Esta Presidencia española de la UE es un ilusionante desafío en un periodo de cambios, y también en el ámbito europeo de libertad, seguridad y justicia, especialmente quizá en este espacio. El JAI de Toledo, en lo que compete al ámbito de la Justicia toca precisamente este proceso de transformación en su médula, porque creemos que esta primer presidencia bajo el Tratado de Lisboa debe perseguir que se consolide lo antes posible este nuevo ámbito de la Unión basado en un reforzamiento de las instituciones y en una mayor atención a los ciudadanos de Europa. Desde esa perspectiva, en el JAI vamos a plantear tres asuntos fundamentales:

Una que tiene que ver precisamente con los efectos del Tratado de Lisboa en el funcionamiento y en las relaciones entre el Consejo, el Parlamento y la Comisión, por tanto en el funcionamiento institucional de la UE.

Un tema importantísimo, porque nos tiene que permitir analizar y examinar cómo las nuevas normas europeas se van a elaborar, qué hacer con las que ya están aprobadas pero no adaptadas al Tratado de Lisboa, y cómo reconvertir todo esto que hasta ahora se denominaba el acervo del tercer pilar.

El segundo punto que vamos a tratar tiene que ver con la familia y Europa.

Cada vez existen más situaciones en el ámbito de la UE vinculadas a la familia desde muy distintas perspectivas. Y vamos a examinar dos que están directamente vinculadas a las necesidades diarias de los ciudadanos europeos.

La primera tiene que ver con el régimen de la separación y el divorcio, algo que afecta a los matrimonios mixtos entre personas de distintos países que a la hora de acometer estos procesos de separación o divorcio se encuentran con legislaciones distintas.

Queremos hacer un esfuerzo porque existan puntos de conexión y normas que permitan determinar qué procedimiento seguir en estas materias tan importantes como por ejemplo el régimen de visitas a los hijos transfronterizo, etcétera.

La segunda cuestión dentro de este tema de la familia es el de las sucesiones y los testamentos. Nuevamente, a consecuencia de la movilidad de los ciudadanos, y del uso de la libertad de circulación a lo largo de todo el territorio de la Europa comunitaria, se produce el hecho de que muchas personas fallecen en lugares distintos de los que eran procedentes o incluso de los que residían. En este caso, qué ley debemos seguir para la sucesión y para determinar cuáles son los herederos, qué bienes, dónde tienen que tributar, qué derechos aplicar.

Finalmente trataremos un tema que es un elemento nuclear de la Presidencia española, que es el que tiene que ver con el estatus de las víctimas del delito en general, con el propósito de que su asistencia y protección formen parte del corazón mismo de la cooperación judicial entre los estados miembros.

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Legado que le gustaría dejar

Lo primero hacer ver a todos que bajo la Presidencia española hay de verdad un compromiso de la nueva Europa que nace del Tratado de Lisboa. Que estamos dispuestos por tanto a hacer real y de manera efectiva para todos ese espacio de seguridad y de libertad, y en concreto desarrollar de manera inmediata algunos de los mandatos que están en ese texto constitutivo de la Unión que es el Tratado de Lisboa.

En primer lugar, la adhesión de Europa al Convenio de Roma de Derechos Humanos, un reforzamiento por tanto de las libertades públicas. Más Europa en un mundo global es una mejor posición en ese mundo, pero además es una posición que los europeos hemos construido históricamente y tenemos que seguir construyendo los valores de la tolerancia, la democracia y el respeto y reconocimiento a los derechos y libertades inherentes al ser humano.

En segundo lugar trabajar y asentar las bases de otra institución que está en el Tratado de Lisboa, fundamental en nuestra opinión , para el futuro de la Unión, que es la Fiscalía europea. La posibilidad de contar con una institución que nos refuerce a todos también en las políticas contra el crimen organizado y ofrezca un espacio de mayor seguridad para todos.

El siguiente elemento es la preocupación por colocar a las víctimas en el centro del debate jurídico europeo y de las normas europeas. En este sentido hemos tomado una iniciativa fundamental que es la orden europea de detención, una iniciativa única, no existe una igual en la UE, que afortunadamente ya cuenta con el respaldo de 12 estados miembros que quiero muy sinceramente agradecer, y que esperemos sacar adelante.

Mediante esta orden europea de protección cualquier persona víctima de un delito que ha sido amparada por medidas específicas, por ejemplo en el caso de violencia de género, para protegerla de la amenaza de su pareja, sea indistinto que viaje o que esté en otros lugares de Europa porque podrá pedir en ese estado que las autoridades judiciales le den una protección similar a la que tenía.

Sobre todo nos gustaría que se dijese que bajo la presidencia española Lisboa se ha consolidado, y que nuestros amigos belgas y húngaros, puedan seguir desarrollando todo este compromiso, que justo es reconocerlo, ha cuajado bajo la presidencia sueca, con el denominado Programa de Estocolmo, que tiene una previsión de cinco años. El plan de acción lo realizaremos bajo presidencia española. Afecta al núcleo mismo de los intereses de los ciudadanos europeos, desde el punto de vista de sus garantías, derechos y libertades.

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