Repasamos parte de esa historia de dos décadas junto al presidente de AJE, , a pocos días de clausurarse (el 4 de mayo, desde el mediodía) precisamente este significativo XX aniversario de una de las entidades clave del tejido productivo albaceteño en un acto del que nos da algún adelanto.

“Hay muchos factores que son sorpresa, porque siempre nos gusta dejar factores sin desvelar hasta el último momento y no queremos decir nada hasta que la gente empiece a llegar al lugar del acto donde se los ha citado y, a partir de ahí, empezarán a descubrir cómo va a transcurrir todo el evento; en un principio, no será una clausura ‘al uso’ porque hemos incorporado algo novedoso para lo que suelen ser estas citas: vamos a generar unas ‘batallas’, unas acciones (de unos 9 10 minutos) donde queremos que se discuta, se debate y se comente entre dos personas (habrá varias ‘batallas’) un tema concreto (avance tecnológico, digitalización, el emprendimiento en Albacete, etc.); tendremos a (presidente de eGauss Business Holding) como ponente y participante también de esas ‘batallas’ que nos podrá deleitar con sus intervenciones como experto para que, en temas de emprendimiento, podamos también al final llevarnos herramientas para casa”, nos explica.

La diferenciación y la originalidad, señas de identidad para

Acto de clausura con ‘batallas’ temáticas. Un ejemplo de la que es, sin duda, una de las señas de identidad de AJE Albacete: la originalidad, ese ‘punto’ diferente a la hora de trabajar, de proponer, de celebrar cosas siempre en favor de la visibilidad y la creación de oportunidades para el emprendedor, algo que hemos visto también en citas como la I edición de la Carrera de Empresas de AJE Albacete y . (que se celebró el pasado noviembre) o los denominados ‘Afterwork’ (entre otras). Iniciativas diferentes y especiales tras la que hay el trabajo de un equipo que, de esta forma, se convierte en uno de los grandes valores de la Asociación.

“Esa distinción siempre queremos mantenerla como identidad porque estás representando a un tejido joven y, al final, si haces las cosas de una manera no creativa o no original… no podríamos atraer a nuestro público; son eventos y, en una ciudad como Albacete (que es grande pero no tanto como para todos los eventos y acciones que se generan al cabo del año), o pones ese toque de diferenciación y originalidad y no atraeríamos a la gente”, explica Manuel.

A esto, le añade que “la Junta Directiva está formada por gente joven, con ilusión, con ganas de hacer cosas innovadoras y diferentes y es un punto significativo a la hora de hacer Brainstorming y aportar ideas (algunas absurdas, otras no tanto), y luego es importante también la experiencia de la gente que más tiempo lleva en AJE Albacete (como pueden ser Mireia y Llanos) que son también las ‘cabezas pensantes y ejecutoras’ de lo que al final en una mesa de trabajo podemos ir generando como idea”.

“Estamos en ese punto de inflexión (finales de 2017 y principios de 2018) en el que ya se puede ver ese repunte otra vez, todo empieza a ir al alza y comienzan a verse esos cambios…”

A a lo largo de los veinte años de esta historia, como en todas, ha habido tiempos mejores y peores, pero que siempre sirven de experiencia para seguir creciendo:

“Al final son veinte años y ha habido momentos de todos –nos cuenta Manuel-; los inicios fueron (lógicamente) muy costosos, pero años después empezó a repuntar y AJE empezó a absorber ese tejido que realmente quería tener a su lado y al cual representaba y defendía, tal y como hoy en día se sigue haciendo; la crisis la sufrimos todas las empresas (y es una palabra que creo que ya debemos a empezar a olvidar aunque, seguramente, de aquí a unos años tengamos que pasar algo parecido porque esto son etapas periódicas), y en esa época se perdió mucho tejido empresarial (evidentemente, también entre los más jóvenes, que son los ‘iniciadores’ de un proyecto)… costó mucho remontar, pero ya tras nuestro balance de 2017 sí que podemos decir que estamos en ese punto de inflexión (finales del ’17 y principios del ’18) en el que ya se puede ver ese repunte otra vez y todo empieza a ir al alza y comienzan a verse esos cambios”.

