La Vicepresidenta Primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, defendió, en la Conferencia ‘Mujeres, paz y seguridad’, organizada en Bruselas por la Comisión Europea y la OTAN, la idea de recurrir a cuotas para lograr que las mujeres participen a todos los niveles -civil y militar- en los procesos de paz y la solución de conflictos.

Las mujeres “no pueden ser sólo víctimas de la violencia…son sobre todo agentes activos de paz”, dijo De la Vega.

La vicepresidenta, que compartió la tribuna con el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, y la ex secretaria de Estado de Estados Unidos Madeleine Albright, urgió a las organizaciones internacionales a contraer “compromisos vinculantes” en lo que se refiere a la participación de la mujer.

“No podemos seguir esperando otros diez años”, dijo De la Vega, en referencia a la resolución 1.325 de las Naciones Unidas que hace una década instó a todos los gobiernos a aumentar el papel de la mujer en la prevención, gestión y solución de conflictos armados. “Diez años después de que esta resolución marcase un hito, no llegamos a veinte los países que hemos aprobado un plan de acción”, lamentó.

La Presidencia española de la Unión Europea va a apoyar, de acuerdo con la resolución, la extensión y aprobación de planes de acción.

De la Vega recordó que el próximo mes de marzo se celebrará el V Encuentro Mujeres por un Mundo Mejor en Valencia.

La vicepresidenta de la Comisión Europea, Margot Wallström, una de las promotoras de la conferencia, había preguntado a los participantes si apoyaban la idea de introducir cuotas para la mujer.

“No va a haber paz ni seguridad sin contar con las mujeres”, que “suelen ocupar la primera línea en la lucha por la vida, la seguridad y la paz”, y para que las mujeres participen de verdad, “hay que estar obligado”, respondió De la Vega.

“No es imposible, porque hay países donde lo hemos hecho, estamos (en España) transformando nuestras Fuerzas Armadas y hoy hay una participación de las mujeres mucho más importante que antes, mediante acciones positivas, mediante acciones vinculantes, mediante compromisos legales”, subrayó la vicepresidenta.

Wallström había elogiado como un “símbolo para Europa” la fotografía de la ministra española de Defensa, Carme Chacón, pasando revista a las tropas embarazada.

Por su parte, Rasmussen respaldó la sugerencia de fijar “objetivos” para la participación de la mujer a todos los niveles, de la misma manera que los ejércitos fijan objetivos para otras “capacidades” militares, pero consideró que imponer una cuota en la OTAN “no sería realista” dadas las “diferentes tradiciones nacionales de las que partimos”.

De la Vega argumentó, en su discurso, que en las zonas de conflicto “son muchas las luchas que no se libran con fusiles, luchas nobles, luchas de esperanza, y en esas luchas las mujeres de un modo casi invisible ocupan siempre la primera línea”.

“Es en ese espacio donde más puede aportar a la paz y la seguridad la experiencia de las mujeres. Y esa va a ser una de las líneas de trabajo de la Presidencia rotaria española del la Unión europea”, anunció.