Una herramienta al servicio del medio ambiente

Albacete se ha convertido durante los días 6, 7 y 8 de abril en la sede del VI que, bajo el lema Responsabilidad. Vigilancia. Eficacia, ha reunido a más de 300 profesionales de este ámbito. El objetivo, contar con la responsabilidad de los agentes implicados en este proceso para conseguir con vigilancia que la evaluación de impacto ambiental sea una herramienta realmente eficaz.

Han sido muchos los años en los que la acción del hombre ha repercutido de forma negativa en el medio ambiente y se ha permanecido impasible ante el deterioro del entorno natural que nos rodea. En las últimas décadas, existe una tendencia social que lucha por consolidar un modelo de crecimiento sostenible, donde el desarrollo no vaya en detrimento de la protección del medio ambiente. Para evitar que las palabras y las buenas intenciones se las lleve el viento, cobra especial relevancia la Evaluación de Impacto Ambiental, una disciplina que pretende identificar, prevenir e interpretar los impactos ambientales que un proyecto tendrá en su entorno.

Es una herramienta relativamente reciente, pues fue en junio del año 1986 cuando se introdujo la primera norma sobre evaluación ambiental en el Ordenamiento Jurídico. Una legislación de ámbito nacional, como trasposición de una directiva europea y por tanto, de obligado cumplimiento que establece la necesidad de realizar evaluación de impacto ambiental a industrias extractivas a cielo abierto, explotaciones agrarias y grandes presas, aeropuertos, puertos, carreteras, ferrocarriles, eliminación de residuos peligrosos o radiactivos, cementeras, acererías, centrales térmicas e industrias químicas, incluyendo refinerías de petróleo. Asimismo, una modificación posterior de la normativa introducida en el año 2006, establece que deben someterse a este proceso de Evaluación de Impacto Ambiental tanto los planes como los programas, puesto que numerosos proyectos se llevaban a cabo en función de planes realizados por el Estado y estos planes no eran estudiados desde el punto de vista ambiental, por lo que los proyectos realizados en conjunto podían crear un gran impacto.

Un proceso más complejo, sofisticado y cauto

Tal y como se puso de manifiesto en el congreso desarrollado en la capital albaceteña, estos últimos 25 años, tiempo que lleva esta normativa formando parte de la legislación española, han dado para mucho. En este sentido, la secretaria de Estado de Cambio Climático, , expuso que este periodo coincide con el tiempo de más crecimiento en infraestructuras viarias, modernización del sistema de transportes, del sistema energético español y el auge de la actividad económica. “Hemos evaluado puertos, aeropuertos, carreteras, toda la introducción del gas natural y las nuevas infraestructuras energéticas renovables”, matizó. Una evaluación que, con el tiempo, ha dado lugar a un proceso más complejo, más sofisticado y más cauto para determinar cuál es la manera más acertada de minimizar las afecciones al medio ambiente e introducir las medidas correctoras que se estimen oportunas.

Basta con echar un vistazo a nuestro alrededor para ejemplificar en qué consiste la Evaluación de Impacto Ambiental. Los parques eólicos, los huertos solares, en el caso de Albacete, la nueva Estación del AVE y la llegada de la alta velocidad son proyectos que necesariamente han tenido que pasar por este trámite para finalmente ser llevadas a cabo. Gracias a infinidad de estudios e informes se detectan los posibles impactos al entorno natural, que se tratan de minimizar y eliminar a través de la puesta en marcha de medidas correctoras que garanticen su correcta integración medioambiental.

El procedimiento arranca con la presentación de la memoria resumen por parte del promotor; continua con la fase de consultas previas por parte del órgano ambiental correspondiente; se realiza el Estudio de Impacto Ambiental a cargo del promotor; se abre un proceso de participación pública y concluye con la emisión de la Declaración de Impacto Ambiental.

En el caso concreto de Castilla-La Mancha, desde que en el año 1999 entrara en vigor esta normativa se han evaluado más de 15.000 proyectos y alrededor de 1.500 planes. La experiencia que tiene la región al respecto se focaliza, sobre todo, en la apuesta que el mantiene por las energías renovables, siendo líderes en producción de energía eólica y solar.

