Quintanar del Rey es uno de los pueblos más importantes de la zona sur de La Manchuela Conquense. A 98 Kilómetros de Cuenca y 47 de Albacete, se encuentra en el centro del eje de comunicaciones de Albacete, Cuenca y Valencia, pudiendo considerarse cabecera potencial del área funcional en la comarca. Aunque tradicionalmente la agricultura, y concretamente la producción vitícola, ha sustentado el peso económico de esta localidad, en la actualidad la mayor actividad económica se está realizando en el sector de la construcción.
No obstante, la base de su agricultura sigue siendo el cultivo de la vid, cuya producción sobrepasa los 55 millones de kilos de uva, en su mayoría gestionada por la Cooperativa Agraria San Isidro que tiene en proyecto la construcción de una nueva bodega para la elaboración de vinos de calidad.
Con una intención renovadora, en 2005 irrumpía en el sector vitivinícola de la localidad la empresa Vitis Natura con un interesante proyecto para la elaboración de vinos ecológicos.
Además, la localidad está especializada en el cultivo del champiñón y otros hongos comestibles, hallándose en el municipio la sede del Centro de Investigación, Experimentación y Servicios del Champiñón, creado en 1990 por la Consejería de Agricultura y la Diputación Provincial de Cuenca y gracias al cual se han potenciado enormemente los trabajos de investigación relacionados con el champiñón y otros hongos cultivados.
Los proyectos existentes en Quintanar del Rey, junto al crecimiento demográfico experimentado en los últimos años, encaminan a esta localidad manchega hacia una gran prosperidad y crecimiento, prueba de ello es la reciente construcción de Casa Quintana, una interesante propuesta empresarial concebida para cubrir las necesidades gastronómicas y hosteleras más exigentes de Castilla-La Mancha.
Aunque se encuentra en el límite de la provincia de Albacete y a 47 kilómetros de su capital, Quintanar del Rey pertenece a la provincia de Cuenca y dista de ella 98 kilómetros.
Este municipio manchego está atravesado de norte a sur por el río Valdemembra, afluente del Júcar, y limita al norte con el término de Villanueva de la Jara, al oeste con Casasimarro, al suroeste con Villalgordo del Júcar, al sur con Tarazona de La Mancha y al este con Villagarcía del Llano.
Atravesada por la carretera nacional 320, actualmente desviada por fuera de la población, está conectada con Albacete capital, Cuenca y Valencia.
El término municipal de Quintanar del Rey tiene una superficie total de 80 kilómetros cuadrados con una población de 7.645 habitantes cuya densidad, 92 habitantes por kilómetro cuadrado, es elevada en comparación con otros municipios de la comarca. Su población ha sufrido un fuerte crecimiento cercano al 18% en los últimos cinco años debido fundamentalmente al arrastre de otros municipios y a la incipiente llegada de inmigrantes. En 2004 se censaban 979 personas extranjeras, lo que representaba el 10,8% del total de población, procedentes en su mayoría de la Europa del Este, Ecuador y el Magreb.
En términos relativos, su población es joven y con potencial presionador sobre los servicios del municipio, puesto que sólo un 7,1% de la población es mayor de 65 años.
Actualmente, la población activa de Quintanar del Rey es de 4.982 personas, con una tasa de paro registrado del 4,0%, por debajo de la media española (5,9%) y de la provincia (5,4%).
El número de afiliaciones a la seguridad social es de 3.046 personas y su distribución por sectores tiene una clara inclinación hacia el de la construcción, que ocupa a un 41,2% de los afiliados, seguido del sector servicios, 27,5%, y la agricultura con un 22,5%.
En cuanto al número de empresas según su actividad, 209 pertenecen al sector de la construcción, lo que representa un 44,0%, seguido de lejos por el sector servicios con 146 empresas, un 30,7%, y el agrícola, con 84 empresas, un 17,7%. Si además hacemos una distinción de los ocupados por sector de actividad, el 41,9% pertenecen a la construcción, seguida por el 28,5% que pertenecen a los servicios y del 20,2% que pertenecen a la agricultura.
Por tanto, la construcción es el sector con mayor peso económico en la actualidad aunque es posible que este auge sufra una caída dentro de unos años por falta de suelo edificable.
Muy por debajo de estos tres sectores, se encuentra la industria, con 36 empresas, lo que representa un 7,6%, y con un porcentaje de ocupados del 9,5%. No obstante, está en proyecto, ya en curso, la construcción del Polígono Industrial “El Polonio”, con una superficie total de 120.000 kilómetros cuadrados y cuyas parcelas se encuentran ya en proceso de venta y asignación.
En cuanto la actividad industrial-terciaria, es decir, no específicamente industrial de producción, sobresalen las actividades encuadradas como “talleres”, con especial presencia de talleres de mantenimiento y reparación de vehículos y maquinaria, y otras relacionadas directamente con el sector de la construcción: fabricación de artículos de carpintería metálica y aluminio, instalaciones eléctricas y de fontanería, estructuras metálicas, trabajos de yeso, escayola y decoración, entre otras. También existen industrias dedicadas a la elaboración de productos alimenticios y bebidas.
