Firme apuesta por el

Las competencias del Organismo Autónomo de Espacios Naturales de Castilla-La Mancha son las relativas a la planificación y gestión de las áreas protegidas, en las que se incluyen los Espacios Naturales Protegidos, la Red Natura 2000 y la Reserva de la Biosfera de la Región, además de la conservación, vigilancia y tutela de los recursos naturales protegidos, es decir, especies animales y vegetales amenazados y hábitats y elementos geomorfológicos de protección especial.

El presupuesto del Organismo Autónomo para 2008 ha ascendido a algo más de 22 millones de euros, sin incluir el capítulo correspondiente a personal.

Tanto la ley estatal como autonómica contemplan la elaboración de Planes de Ordenación de los Recursos Naturales como instrumentos de planificación en los que se establece la gestión y aprovechamiento de los recursos naturales protegidos o de interés, sin menoscabo de su valor. En su tramitación se incluye información pública, consulta a los intereses sociales e institucionales y la audiencia a los interesados, por lo que son garantía de que las actividades económicas que se desarrollan en su ámbito son tenidas en cuenta y, de esa forma, conseguir un desarrollo sostenible.

Aunque en algunos espacios es difícil conjugar los intereses económicos con la conservación del medio natural, especialmente en el caso de actividades económicas concretas que son agresivas con el entorno, para Ana Terol, directora del Organismo Autónomo de Espacios Naturales, la conservación del medio natural en la mayoría de las ocasiones es una actividad generadora de riqueza, “como se está viendo en casos muy destacados en varios espacios naturales de la Región como el Alto Tajo o la Serranía de Cuenca”, precisa.

No obstante, matiza, “la conservación del medio natural exige un esfuerzo en buscar alternativas y soluciones para desarrollar actividades compatibles, pero no es en sí un obstáculo insalvable para el desa-rrollo económico”.

Castilla-La Mancha es una de las Comunidades Autónomas con más espacios protegidos de España bajo diversas figuras de protección: parques nacionales, parques naturales, reservas naturales, reservas fluviales, monumentos naturales, microrreservas y multitud de refugios de fauna y pesca.

CLM cuenta con dos Parques Nacionales

La Red de Áreas Protegidas de Castilla-La Mancha cuenta con dos de los 14 parques nacionales que hay en España, el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, en la provincia de Ciudad Real, y el Parque Nacional de Cabañeros, en las provincias de Ciudad Real y Toledo.

Las Tablas de Daimiel, declaradas Parque Nacional desde el 28 de junio de 1973 y Reserva de la Biosfera en 1980, constituyen el último representante de un ecosistema denominado tablas fluviales, característico de La Mancha hasta finales de los años sesenta, que se formaban a causa de los desbordamientos de los ríos en sus tramos medios favorecidos por fenómenos de semiendorreismo y por la escasez de pendiente del terreno.

El Parque Nacional de Cabañeros, situado en los Montes de Toledo, al noroeste de la provincia de Ciudad Real, y ocupando una zona del suroeste de la provincia de Toledo, obtuvo la declaración de Parque Nacional el 20 de noviembre de 1995.

Según indica Ana Terol, los trabajos correspondientes para formalizar las transferencias de estos dos Parques Nacionales al Gobierno regional están prácticamente finalizados, manifestando la posibilidad de que el traspaso de las transferencias se haga efectivo a principios del próximo año.

Después de los cambios que se han producido en el Ministerio tras las Elecciones Generales del pasado mes de marzo, continúa Ana Terol, “se produjo un retraso con respecto a la fecha fijada en un primer momento, que era julio de 2008, al no poderse celebrar la Comisión Mixta de transferencias”, aclara, para añadir que actualmente se está trabajando con ahínco en este tema de forma conjunta y se están puliendo cuestiones pendientes relacionadas con la construcción de infraestructuras en estos espacios.

Más de 100 espacios protegidos en CLM

La Red de Áreas Protegidas de Castilla-La Mancha también cuenta con seis parques naturales integrados en la Red: las Lagunas de Ruidera, situado entre las provincias de Ciudad Real y Albacete; el Hayedo de Tejera Negra y Sonsaz, en Guadalajara; y el Alto Tajo, en las provincias de Guadalajara y Cuenca; el Barranco del río Dulce en la provincia de Guadalajara; los Calares del Mundo y de la Sima en Albacete; y la Serranía de Cuenca.

