La consejera de Agricultura, Mercedes Gómez, dijo hoy que la nueva OCM del vino ofrecerá “nuevos retos” para el sector vitivinícola de Castilla-La Mancha y supone “una oportunidad, tal vez la última, para que éste se consolide como un referente en Europa y en el mundo”.

Mercedes Gómez, que participó en Munera (Albacete) en una jornada sobre la nueva OCM del vino organizada por la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), afirmó que, “tal y como ha quedado finalmente, la reforma vitivinícola es satisfactoria para la región, puesto que ofrece herramientas para que nuestro sector siga siendo fuerte y competitivo”.

Al respecto, recordó que “nunca hasta ahora habíamos tenido un instrumento que permitiese mejorar la renta de nuestros viticultores, lo cual se va a conseguir con la ayuda directa”, y resaltó que “uno de los objetivos principales que el Ejecutivo autonómico se había marcado al inicio de las negociaciones era que el eje de la reforma fuera el viticultor”.

Además, añadió, “con la nueva medida de promoción, que también se pone en marcha por primera vez, vamos a poder, por un lado, consolidar los mercados en países terceros y, por otro, encontrar nuevos mercados”.

Durante su intervención ante los asistentes al acto, la consejera de Agricultura indicó que la nueva OCM del vino “contempla un presupuesto suficiente y nos brinda la posibilidad de diseñar un programa a la medida de los intereses de nuestra Comunidad Autónoma”.

En este sentido, subrayó que, en esto momentos, “el Gobierno regional está ultimando, junto al sector, el programa regional para la aplicación de esta reforma en Castilla-La Mancha, en el cual se plasman la mayor parte de nuestras demandas”.

Otras medidas

La responsable regional de Agricultura enumeró las principales medidas de la nueva OCM y que dan respuesta a las demandas de nuestro sector, entre las que se encuentran, además de la ayuda directa al viticultor y los apoyos a la promoción y comercialización, acciones encaminadas a mantener la diversificación de nuestra producción (vino, mosto y alcohol vínico).

Otras actuaciones que beneficiarán a Castilla-La Mancha, agregó Mercedes Gómez, son el hecho de que el arranque sea considerado como una medida social y la superficie se haya reducido a 175.000 hectáreas para el conjunto de los Estados miembros.

En cuanto a la transferencia de fondos de la OCM para el Desarrollo Rural, se han conseguido reducir de forma importante las cantidades anuales a transferir durante el período 2009-2015, añadió.

También se reconoce el derecho a las menciones de variedad y añada en los vinos sin Indicación Geográfica y se mantiene el planteamiento de que las prácticas enológicas autorizadas sean las reconocidas por la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), tal como defendía Castilla-La Mancha.