Y hablando de lo más complicado de la crisis económica, es interesante analizar el papel de los jóvenes emprendedores y su capacidad de reinventarse en busca de oportunidades que, con la recuperación, parece que van llegando.

“Depende en qué etapa de la crisis nos pongamos a medir –explica: sí es verdad que, obviamente, las empresas grandes y medianas son las que han llevado un gran lastre; al final, el pequeño empresario o estos emprendedores o ‘iniciadores’, en cuanto vieron miedo muchos tuvieron que amagar su proyecto por incertidumbres de mercado y no fueron tantos los que finalmente sacaron fuerzas e ilusión para continuar; por eso sí que en el balance del fin del ’17 se vuelve a empezar a ver ese crecimiento de emprendimiento”.

Manuel Murcia considera otras circunstancias fundamentales en todo esto: “Que la crisis ‘pille’ a los jóvenes con más formación o con menos, las ilusiones que tengan, las ayudas del Gobierno… son factores que al final influyeron creando un contexto que hizo que se generaran muchos miedos”, añade.

“Si tú no crees y no apuestas por tu proyecto, nadie de alrededor lo va a hacer tampoco”

En esa ‘aventura’ de emprender, es vital tanto el papel de quienes (como AJE) se brindan para ser acompañamiento, consejo y guía, como el de los propios jóvenes que se arriesgan a dar el paso de hacer de sus ideas, su modo de vida.

“Aquí hay una cosa que yo siempre digo y es que, cuando alguien viene buscando ayuda, va a depender mucho de la implicación de la persona porque, al final, el proyecto es de la persona, no de AJE, y si tú no crees y no apuestas por tu proyecto, nadie de alrededor lo va a hacer tampoco; y tampoco nos gusta ser asesores de proyectos en el sentido de que seamos los ‘decisores’ de si un proyecto sale adelante o no; nosotros lo que hacemos es aportar la información, ayudar al emprendedor a que sepa encontrar su camino y la viabilidad de su proyecto y hacer que él puede hacer su propio autoanálisis de lo que lleva en su cabeza para plasmar en una realidad; nosotros no tenemos ‘la bola de cristal’ para saber si un proyecto va a funcionar en Albacete o no, tienen que ser ellos los que deciden si asumen el riesgo o no, y nosotros les acompañamos en el proceso y les asesoramos en cualquier necesidad o duda que tenga (para eso tenemos también la Oficina de Atención al Emprendedor en nuestra primera plante y allí es donde ellos pueden hacer todo tipo de consultas y ver cómo va evolucionando su proyecto)”, afirma Manuel.

Al hilo de esto, prosigue señalando otros de los recursos que ponen en manos de los emprendedores: “Por ejemplo, al que no tiene un espacio físico en el que trabajar, le ofrecemos tanto nuestro Vivero Empresarial como el espacio de Coworking, dos recursos para aquel que quiere lanzarse con unos riesgos bajos: puede iniciar su actividad en el espacio de Coworking y, dos años después, puede dar el salto al Vivero de Empresas y, cuatro años después, se valora ya si su proyecto (con ese bajo riesgo que ha asumido) puede salir ya a la calle normalmente y buscarse una ubicación, etc.”.

Por las propias características del tejido productivo de Albacete, lo que más se ve (también en el Coworking Inizia y en el Vivero de Empresas de AJE) son proyectos fundamentalmente relacionados con los servicios y con realidades en alza como la digitalización y la informática. Todos ellos encuentran en estos recursos, además de un espacio físico para desarrollar su labor, un alivio económico a los ya de por sí complicados comienzos que toda actividad empresarial tiene:

“Obviamente es una ayuda grandísima, porque tienes unas instalaciones en pleno centro de Albacete (que te permiten la movilidad total) a muy bajo riesgo; en un Coworking, por unos 50 euros al mes tienes todas las herramientas que uno necesita para empezar a mover su proyecto o idea y, en el Vivero, al final lo que tienes es un espacio cerrado para ti donde puedes disponer de todo lo necesario y donde existe cabida para la contratación de empleado porque el espacio es el suficiente para ello); para nosotros la mejor herramienta de medición es que el Vivero siempre tiene lista de espera y el Coworking también (aunque en el Coworking sí que por ejemplo en verano quedan algunos huecos porque muchos jóvenes aprovechan para irse unos días de vacaciones, etc.); son espacios que están totalmente demandados y, para nosotros, ésa es nuestra primera herramienta de medición”, detalla el presidente de AJE Albacete.

