Por muy grande que pueda parecer el reto (nada más y nada menos que ‘cambiar el mundo’), pocos minutos escuchándolas bastan para comprobar que algo así es factible cuando se pretende llegar a lo ‘grande’ desde lo ‘pequeño’ y cuando ese afán de cambiar el mundo (en general) comienza y es posible cambiando primero nuestro mundo y el de todos los jóvenes que con ellas trabajan.

Hablamos con Gemma Olmedo, Pilar Bernabéu y Araceli Castillo, técnicos de diferentes áreas dentro del conjunto que conforma Juventud en Albacete (con su respectiva representación en diferentes Asambleas dentro de la provincia).

Nos cuenta Pilar que todo gira, en buena medida, en torno al deseo de lograr “la activación juvenil, tanto a nivel de compromiso social como de habilidades y competencias”. Ella basa la mayor parte de su trabajo en la tarea de acompañar a jóvenes que en su día estuvieron tutelados por la Junta de Comunidades o que han tenido (o tienen) ‘problemas’ (en muchos casos relacionados con faltas o delitos). Dicho proyecto arrancó en junio aunque comenzó a funcionar más ‘a pleno rendimiento’ el pasado septiembre. “Está muy ligado a los Planes de Empleo y de Formación, porque la mayoría de los jóvenes con los que tratamos en este proyecto carecen de todo tipo de cualificación”, nos explica, “son chavales que con 18 o 20 años ya están en muchos casos de vuelta de todo, y tienen ganas de un cambio”.

Gemma se encarga de la parte destinada a la Educación en Salud. Nos detalla cómo, a lo largo de los cursos lectivos de los institutos, desde (CRJ) realizan diversas visitas a las aulas para impartir charlas y talleres que enfocan, específicamente, a aquellos bloques temáticos que previamente los jóvenes se han mostrado interesados en conocer con más profundidad. Allí se les exponen, por ejemplo, los peligros de la desinformación en cuestiones como las drogas, la sexualidad o incluso los malos hábitos de alimentación o de vida.

Estas ‘reuniones’ en el marco de las aulas se dedican a jóvenes de entre 14 y 20 años y se basan en el trabajo desde la sensibilización.

También bajo ese sistema (aunque, en este caso, ampliadas al ámbito de las asociaciones y los centros socio-culturales) se imparten otras charlas y actividades bajo el área de la Prevención de Conductas Violentas del que Araceli Castillo es técnico y acerca del cual nos da algunas pautas.

Por ejemplo, nos cuenta que es en este tipo de encuentros en los que más se sorprende cuando escucha comentarios o dudas que indican que todavía quedan en la sociedad (y, lo que es más grave, entre nuestros jóvenes) demasiados ‘reductos’ sexistas, racistas, xenófobos…

Y es especialmente en este proyecto en el que más latente están situaciones que esconden desigualdad de género o de violencia encubierta, camuflada bajo fórmulas que frecuentemente los jóvenes han normalizado y en la que las chicas jóvenes demuestran una dependencia emocional todavía demasiado grande hacia sus parejas.

En esta tertulia, nuestras tres invitadas no sólo vienen a explicarnos cuál es su cometido en cada una de las áreas de trabajo que desarrollan o la importancia que tiene el Voluntariado en Cruz Roja, también lanzan un llamamiento a todos los jóvenes que estén dispuestos a escucharlas, concienciándoles de que hay muchas cosas que hacer y que existen muchas actividades de ocio alternativo a todo aquello que, a la larga, puede ser muy perjudicial para ellos y sus entornos. Como recuerda Gemma, “sólo tienen que tener ganas y tiempo; lo demás, va viniendo”.

Les animamos a escuchar sus impresiones y mensajes comprometidos visionando al completo esta tertulia mediante el vídeo que acompaña a este texto.