Avalado por una larga experiencia en el sector

En el año 1990 Patrick Arrosteguy, consejero delegado del Grupo Adavir, iniciaba su actividad en el sector de la atención a mayores en Francia mediante la adquisición y gestión de una residencia asistida, continuando en este ámbito un proceso de expansión en el que hoy en día sigue trabajando.

Posteriormente, junto con otros accionistas, se constituye la sociedad Geroplan, de la que es accionista mayoritario y cuya actividad en el ámbito de la atención a los mayores se inició en España en el año 1996. Para asegurar la posibilidad de un crecimiento acorde a la evolución del sector, junto con otros accionistas, se constituye la sociedad Planiger que, bajo la marca ADAVIR, tiene el objetivo de convertirse en referente en la atención de los mayores, tanto por volumen como por la calidad de la atención prestada en sus centros.

Bajo el punto de vista del consejero delegado del Grupo Adavir, para alcanzar el objetivo anteriormente referido, era preciso tener asegurados los tres pilares que considera fundamentales para el desarrollo de la compañía: el conocimiento del sector inmobiliario y de la construcción en España, la financiación para acometer el proyecto y la posterior gestión de los mismos. Por ello se conformó un accionariado acorde a esas necesidades en el que los campos señalados quedan cubiertos por METROVACESA S.A., con amplios conocimientos en el sector inmobiliario, Caja Castilla-La Mancha Corporación, EBN Banco y EBM 2 FCR, que constituyen la parte necesaria para la financiación, y GEROPLAN S.A., que aporta su dilatada experiencia en la gestión de centros destinados a las personas mayores.

De manera que Patrick Arrosteguy no duda en afirmar que la consolidación de ADAVIR no hubiera sido posible sin el apoyo de todos los accionistas.

Una solución cada vez más aceptada en España

Aunque en España una parte de la población aún mantiene el sentimiento de que hay que cuidar al mayor en el domicilio y que “llevarlo” a una residencia es igual que abandonarlo, Arrosteguy cree estos prejuicios se han ido limando poco a poco y, aun reconociendo que queda mucho camino por recorrer, observa que muchas familias, reacias a ingresar a sus mayores en centros, cuando se ven con la necesidad de acudir a una residencia y tienen la oportunidad de comprobar los servicios e instalaciones que actualmente se ofrecen, se le disipan la mayoría de los temores.

Por otra parte, prosigue, las personas que tienen hoy aproximadamente unos 55 ó 60 años están cada vez más mentalizadas de que acudirán a una residencia cuando lo precisen y muchos lo perciben como la mejor solución.

No obstante, Arrosteguy ha percibido una evolución de la mentalidad española en los diez últimos años que califica de vertiginosa, llegando a aseverar que cada vez está más próxima a la de otros países europeos.

Adavir en España

En la actualidad, el Grupo Adavir cuenta con 12 centros en funcionamiento que suponen unas 2.400 plazas para la atención a los mayores. Recientemente ha sido adjudicatario de un concurso público para, en colaboración con la administración, construir y gestionar otros más y, según indica Arrosteguy, con el fin de acelerar el proyecto, se está analizando la posibilidad de adquirir centros que ya están en funcionamiento.

En cuanto al ámbito geográfico, actualmente está ubicado en toda la Comunidad de Madrid, dispone también de la Residencia de Mayores “Don Quijote”, en Castilla-La Mancha, en Tomelloso (Ciudad Real), y en los próximos meses se comenzará la construcción de un centro en Castilla y León.

El objetivo del Grupo a largo plazo es lograr tener presencia en todas las Comunidades Autónomas y, por ello, “tenemos en trámite algunas operaciones para comprar centros en otras Comunidades”, anticipa Arrosteguy.

Se trata de un proyecto que ha requerido una fuerte inversión, cuyo importe hasta la fecha ha sido de unos 120 millones de euros y para el futuro, según el desarrollo previsto, el Consejero Delegado calcula que la inversión rondará en torno a unos 365 millones.

Adavir en Castilla-La Mancha

El Grupo Adavir dispone, de momento, de una residencia con Centro de Día en Castilla-La Mancha, concretamente en Tomelloso (Ciudad Real), que se encuentra en funcionamiento desde marzo de 2006.

La implantación de este centro tuvo su origen en una iniciativa de la consejería de Bienestar Social que convocó un Concurso Público para la construcción y gestión del centro por un plazo de 40 años.

