó escalada Rappel. Todas ellas realizadas al aire libre, destacando las actividades en parajes naturales de gran valor paisajístico como por ejemplo el entorno de Cabañeros, las Tablas de Daimiel y las propias Lagunas de Ruidera, contando con la presencia de monitores titulados y con el material técnico necesario para el desarrollo de las mismas.

La biodiversidad del ecosistema de las Lagunas de Ruidera favorece una variada vegetación y fauna

La vegetación de este entorno natural es típicamente meseteña. El árbol dominante en las laderas y zonas altas es la encina, conviviendo con las sabinas albares en los parajes más elevados y fríos. El encinar es sustituido por un denso matorral, compuesto esencialmente por coscojares, espinos y aliagas. En los fondos de valles y márgenes de las lagunas aparecen los árboles de ribera, como los olmos y los álamos blancos, a los que se añaden los híbridos de chopos introducidos por las repoblaciones madereras. Contorneando las orillas de las lagunas, destaca la presencia de carrizos, juncos, espadañales y las masiegas.

Como es natural, el grueso de la fauna lo constituyen las aves acuáticas, es decir, ánades, fochas, porrones y cercetas, sin olvidar las rapaces como el aguilucho lagunero. En Ruidera se reproducen cada año, la focha común que anida unas veces en el agua y otras en tierra firme, el ánade real, también conocido como azulón, y el pato colorado. En invierno es frecuente localizar al porrón moñudo y en los últimos años se han visto colonizadas por una especie singular como es el calamón. También casi todos los años el somormujo lavanco realiza su espectacular parada nupcial y construye un nido flotante en el parque.

Otras especies típicas del bosque mediterráneo son el conejo, la tórtola, la perdiz, el ratonero común y el zorro. Entre las especies piscícolas más comunes de este espacio natural destaca la presencia de la boga, el barbo y el blenio.

OBSERVACIÓN:

En uno de los vídeos adjuntos (realizado por AirdroneRC y alojado en Youtube) pueden contemplar la belleza paisajística de este marco incomparable situado entre las provincias de Albacete y Ciudad Real

El otro vídeo, también alojado en Youtube, es del canal de Promoción Turismo de Castilla-La Mancha. Paseo en dron por el humedal más bello de la Península Ibérica, un oasis en medio del Campo de Montiel y la mejor representación de lagos formados por la acumulación de carbonato cálcico (tobas).