La Red de Áreas Protegidas de Castilla-La Mancha cuenta con 22 reservas naturales, espacios naturales cuya creación tiene por finalidad la protección de ecosistemas, comunidades o elementos biológicos que, por su rareza, fragilidad, importancia o singularidad merecen una valoración especial.

Semejante a las reservas naturales es la figura de protección de las reservas fluviales, pero específicas para proteger y conservar tramos fluviales y ecosistemas asociados. Sotos del río Guadyerbas y arenales del Baldío de Velada, Abedular de Riofrío, Río Pelagallinas, Sotos del río Tajo y Sotos del río Milagro son las cinco reservas fluviales de la Red de Áreas Protegidas.

Se consideran monumentos naturales, las formaciones geológicas, los yacimientos paleontológicos y demás elementos de la gea que reúnan un interés especial por la singularidad o importancia de sus valores científicos, culturales o paisajísticos. También se incluyen las formaciones geológicas que, en función de su tipología, desarrollo y extensión, resulten representativas del dominio geomorfológico donde se ubican. En la actualidad la Red cuenta con 20 monumentos naturales.

Las microrreservas son espacios naturales de pequeño tamaño que contienen hábitats raros, o bien conforman el hábitat de poblaciones de especies de fauna o flora amenazadas, resultando especialmente importante su protección estricta. Actualmente, la Red de Áreas Protegidas dispone de 44 microrreservas.

A parte de estos lugares incluidos en la Red de Áreas Protegidas, Castilla-La Mancha sigue teniendo ecosistemas y paisajes representativos que, por contener manifestaciones valiosas de hábitats, elementos geomorfológicos de protección especial o recursos naturales singulares, son valiosos y, a veces, únicos, lo que los hace simultáneamente vulnerables y necesitan de una regulación y de una ordenación que vele por su conservación.

Por ello, el Organismo Autónomo sigue avanzando en la declaración de nuevos espacios como “el Valle de Alcudia y Sierra Madrona en Ciudad Real o la Sierra Norte de Guadalajara, que son los dos grandes proyectos en los que ya estamos trabajando”, declara Ana Terol.

La Red Natura 2000 es el principal instrumento para la conservación de la naturaleza en la UE

Natura 2000 es una red ecológica europea de áreas de conservación de la biodiversidad. Esta red emana de la aplicación de dos directivas, la de aves y la de hábitats, y cada Estado Miembro ha designado las superficies o lugares que forman parte de esta red. Son las llamadas Zonas de Especial Conservación (ZEC).

La Directiva de la Unión Europea 92/43/CEE, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la flora y fauna silvestres, establece la obligación de los Estados Miembros de contribuir a la constitución de la Red Ecológica Europea Natura 2000, compuesta por Lugares de Importancia Comunitaria (LIC). También se incorporan a esta Red aquellos lugares declarados Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPAs), en aplicación de la Directiva 79/402/CEE.

Del número de espacios protegidos en Castilla-La Mancha, que en estos momentos asciende a 107, 38 pertenecen a Zonas de Especial Protección para Aves y 72 son Lugares de Importancia Comunitaria.

La finalidad de la creación de la Red Natura 2000 es asegurar la supervivencia a largo plazo de los espacios protegidos y los hábitats más amenazados de Europa, contribuyendo a detener la pérdida de biodiversidad ocasionada por el impacto adverso de las actividades humanas.

Aunque la Red Natura 2000 tiene como objeto inmediato la preservación de ecosistemas como fuente de biodiversidad, Ana Terol puntualiza que se contempla esta preservación en convivencia y armonía con el desarrollo de una población humana generadora de una intensa actividad económica.

Importancia de la educación medioambiental

Bajo el punto de vista de Ana Terol, en la conservación del medio ambiente, la percepción y respeto que tengamos de nuestro entorno es fundamental. Por ello considera que la educación medioambiental y la concienciación ciudadana sirven para dar a conocer el mundo que nos rodea y de esa forma “contribuyen a que la sociedad dé la suficiente importancia y valor al mantenimiento de unos ecosistemas estables y en equilibrio; en definitiva, nos hace ser conscientes de que los esfuerzos encaminados para ello revierten directamente en nuestro bienestar y el de los demás seres vivos con los que compartimos la Tierra”, asevera.

Siendo conscientes de que la mejor manera para incentivar la sensibilización ambiental es el conocimiento, desde los Centros de Educación Ambiental la tarea que se desarrolla más intensamente es dar a conocer la belleza, delicadeza y equilibrio de las plantas y animales en el entorno del que nosotros los humanos también participamos.