Una de las principales industrias de Quintanar del Rey es la del champiñón y otros hongos comestibles, donde coexisten pequeños productores y tres empresas que acaparan el 50% de la producción total de la localidad.
En el sector del champiñón se detectan carencias en lo referente a la comercialización, debido a la competencia existente con la producción china que provoca que el mercado tenga que aumentar su calidad y a veces reducir su precio.
Aunque existen algunas cooperativas, hay dispersión y competitividad entre el sector dentro de la propia localidad en cuanto a la relación calidad-precio, lo que frena la consolidación y diferenciación de esta actividad frente a otros mercados. Desde 1976 la Cooperativa Champy-Rey desarrolla su actividad en la elaboración de compost y en la transformación y comercialización de champiñón y setas, con el objetivo de que toda la riqueza que genera el cultivo de los hongos comestibles revierta en el desarrollo de Quintanar del Rey y su comarca. Con cerca de 330 socios, la Cooperativa Champy-Rey se halla inmersa en un proceso de modernización constante. En 1990 se creó, en régimen de convenio bipartito por la Consejería de Agricultura de Castilla La Mancha y la Diputación Provincial de Cuenca, el Centro de Investigación, Experimentación y Servicios del Champiñón (CIES), para el apoyo tecnológico y científico al sector profesional del cultivo del champiñón.
El Centro de Investigación, Experimentación y Servicios del Champiñón está orientado hacia la mejora racional del sistema de producción de hongos comestibles cultivados, desarrollando proyectos de investigación y ofreciendo servicios de análisis físico-químicos de materias primas, sustratos de cultivo, mezclas de cobertura y otros materiales; de identificación de agentes patógenos causantes de plagas y enfermedades. Entre los cometidos del Centro de Investigación, Experimentación y Servicios del Champiñón, también se encuentra el asesoramiento a técnicos y cultivadores sobre compostaje, mezclas de cobertura, conducción de cultivos, control de plagas y enfermedades y manipulación postcosecha del champiñón, así como la organización de jornadas técnicas y cursos de formación al cultivador para su incorporación a la empresa agraria.
Hasta finales del siglo XV, Quintanar del Rey era un terreno compuesto por pequeñas casas, llamadas “quinterías”, en las que se refugiaban las familias que acudían a labrar las tierras. El paulatino establecimiento de estas familias en las quinterías fue conformando inicialmente una aldea perteneciente a Villanueva de la Jara.
Los orígenes del pueblo, así como la procedencia de su nombre, se encuentran documentados en uno de los manuscritos más antiguos que se conservan: “En lo antiguo, cuando sólo havía algunas caserías, llamáronse quintarejos; y habiendo crecido su población y héchose Villa, llamóse Quintanar del Marquesado de Villena hasta el año 1561, en que por la fidelidad de sus vecinos al Señor Felipe V, y algunos servicios hechos a su majestad, empezó a llamarse Quintanar del Rey”.
En el siglo XVI, el pueblo empezó a ser una población con cierta entidad, por lo que se hizo necesario nombrar un alcalde pedáneo con autoridad limitada y se solicitó al rey Felipe II su independencia de Villanueva la Jara que le fue concedida a través de Carta de Privilegio, documento que fue robado en enero del año 1994.
En la excavación realizada en 1998 para la recuperación y posterior estudio de los ancestros de este pueblo, se encontraron vestigios de una antigua ermita y, entre otros útiles, una moneda dentro de una tumba que, a falta de estudios posteriores, data el yacimiento en torno al siglo XV.
El relieve eminentemente horizontal hace que se cultive prácticamente la totalidad del término municipal, quedando la vegetación natural reducida a algunas zonas de pinar, cada vez más pequeñas, al ser sustituidos los pinos por plantaciones de viñas, principalmente.
La superficie total es de 7.892 hectáreas, de las cuales 7.569 son labradas y 324 pertenecen a pastos y superficie forestal.
En cuanto al aprovechamiento de las tierras, el 70,2% corresponde a viñedo, el 27,8% a cultivos herbáceos (leguminosas, cereales y girasol), seguidos muy de lejos por el olivar, con sólo un 1,8%, y almendro, azafrán y algunos frutales. La producción vitivinícola media sobrepasa los 55 millones de kilos de uva, de los cuales 40 millones de litros se destinan a vino.
En cuanto a la variedad de uva, en tinto predomina la Bobal, aunque con la reconversión del viñedo se han empezado a producir otras variedades como Cencibel, Syrah, Cabernet… y en lo que se refiere a variedades blancas se está empezando a producir Macabeo, cuya producción previsiblemente aumentará debido a las subvenciones que se están proporcionando desde la Junta para la reconversión con Macabeo.
