La cumbre de Granada entre y Marruecos ha concluido con un balance positivo de la evolución de sus relaciones y con el compromiso de profundizar en su dimensión política, económica y social, así como de iniciar una reflexión sobre su forma “contractual” futura.

El presidente del , José Luís Rodríguez Zapatero; el presidente permanente del , ; el de , ; y el primer ministro marroquí, , subrayaron en la rueda de prensa posterior la importancia trascendental de esta primera cumbre entre la UE y un país árabe.

Todos ellos reiteraron la necesidad de que , como dice la declaración final, “Marruecos alcance una proximidad óptima con la UE”, mediante la modernización política y la apertura económica, y de que ambas partes intervengan cada vez más a menudo de forma coordinada en asuntos de interés global. Asimismo subrayaron el valor de ejemplo que tiene esta relación para la región del Mediterráneo.

En materia económica las partes se comprometen a intensificar las negociaciones sobre la liberalización del comercio de servicios y derecho de establecimiento, a desarrollar redes transeuropeas, tanto de transportes como energéticas, y a cooperar en el desarrollo de energías renovables.

Entre los temas políticos tratados destacaron la cuestión de Oriente Medio, la Unión por el Mediterráneo, la situación en el Sahel, la inmigración, o el Sáhara. “Hemos hablado casi de todo”, dijo el primer ministro marroquí.

El Sáhara occidental

Contestando a las numerosas preguntas sobre el Sáhara occidental, Zapatero reiteró su apoyo “a la tarea de la misión de la ” y afirmó que en esta cuestión siempre se ha mantenido con Marruecos “un diálogo franco, positivo y constructivo”, mientras pidió que no se olvide la dimensión humana del problema y la búsqueda de una solución justa, duradera y mutuamente aceptable.

El primer ministro marroquí declaró por su parte que “la ONU ya no tiene un plan”, pero se congratuló de que esta organización haya apelado a todas las partes, inclusive Argelia y Mauritania, a buscar una solución.

Magreb, Oriente Medio e inmigración

Además de la cuestión del Sáhara, la cumbre trató la situación del Magreb. La propia declaración final apoya la integración en esa zona y lamenta las dificultades existentes, así como de África.

En materia de inmigración, los líderes presentes en la cumbre afirmaron que conviene reforzar la cooperación entre los países de origen, tránsito y destino, y tratar el problema globalmente, es decir abordando también las causas de los flujos migratorios.

Este punto de vista es el mismo que se defiende en relación al Sahel, donde se aboga por buscar una solución tanto de seguridad como de desarrollo.

Sobre el conflicto de Oriente Medio, la UE y Marruecos hicieron un llamamiento a las partes para que reanuden seriamente las negociaciones y se abstengan de medidas unilaterales; subrayaron también la necesidad de apoyar política y económicamente a la y de proteger “la herencia común de Jerusalén”.

Granada, mucho más que una ciudad

En la rueda de prensa, todos los líderes hablaron de la herencia común de las distintas culturas que también se aprecia en Granada. “Esta ciudad maravillosa representa la síntesis de la civilización árabe y europea”, dijo Van Rompuy.

Zapatero, por su parte, expresó su satisfacción por que la primera cumbre de la UE con un país árabe se celebrara en una capital que “simboliza como ninguna la unión entre el mediterráneo árabe y el europeo” , y el rey de Marruecos, en un mensaje remitido a la cumbre, describió Granada como “uno de los testimonios vivos de la fecunda simbiosis histórica, cultural y humana, operada entre las riberas del Mediterráneo”.