Las plazas de esta residencia de mayores y del Centro de Día son en su totalidad de titularidad pública, por lo que dentro del contrato que se suscribió se contemplaba una inversión por parte de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, cuya actuación, en opinión de Arrosteguy, destaca por la ejemplaridad en su grado de “profesionalidad, concreción y seguimiento del expediente, desde la redacción de los pliegos hasta el fin de la obra y, por supuesto, durante la vida del Centro”, elogia, haciendo alusión en particular a la consejería de Bienestar Social y a la eficiencia del sistema de pago a la sociedad.

En este sentido, Patrick asegura que las relaciones del Grupo con la Consejería son cordiales y basadas en la colaboración mutua en “la búsqueda del correcto desarrollo y funcionamiento del centro surgido a raíz del contrato que nos vincula durante un largo periodo de tiempo”, afirma.

En cuanto a las subvenciones y ayudas por parte del Gobierno de la Nación, el consejero Delegado del Grupo Adavir cree que habrá que esperar a que la Ley de Dependencia quede más consolidada.

Los centros para mayores desempeñan actualmente una importante función social

En opinión de Arrosteguy, son muchos los factores que han influido en la demanda que se ha generado en los tiempos actuales en el sector, señalando especialmente el incremento de la esperanza de vida, el aumento, cada vez mayor, de la incorporación de la mujer al mercado laboral o la situación del mercado inmobiliario ya que, debido al elevado coste de los pisos, éstos cada vez son más pequeños y no permite en muchos casos la convivencia de varias generaciones”, apunta, manifestando que los centros para mayores hoy en día “son una importante necesidad, no solo para los mayores sino también para sus familias”, defiende, para matizar que esta situación no acaba de surgir, sino que es una necesidad que lleva existiendo desde hace tiempo, pero la mentalidad española ha tardado mucho en reconocerlo”, sostiene.

En este aspecto, continúa, otros países europeos como Alemania o Inglaterra tienen una mentalidad más evolucionada, por lo que han creado recursos para paliar la situación antes que aquí. En España todavía queda para equilibrar la oferta y la demanda, ya que no se alcanzan los ratios de camas por habitantes de muchos países de Europa. Si se realiza un estudio de la distribución de todos los centros de mayores que hay en España, resulta que “existe un exceso de oferta en determinas Comunidades Autónomas o en grandes ciudades y una significativa escasez de plazas en otras zonas geográficas”, advierte Arrosteguy.

Nuevo concepto de residencias

Nacido con la vocación expresa de atender y cuidar a nuestros mayores, el Grupo Adavir en el momento de desarrollar la configuración de sus centros tuvo en cuenta la experiencia que el grupo gestor había adquirido en Francia y, gracias a su amplitud de recursos y a esa experiencia adquirida durante años, ha desarrollado un nuevo concepto de residencias.

Para ello, antes de determinar el modelo arquitectónico con el que construir sus centros, Adavir ha realizado diferentes estudios con un equipo pluridisciplinar compuesto por estudios de arquitectura especializados, asociaciones de enfermos de alzheimer, usuarios de residencia y sus familiares, médicos, psicólogos, “de forma que se hicieron aportaciones desde todos los puntos de vista y se logró conjugar todas las necesidades”, garantiza Patrick Arrosteguy.

Como resultado del mismo, el Grupo Adavir ha concebido sus centros mediante un sistema de módulos, de forma que sus residencias están distribuidas en unidades de vida que son pequeños módulos de capacidad muy reducida con la finalidad de que los mayores nunca pierdan su sensación de hogar ni sus puntos de referencia, además de convivir con personas de características similares. Por ello, cuentan con un módulo específico para enfermos de Alzheimer, con todos los medios necesarios que esta enfermedad requiere.

El sistema de módulos facilita la adaptación y fomenta la atención personalizada, ya que el trato directo en cada uno de los módulos permite conocer los gustos, costumbres y necesidades de cada uno de los residentes, fomentando además la relación entre ellos y sus cuidadores, además de crearse “unos vínculos entre los residentes y sus familias que se asemejan a relaciones de vecindad o amistad, surgiendo así un clima acogedor muy beneficioso para todos”, subraya.

Incorporación de la más alta tecnología

La construcción y equipamiento de las residencias del Grupo Adavir se realizan con materiales de calidad, traídos de distintos países europeos, combinando funcionalidad y estética para conseguir un ambiente cálido, alejado de la sensación de estar en una residencia.