Manuel Murcia explica que otra de las cosas que más valoran quienes usan estos dos recursos es “que al final están en un entorno, en un ecosistema de emprendimiento, no están solos sino que sus compañeros de otros despachos (o en el propio Coworking, que es un espacio diáfano) al final surgen sinergias, tienen cosas que comentar, desayunan juntos, incluso ha habido fusiones de empresas y de proyectos… y todo eso crea un contexto que te suma y que no te limita”.

La formación, una herramienta fundamental para progresar

En todo este proceso es fundamental, también, la formación. Y en AJE se brinda bajo muchas fórmulas, también pensando en aquellos que menos oportunidades han tenido de poder beneficiarse de herramientas formativas que les permitan labrarse un futuro con mejores perspectivas. Es lo que hacen, por ejemplo, a través de iniciativas como el PROGRAMA-TIC:

“Es una formación que se ha generado con la Junta de Comunidades desde nuestra Asociación a nivel regional, desde donde se trasladó a las provinciales el desarrollo de cursos (relacionados también con el tema informático, bien para desarrollo de Aplicaciones, de páginas web, etc.) y, después, estas personas de Garantía Juvenil (de entre 18 y 30 años y que no están trabajando ni estudiando) tienen la oportunidad de hacer prácticas en empresas que nosotros les localizamos; al final este contacto con empresas es lo que más se valora porque también les da la oportunidad de darse a conocer a más empresas con su potencial; hemos generado ya la segunda edición ahora en 2018 y están en periodo de prácticas ahora, y esperamos poder darle continuidad a éste y otros proyectos porque a nosotros lo que nos llena al final es que estás moviendo tejido que antes no estaba haciendo nada o que no encontraba oportunidades y les estás formando y ayudando a ello”, concreta Manuel.

“Por muy españoles que somos, a la hora de la parte laboral, vemos que a la gente le cuesta mucho relacionarse y conocer a posibles clientes, proveedores…”

Estudiando cuáles suelen ser las mayores necesidades de ayuda para quienes por aquí vienen con el reto de emprender ante sí, el presidente de AJE Albacete nos habla de algunas de ellas:

“Por muy españoles que somos, a la hora de la parte laboral, vemos que a la gente le cuesta mucho relacionarse y conocer a posibles clientes, proveedores… y por eso ése es el tipo de acciones que más potenciamos también a lo largo del año: encuentros donde a ellos ‘les obligamos’ a que se relacionen para luego ya ellos solos vayan ampliando… pero ése sería uno de los puntos más fuertes”.

También nos explica que “a nivel burocrático, un emprendedor no está ‘puesto’ en la Administración y se necesita mucho para poner en marcha un proyecto: uno tiene una idea muy concreta en mente pero luego, a la hora de la verdad, el asesor te empieza a bajar un poquito las ideas y se transforma el proyecto (e incluso la idea inicial puede cambiar muchísimo); pero todo cuesta mucho: hay mucha burocracia administrativa y ayuda en eso es, al final, lo que más necesitan”.