Una vez que se trasmite ese conocimiento, Ana Terol afirma que la sensibilidad por los temas ambientales suele surgir por ella misma y lo importante es que los ciudadanos, desde los más pequeños, se sientan concienciados y empiecen a actuar en todo lo relacionado con este tema.

En este sentido, la Red de Equipamientos de Educación Ambiental de la Junta, que actualmente cuenta con 19 centros en funcionamiento, tres en construcción y otros nueve centros de interpretación en proyecto, “está haciendo una labor muy importante, ya que se han convertido en lugares de referencia en materia de educación ambiental en nuestra Comunidad Autónoma, con cerca de 100.000 visitantes en 2007 que pudieron conocer nuestros programas y la realidad ambiental de Castilla-La Mancha”, concreta.

Ana Terol no duda en manifestar que actualmente en Castilla-La Mancha la actitud de todos nosotros hacia el medio natural cada vez es de mayor respeto y valoración. No obstante, añade, debemos ir mejorando porque también hay mayores herramientas para hacerlo. También considera que las empresas y organizaciones de la Región están implantado y manteniendo, cada vez más, sistemas de gestión medioambiental en sus procesos de producción.

Recuperación de especies en peligro de extinción

En Castilla-La Mancha se están elaborando Planes de Recuperación de Especies en Peligro de Extinción. En la actualidad cuenta ya con Planes de Recuperación de cinco especies de animales amenazadas: buitre negro, águila imperial ibérica, lince ibérico, cigüeña negra y la malvasía cabeciblanca.

En cuanto a las especies de flora amenazada, la Sideritis serrata, Helianthemum polygonides, Atropa baetica, Coincya rupestris, Erodium paularense, Vella pseudocytisus y Delphinium fissum cuentan también con Planes de Recuperación.

Ana Terol anuncia que próximamente serán aprobados los Planes de Recuperación del cernícalo primilla y del águila perdicera, cuyo trabajo va muy avanzado.

En la actualidad, el Organismo Autónomo gestiona también los Centros de Recuperación de Fauna, cuya actividad más conocida es el cuidado, rehabilitación y posterior reintegración a su medio de los ejemplares de fauna herida que llegan hasta ellos.

A su vez, en estos Centros se desarrolla una importante labor investigadora, educativa y divulgativa, con el objetivo de que sirvan como centros de coordinación de iniciativas encaminadas a aumentar el conocimiento de nuestra fauna y actuaciones concretas de conservación.

En este sentido, el Centro de Estudios de Rapaces Ibéricas (CERI) de Sevilleja de la Jara, es el centro de referencia regional para la recuperación de las especies amenazadas y también es un centro de referencia internacional por los distintos programas de investigación que desde aquí se llevan a cabo, así como el importante intercambio de experiencias sobre diferentes especies con países como Argentina, Chile, Ecuador, Filipinas, etc.

Entre las líneas más destacable que se desarrollan en el CERI, Ana Terol señala la cría en cautividad del águila imperial ibérica y del águila perdicera, de la que se han producido “importantes avances que esperamos redunden en éxito en un tiempo breve”, asegura la directora del Organismo Autónomo de Espacios Naturales.

Está previsto un centro de cría en cautividad del lince en el Parque Nacional de Cabañeros

El lince ibérico es una especie endémica de la Península y símbolo de la conservación mundial. Considerado por la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza especie en peligro crítico dado el riesgo extremadamente alto de extinción al que se está enfrentando en estado silvestre, Castilla-La Mancha fue la primera Comunidad Autónoma en dotarse de un plan de recuperación para el lince ibérico en 2003.

Según indica Ana Terol, las labores más importantes para la recuperación de este felino en peligro de extinción pasan por el seguimiento de sus poblaciones y el mantenimiento de las condiciones idóneas para que su hábitat permanezca libre de elementos de perturbación. Otra línea de trabajo es la cría en cautividad, programa en el que Castilla-La Mancha se ha unido a otras Comunidades Autónomas tras la firma del Pacto Ibérico por el lince, que tendrá como primera actuación la construcción del centro de cría en cautividad en el Parque Nacional de Cabañeros.

Además, el próximo mes de septiembre “participaremos en el Comité Nacional de Cría del lince ibérico, en el Parque Nacional de Doñana para actualizar el Programa de Conservación Ex situ, evaluar los objetivos alcanzados y las proyecciones de futuro del Plan de Acción para la Cría en Cautividad, así como abordar investigaciones sobre aspectos genéticos, reproductivos y sanitarios de la especie”, anticipa Ana Terol.