Los soldados del Tercio Alejandro Farnesio de la han trasladado este Jueves Santo (29 de marzo) al Cristo de la por las calles de Málaga, en una de las procesiones de mayor tradición de la Semana Santa malagueña.

HISTORIA DEL CRISTO DE LA BUENA MUERTE

Considerada una de las obras más singulares del escultor imaginero granadino por estar esculpida a tamaño mayor que el natural (característica poco común en las tallas de Mena), sufrió varios ataques y mutilaciones antes de ser definitivamente destruida en 1931 durante la quema de iglesias y conventos de Málaga del 11 y 12 de mayo de ese mismo año. De la talla original sólo se conserva parte de una pierna, rescatada durante la quema por el artista Francisco Palma García y expuesta en el Palacio Episcopal, y un pie, que lo custodia la Congregación del Cristo de Mena. Estas secciones de la talla fueron agrupadas tras la quema por Narciso Díaz de Escovar, académico de Bellas Artes de que, en una carta al escritor malagueño Miguel Ruiz Borrego describía los hechos diciendo: “(…) El Cristo de Mena que se creía salvado, pues lo escondieron entre paños unos hermanos en un almacén, se quemó luego. Han aparecido los carbones. Palma salvó una pierna y mi sobrino tiene un pie casi carbonizado, pero se ve el hueco del clavo y se conservan dos dedos. El de Dios de Santiago, la Dolorosa de los Mártires, la Virgen de San Pablo, el Señor del Puente, la Exaltación… todo quemado. Hoy me han dicho que en la Trinidad quemaron todas las imágenes y por tanto habría perecido la magnífica Virgen de la Paz de Ortiz y el notable San Onofre, escultura del siglo XV.”

Con el Cristo de la Buena Muerte y Ánimas fueron quince las tallas de destruidas durante la persecución religiosa de la II República en Málaga. La imagen del Santísimo Cristo de Mena, como la conocemos hoy en día, fue esculpida en 1941 por Francisco Palma Burgos, inspirándose en la imagen original de Pedro de Mena. Se encuentra en la Domingo de Guzmán de Málaga.

Pertenece a la Congregación de Mena procesionado el Jueves Santo en la Semana Santa de Málaga. Vinculado a la Legión Española desde 1921, a partir de 1960 se impulsó que cada acuartelamiento de la Legión tuviera una imagen de esta advocación, por lo que existen otras tallas similares.​