El programa cultural de la Presidencia española de la UE acabó como empezó: siendo una fiesta artística y creativa abierta a toda la ciudadanía. Los cerca de 40 músicos belgas, húngaros y españoles participantes en el festival “Europa en vivo 2010” firmaron la mejor de las despedidas posibles en un magno concierto gratuito en Madrid, donde se escribieron algunas páginas que ya quedarán fijadas para siempre en la memoria cultural europea.

A la gala de clausura asistieron los ministros españoles de Exteriores y , y , respectivamente, además de distintos Secretarios de Estado y los embajadores de Bélgica y Hungría, los dos países que, junto a España, conforman el denominado Trío de Presidencias.

Los músicos llegaron a Madrid tras convivir durante los tres días previos en una suerte de laboratorio musical desarrollado en el (Segovia), y en donde ya se manifestaron las afinidades y sintonías artísticas. La diversidad cultural, como elemento consustancial a la identidad europea, tuvo en esta experiencia a una de sus mejores expresiones y su eco será difícil de olvidar en mucho tiempo.

Durante poco más de cinco horas, los 40 artistas convocados fueron una sola voz, reivindicando los valores que defiende Europa y haciendo más común que nunca esa casa que compartimos. La cultura ha sido una de las grandes banderas de la Presidencia española, por lo que el adiós tenía que estar a la misma altura creativa que el saludo. Y así fue: el festival “Europa en vivo 2010” alcanzó las mismas cotas artísticas que las remitidas hace seis meses por el fotógrafo y las bailarinas y .

En la gala hubo momentos arrebatadores, como los que protagonizaron los belgas de Pantha Rhei y la gaitera y cantante gallega o el guitarrista flamenco y la cantante húngara . Igualmente mágicos fueron los cruces entre los muchachos de Cimbaliband, de Hungría, y los madrileños de La Musgaña, así como las intervenciones del trío vocal belga Laïs o de la formación húngara Plastic Septet

Mención especial mereció el diálogo de cuerda y voz que mantuvieron a ritmo del tango “Nostalgia” el guitarrista de jazz belga y la cantaora , que elevaron la temperatura emocional de la noche con pocas palabras y mucho corazón. “La nueva banda sonora de Europa está aquí”, argumentaron al inicio del festival sus máximos responsables, los directores artísticos y , y, tras lo vivido, sus razones fueron nuestras. Fueron de Europa.