España quiere que la la propuesta alternativa mejore los derechos de los ciudadanos comunitarios sin suponer un coste excesivo para el sistema público de Salud.

El esquema que rechazó el Consejo el pasado diciembre incluía que los estados miembros devolvieran el precio pagado por los ciudadanos comunitarios residentes que decidieran recibir asistencia médica en otros países europeos.

España tratará de obtener durante su Presidencia “una fórmula de compromiso” para aprobar una directiva que “cumpla objetivos de equidad, solidaridad, igualdad y cohesión”, dijo la ministra.

No obstante, hasta que el nuevo comisario europeo de Sanidad entre en funciones y “se pronuncie sobre ello”, la presidencia española “tampoco podrá avanzar al respecto”, precisó.

En la agenda de Trinidad Jiménez para el 12 de enero en Bruselas se han incluido encuentros con su homóloga belga, Laurette Onkelinx, y organizaciones como la Red Europea de Lucha contra la Pobreza.