Fue el pasado 10 de septiembre de 2017 cuando un antitaurino saltó al ruedo directo hacia increpándole, en ese momento toda la plaza de toros de Arlés (Francia), repleta hasta la bandera, puesta en pie, cantó la Marsellesa en apoyo al torero y como defensa de la cultura y la libertad de ideas y pensamiento.

¡Los franceses, una vez más, un ejemplo de libertad cultural y de pensamiento!