El 90% de la producción vitivinícola de la localidad es gestionado por la Cooperativa Agraria San Isidro, fundada con 59 socios en 1950, que en la actualidad presta servicios de bodega, suministro y crédito a sus 1.095 socios.
Con una producción cercana a los 50 millones de kilos de uva, la Cooperativa Agraria San Isidro es una de las bodegas más importantes de España, en lo que a cantidad se refiere, ya que gestiona la producción de unas 6.000 hectáreas de cultivo procedente no sólo de Quintanar del Rey sino también de de Villanueva de la Jara, Villagarcía del Llano, Iniesta, Casasimarro, Tarazona de La Mancha, etc. Aunque la Cooperativa ya cuenta con una pequeña bodega para ciertos varietales, actualmente tiene en proyecto la construcción de una nueva bodega para la elaboración de vinos de calidad.
Con la intención de elaborar un producto diferente, se creó en 2005 la empresa Vitis Natura, una empresa de vinos ecológicos que con 7 hectáreas de viñedo propio ya ha puesto en el mercado sus vinos y tiene en proyecto la comercialización de un monovarietal de Bobal y un vino 12 meses Selección con la cosecha de 2006.
Quintanar del Rey conserva varias edificaciones religiosas antiguas, así como la nueva Ermita de San Cristóbal situada en el paraje de San Isidro, en la que se celebra el 10 de julio la festividad de San Cristóbal, patrón de los conductores.
La Iglesia Parroquial de San Marcos Evangelista es el mayor y más importante de los edificios antiguos de Quintanar. Es una construcción sólida y bien conservada con moldura de piedra labrada en la cornisa que continúa alrededor de todo su perímetro. El interior es de tres naves cubiertas con bóvedas de cañón y separadas por machones pilastrados. En el exterior, hay tres puertas, siendo la portada principal una muestra excelente de la arquitectura del siglo XVI, de estilo barroco-herreriano y compuesta por arco de medio punto flanqueado por dos columnas estriadas sobre pedestal labrado; la segunda puerta aloja un arco cuyos flancos exteriores se adornan con casetones labrados mientras que la tercera puerta fue acabada entre los siglos XVIII y XIX.
Al lado de la portada principal, se levanta la torre de campanas que consta de tres cuerpos ejecutados en distintas épocas y chapitel cónico de varios cuerpos; se corona por una pirámide de pizarra de reciente construcción.
En esta parroquia se conservan algunas piezas de orfebrería española datadas entre los siglos XVI y XX.
Las fiestas patronales de Quintanar del Rey, dedicadas a la Virgen del Rosario, se celebran a mediados de agosto y cuentan con una variada oferta de actividades, servicios religiosos, concursos y espectáculos.
El 25 de abril se celebra la festividad de San Marcos, patrón del pueblo y antiguo patrón de Villagarcía del Llano, que fue intercambiado a causa de una promesa hecha al santo al que pidieron que acabara con una epidemia. Se celebra con una romería en la que vienen los vecinos de Villagarcía a despedir al Santo.
Aunque no sea el patrón del pueblo, el 15 de mayo se celebra con gran entusiasmo la festividad de San Isidro con una romería en un pinar a las afueras de pueblo donde se encuentra la Ermita dedicada al Santo, incluso se realizan acampadas durante el fin de semana para vivir una fiesta constante.
Además, Quintanar del Rey cuenta con uno de los mejores desfiles de Carnavales de toda la comarca.
En Quintanar del Rey se conservan cuatro ermitas de los siglos XVII y XVIII: la ermita de San Pedro, la ermita de Santa Lucía, la ermita de la Inmaculada Concepción y la ermita de San Isidro.
La ermita de la Inmaculada Concepción se construyó de tapiado y se proyectó con tres naves. En el siglo XVIII se realizó una profunda reforma que alteró profundamente su aspecto. Su portada es clasicista y sencilla pero sujeta a los cánones artísticos imperantes aunque por lo tardío de su realización aparecen algunos elementos que anuncian el sentido historicista que hubo de predominar en el siglo siguiente, por lo que su decoración es de yesería barroca.
La ermita de Santa Lucía responde a un estilo o manera popular, sin que pueda fijarse por ello una fecha de construcción y seguramente fuera realizada por albañiles locales. El edificio es de planta con sillares redondeados en las esquinas hasta la parte superior y la fachada principal tiene un arco de medio punto con hornacina.
La ermita de San Antón es un edificio de planta rectangular y la cubierta es a cuatro aguas. Aunque fue construida en el siglo XVII, fue remodelada en el siglo XVIII y a finales del siglo XX, que fue cuando se añadió un campanil lateral. La ermita de San Pedro consta de una sola nave de planta rectangular con ábsides en la cabecera. La entrada está en el piecero, donde está el campanil de un solo hueco de fábrica.
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