Las residencias Adavir cuentan con atención personalizada y médica 24 horas, fisioterapia, terapia ocupacional, psicólogo, trabajador social, animación sociocultural, peluquería, podología, lavandería y transporte adaptado.

Los centros disponen además de dietas especiales y dos menús diarios a elegir, así como cafetería, habitaciones individuales y dobles con baño, teléfono, toma de televisión en todas las habitaciones y amplias zonas verdes.

En el aspecto tecnológico, Patrick destaca “la instalación de un sistema de gestión denominado Resiplus en todos los centros, que nos permite acceder en tiempo real a múltiple información con la que podemos dar rápida respuesta a las necesidades que surjan”, señala, añadiendo que las habitaciones disponen de oxígeno y vacío, sistema de llamadas mediante el cual el usuario desde la cama o el cuarto de baño puede pulsar y ponerse en contacto con las auxiliares. Además, los residentes tienen la posibilidad de conectarse con sus familiares a través de videoconferencia.

Para el Consejero Delegado del Grupo Adavir, Patrick Arrosteguy, las nuevas tecnologías facilitan la fluidez en la información, eliminan en muchos casos las distancias y hacen más fácil una gran parte del trabajo diario y por ello, “el equipamiento tecnológico de todas la residencias del Grupo se adquiere siempre entre las más modernas ofertas, ya que nos encontramos en un sector que evoluciona constantemente”, apunta.

El desarrollo de la actividad del Grupo Adavir, derivado de concesiones administrativas de ámbito autonómico, conlleva el sometimiento a unos controles de calidad específicos en todos sus centros, que garantizan el estricto cumplimiento de los servicios ofertados.

Profesionales cualificados con gran calidad humana

Todas las residencias Adavir están preparadas para atender especialmente a personas asistidas, siendo la mayor parte de sus residentes dependientes para las actividades básicas de la vida diaria. Por ello, los centros Adavir cuentan con personal altamente cualificado, auxiliares, enfermeras, médicos, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales…, capaces de atender a los mayores cualquiera que sea su grado de dependencia e implicados en su trabajo para proveer los mejores servicios.

Según indica Arrosteguy, el personal, además de tener la formación adecuada a cada puesto, “debe tener una vocación de servicio a los demás para conseguir esa implicación, ya que no siempre es un trabajo fácil y algunas de las patologías que pueden presentar los mayores no son fáciles de atender para los cuidadores”, sostiene, para resaltar la gran calidad humana de todo el personal que trabaja en los Centros del Grupo Adavir.

Dado que las residencias tienen unos elevados ratios de personal que, además, cada vez son mayores ya que el aumento de la esperanza de vida conlleva a veces también un aumento de la dependencia y, por consiguiente, de la necesidad de atención, Arrosteguy cree firmemente que este sector se ha convertido, sin duda alguna, en “un gran yacimiento de empleo”, asevera, añadiendo que actualmente la principal dificultad en la gestión de los centros es el problema del personal médico, ya que “hay un importante déficit de personal sanitario, que no solo se refleja en nuestro sector, sino que afecta igualmente a la sanidad, y además es un problema que se extiende a otros países de Europa como Inglaterra, Francia o Portugal y, dados los años de formación necesarios para un médico o un diplomado en enfermería, se debería poner solución inmediata”, propone Arrosteguy.

El número de plazas residenciales en Castilla-La Mancha es superior al de otras comunidades

En un análisis de la situación y de las condiciones de los centros para mayores en España, especialmente de su infraestructura y los servicios que ofrecen, el Consejero Delegado del Grupo Adavir ha apreciado una gran diferencia con respecto a otros países en lo que se refiere al volumen y capacidad de los centros, “mientras en Francia no suelen llegar a una capacidad para 100 camas, en España es muy habitual, sobre todo en residencias de construcción reciente, que se aproximen a 150 ó 200 camas”, señala.

Arrosteguy vuelve a incidir en que el ratio del “número de camas por cada 100 habitantes mayores de 65 años en España todavía es inferior al europeo, que actualmente está en seis”, cuantifica, subrayando que dentro de España la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha es una de las que más se aproxima a esa cifra.

Por otra parte, una de las diferencias fundamentales entre los servicios de los centros de mayores españoles y los del resto de Europa, en su opinión, es el grado de atención médica que se presta en las residencias de España, comparándolo con Francia donde, salvo en las residencias de muy asistidos, “los centros no cuentan con personal médico en plantilla durante las 24 horas del día porque eso es competencia de la sanidad pública o privada de cada usuario, pero no de los centros de atención a los mayores”, distingue.