Treinta años de Constitución y veinticinco de Autonomía han permitido que se dibujara en el mapa de España y se descubriera a sí misma como un ancho territorio cuajado de vida, de proyectos y de oportunidades. Ha sido un proceso apasionante y rápido, en el que todos los castellano-manchegos hemos puesto nuestro empeño y nuestra aportación. En este tiempo y entre todos los castellano-manchegos y castellano-manchegas hemos decidido y configurado una región, una realidad política, económica y social nueva, que se asienta en tierras pobladas desde hace milenios, con una densa historia y con un esperanzador futuro.

Castilla-La Mancha simboliza, pues, el logro colectivo de los castellano-manchegos. Nadie podía imaginar en 1983 el espectacular avance que ha experimentado nuestra Comunidad, una región dinámica, moderna, en continua expansión, que ha incrementado su población más de un veinte por ciento, que ha experimentado cambios sustanciales en su estructura demográfica, social y productiva, en el nivel de renta, la creación de empleo y en la extensión de los servicios públicos: la educación, la Universidad, la sanidad, las instalaciones sociales, culturales y deportivas, la protección de su medio ambiente… Sin lugar a duda este periodo es el más fructífero que ha vivido Castilla-La Mancha en toda su historia.

En este periodo reciente, el avance de nuestra Comunidad ha propiciado el nacimiento de nuevos medios de comunicación que han contribuido a estructurar su territorio y a mantener informados a sus habitantes. Medios que han enriquecido nuestro patrimonio cultural y que han sido, a la par que testigos, partícipes de cómo se ha ido forjando ese sentimiento de orgullo de pertenecer a una tierra sin complejos, que avanza a mayor ritmo que el resto de las regiones españolas y europeas, y que se esmera en ser una tierra de oportunidad, de progreso, de bienestar y de justicia.

Entre estos medios está la revista La Cerca, que en estas fechas conmemora su décimo aniversario. Durante esta década la revista de información general, centrada en Albacete, ha incorporado la referencia regional como una de las señas de identidad de sus páginas de papel y electrónicas. Son espacios cargados de nuestra Historia más reciente como Comunidad Autónoma y de historias grandes y pequeñas protagonizadas por hombres y mujeres de Albacete y de Castilla-La Mancha. En ellas se guardan los hechos y las imágenes de la vida y los sueños de los albaceteños y de las albaceteñas.

Como medio de comunicación con un formato visual y ameno, ha contribuido a acercar a los albaceteños y a los castellano-manchegos, así como a sus propias instituciones. Abrir la revista La Cerca supone dejar ver los hechos que acontecen en nuestro entorno más cercano, aquello que nos afecta de forma más directa.

La presencia de esta revista en la sociedad de Albacete y el resto de la región de Castilla-La Mancha enriquece el pluralismo informativo, esencial en una sociedad libre y democrática. Sus páginas son el testimonio de un compromiso con nuestra tierra, un compromiso informativo y social. Les animo a que mantengan esa trayectoria, que obtiene respuesta a través de sus lectores. Una respuesta que hace que la revista La Cerca lata con más fuerza diez años después de su nacimiento.