Por su parte, el consejero de Agricultura y Medio Ambiente, José Luis Martínez Guijarro, quien asistió a la inauguración de este VI Congreso Nacional de Evaluación de Impacto Ambiental, quiso destacar cómo esta herramienta se convierte, también, en termómetro de la realidad. Tal y como explicó Guijarro, en los tres primeros meses de 2011 se han presentado más de 200 proyectos de evaluación ambiental, -un 15 por ciento más que el año anterior- lo que pone de manifiesto que la iniciativa privada “empieza a plantearse la ejecución de proyectos de inversión en Castilla-La Mancha”. Algo que para el titular de Agricultura del Ejecutivo regional es un “buen síntoma” de la evolución de la economía en los próximos meses.

Asimismo, a través de los proyectos que optan a la Declaración de Impacto Ambiental se pone de manifiesto por dónde van las vías de crecimiento del país. Mientras antes se evaluaban proyectos de construcción de carreteras, ahora se estudian aquellos que tienen que ver con la transformación del modelo energético y la penetración del gas y los ciclos combinados, entre otros.

Ahora, la pregunta a responder sería qué pasará en el futuro, qué tipo de proyectos están sobre la mesa a la espera de obtener la declaración final. Pues, según apuntó Teresa Ribero, en la actualidad hay un sector emergente y es el mar como motor de la actividad económica. Hasta hace relativamente poco tiempo, el mar ha sido fuente de riqueza para la pesca o para el transporte marítimo y sin embargo, ahora se está empezando a ver el potencial que tiene en cuanto al desarrollo de energías renovables y de cara a la extracción de recursos minerales del fondo de los océanos.

Una actividad hasta la fecha desconocida que requiere un gran esfuerzo a la hora de determinar cuáles son las mejores técnicas para proteger y evaluar correctamente las posibles afecciones medioambientales en este escenario.

Conscientes de que sí que se ha avanzado en la materia, la secretaria de Estado de Cambio Climático perfiló tres grandes retos por delante. Por un lado, lograr una mayor participación, una mayor transparencia y una mayor divulgación. “Es decir, que la gente lo entienda y haga propio la Evaluación de Impacto Ambiental como una herramienta de garantía y mejora de los proyectos”, explicó. Por otro lado, se deben intentar reducir los plazos sin mermar la calidad del estudio inicial y de las variables y condiciones que aparecen en la declaración final y un tercer gran reto, hacer un seguimiento que permita a los agentes implicados en el proceso mejorar su trabajo para conseguir que la declaración final sea realmente eficaz de cara a preservar el medio ambiente.

Sobrini cree que las centrales nucleares deben someterse a Declaración de Impacto Ambiental

La crisis nuclear en la central de Fukushima tras el terremoto y tsunami que tuvo lugar el pasado mes de marzo en Japón ha reavivado el debate sobre las centrales nucleares de todo el mundo. ¿Deben o no deben someterse a Declaración de Impacto Ambiental estas instalaciones? El presidente de la Asociación Española de Evaluación de Impacto Ambiental, entidad organizadora del congreso, Íñigo Sobrini, aseguró en declaraciones realizadas a este medio de comunicación que, en su día, las centrales nucleares no se sometieron a evaluación de impacto por ser anteriores a la legislación en la materia. Sin embargo, ahora, tal y como establece la normativa, cualquier modificación sustancial de las condiciones iniciales de un proyecto que hubiera tenido que someterse a Evaluación de Impacto debe contar con esta declaración final.

Un debate que contó, también, con la opinión de la secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribero, quien apuntó que “no hemos tenido la experiencia de ninguna central nueva, por lo que será importante ver hasta qué punto esas técnicas de evaluación deben formar parte de ese concepto amplio de seguridad ambiental y eventualmente, de esos test de estrés que se están definiendo por las autoridades competentes, como en el caso de España, el ”.

Otro tema en el candelero y que requiere Evaluación de Impacto Ambiental es la instalación del Almacén Temporal de Residuos (ATC) nucleares. Sin embargo, por el momento, se está en la fase de identificación de posibles emplazamientos y no se ha llegado a descartar ningún lugar por declaración de impacto.

Siempre hay excepciones que rompen la norma

Este congreso ha servido, además, para poner sobre la mesa algunos casos que, aunque minoritarios, han saltado a la opinión pública por su falta de consenso en esta materia y por la falta de este procedimiento. Así, a pesar de que la declaración es una herramienta de garantía, ya que “allí donde falta, falta también el cumplimiento de la obligación legal”, se puso como ejemplo el caso de la tramitación de la M-30 en el Ayuntamiento de Madrid, la ampliación del Puerto de Gijón o el caso del trasvase del río Castril en Granada.

En España se tramitan unos 8.000 expedientes al año, entre la Administración central y las comunidades autónomas, y la norma común “es que los expedientes se tramiten bien y que los resultados se apliquen correctamente, con lo que conseguimos minimizar e incluso evitar los impactos”, aseveró el presidente de la Asociación Española de Evaluación de Impacto Ambiental, Íñigo Sobrini.

El proceso de Evaluación de Impacto Ambiental está en constante adaptación a la realidad y por ello, este VI Congreso tiene el objetivo principal de actualización de conocimientos relacionados con esta materia. Organizados en mesas redondas, debates, conferencias y comunicaciones, un elenco de expertos de reconocido prestigio nacional e internacional han abordado asuntos como el marco jurídico y procedimental; herramientas de apoyo a la Evaluación Ambiental; valoración de impactos; vigilancia ambiental; restauración; planes de evaluación ambiental y energías renovables. Asimismo, se presentó el Libro Blanco de la Evaluación de Impacto Ambiental en España.

Ponentes de reconocido prestigio nacional e internacional

En este sentido, cabe destacar la participación del doctor Stephen Lintner, presidente electo de la Asociación Internacional de Evaluación de Impactos (IAIA) y representa al Banco Mundial en temas de evaluación de impactos, quien impartió la conferencia inaugural sobre la situación de la Evaluación Ambiental desde una perspectiva internacional. Junto a él, se sentaron expertos de la talla de Pia Bucella, directora de Comunicación, Gobernanza y Protección Civil de la Dirección General de Medio Ambiente de ; , director general de Calidad y Evaluación Ambiental del y , y , fiscal adscrita a la Fiscalía Coordinadora de Medio Ambiente y Urbanismo, entre otros ponentes.

Y tras el debate… las conclusiones

Tras tres días de intensos debates, en los que se revisaron las cuestiones más candentes en la materia, se acordaron una veintena de conclusiones, entre las que destacan la necesidad de actualizar el reglamento de la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) y aprobar el de la Evaluación Ambiental Estratégica (EAE); equiparar la terminología de las comunidades autónomas; articular un procedimiento verdaderamente abreviado para las actuaciones de menor relevancia y mejorar la coordinación entre la EAE y la EIA.

Asimismo, se insistió en la mejora de la coordinación entre el órgano ambiental y los demás cuerpos de la Administración implicados en la elaboración de informes sectoriales, al mismo tiempo que se determinó la necesidad de que el órgano sustantivo haga controles formales de los estudios de evaluación de impacto antes de someterlos a información pública.

Otras de las conclusiones son el deber de incluir la evaluación de los impactos sobre la salud; la mejora de la relación entre promotores y Administración ambiental para incorporar de una forma más ágil las consideraciones ambientales de los proyectos; establecer un control externo a las labores de vigilancia; hacer un uso más adecuado de indicadores en las fases previas del proceso de toma de decisiones; la generación de alternativas cuando el proyecto esté en la fase de diseño; aprobar con urgencia los planes de gestión de las áreas protegidas y potenciar y poner en valor los avances en I+D+i. Ahora, con la teoría sobre la mesa y un reciente reciclaje de conocimientos sólo falta pasar a la acción y que ésta sea lo más efectiva posible en la defensa del medio ambiente.

Promover la realización de estudios de evaluación de impacto, objetivo de la asociación española

Este VI Congreso Nacional de Evaluación de Impacto Ambiental está organizado por la Asociación Española de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), un órgano de consulta y debate abierto a todo tipo de colaboraciones, que surgió en el año 1992 con unos objetivos bien definidos. Por un lado, promover, realizar y publicar estudios sobre el medio ambiente, con particular incidencia en la EIA; organizar seminarios, conferencias, congresos y otras actividades públicas tendentes a dar a conocer y potenciar esta disciplina; orientar y proporcionar información a todos los asociados sobre cualquier punto relacionado con aspectos de regulación profesional en cuanto a la realización y coordinación de los estudios de evaluación de impacto; fomentar y participar en procesos de investigación en esta materia; cooperar en otras asociaciones medioambientales para el desarrollo de planes y programas conjuntos y colaborar con la Administración, organismos públicos y privados, universidades y demás instituciones nacionales e internacionales, en cuantas tareas puedan resultar útiles en la consecución de todos sus fines.

A través de esta cita nacional, que la Asociación promueve con carácter bienal, se favorece la divulgación de los contenidos relacionados con la Evaluación de Impacto Ambiental, propiciando el intercambio de conocimientos entre los agentes implicados en el proceso de cara a dotar a esta herramienta de una mayor eficacia.