Y, para esa ‘barrera’ de las dificultades que los emprendedores encuentran para comunicarse y crear nexos de unión y contactos que puedan desembocar en mayores posibilidades para sus negocios, es todo un ejemplo otra de las iniciativas que AJE ha puesto en marcha con éxito:

“Los Afterwork llamaron mucho la atención (de hecho, se están replicando en otras localidades) porque, primero, premiamos las presentaciones eficaces, creativas y originales (no queremos que la gente vaya a presentarse a un evento de una manera ‘aburrida’, típica, porque eso al final no deja huella en nadie y es lo que todos podemos hacer, y lo que queremos es que la gente rompa con esos miedos, con esas barreras, y se presente de una manera que pueda dejar huella en los asistentes (y que le sirva también como presentación de sí mismo para su día a día laboral), y hay gente que todo esto se lo trabaja muchísimo; pero, además, no solo obligamos a esas presentaciones exprés (de 40 segundos) sino que generamos dinámicas en ese mismo evento entre todos y la gente, al final, con un vino y unas tapas, ha roto esas barreras, se ha dado cuenta de que no era tan difícil y ha generado sinergias y negocios en la mayoría de los casos”, subraya Manuel.

“Business Angels, Crowfunding… son nuevas líneas de financiación que se están potenciando mucho y que están dando también buenos resultados”

Otro problema al que todo joven (y no tan joven) empresario ha de hacer frente, viene de la mano (normalmente) del acceso a la financiación o de las ayudas a las que puedan acogerse estos jóvenes emprendedores.

“Suficientes… yo creo que nunca serán suficientes (porque uno, puestos a pedir, cuanto más, mejor) pero, dentro de las posibilidades, ahora en estos años sí es verdad que las entidades bancarias están más abiertas a conocer a otros nuevos clientes, a conocer a emprendedores (es una palabra que se ha potenciado mucho y se ha puesto muy de moda…); pero hay un auge muy alto y que está muy disparado ahora y es la inversión privada: no solamente que un emprendedor pida ayuda a la familia, sino el tema de Business Angels, de Crowfunding_… al final son nuevas líneas de financiación que se están potenciando mucho, que están dando también buenos resultados (no todo son éxitos, obviamente, pero se está consiguiendo mucho con inversión privada)”, relata el presidente de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Albacete.

“La mujer está tomando un papel bastante protagonista, ha superado los miedos a emprender”

Además de la clausura de los actos con motivo de su XX aniversario, AJE Albacete se encuentra ya plenamente inmersa en la preparación de una nueva edición de sus Premios Joven Empresario, otro de las citas de referencia del tejido productivo en la ciudad y la provincia. El plazo para presentar candidaturas se cerró el pasado mes de marzo y ya hay interesantes indicios de lo que nos va a deparar esta nueva edición:

“Lo que hemos observado es que, tanto este año como en las dos ediciones anteriores, la mujer está tomando un papel bastante protagonista, ha superado los miedos a emprender; el perfil femenino está muy formado y ha comenzado a presentar más proyectos, nuevas ideas… Prácticamente el 50% de las candidaturas son femeninas; proyectos no hay tantos, pero sí que este año en la categoría de Accésit y como Premio al Empresario o Empresaria del Año en Albacete, hay mucho índice femenino…”, avanza.

Pasos adelante, también por parte de las mujeres para, de la mano de AJE, tener en los jóvenes emprendedores la mejor semilla posible para ir asentando las bases de un tejido productivo cada vez mejor y con mayores perspectivas de dinamización para el Albacete que están llamados a formar:

“Se están haciendo muchas cosas que, obviamente, están potenciando los resultados del emprendimiento viéndose cómo se han perdido esos miedos; pero sí que a nivel burocrático o administrativo faltan políticas de Gobierno desde el ámbito nacional que puedan simplificar y agilizar todo eso porque ahí sí que hay mucho recorrido por andar para lograr que emprender no sea tan costoso o tan enredado, sino que alguien que quiera desarrollar una idea lo pueda hacer de un modo más sencillo y se pueda emprender mucho más rápido”, nos cuenta.

Finalmente, a nivel de educación, Manuel Murcia señala especialmente que le gustaría hacer mucho hincapié en una de las líneas que AJE Albacete lleva a muchos institutos que, cada año, les llaman desde toda la provincia para dar charlas a alumnos: “Y es que todavía nos encontramos con muchos alumnos que quieren ser funcionarios (aunque cada vez menos, según algunos estudios), y nadie dice que ser funcionario sea negativo pero, obviamente, en un país, debe haber equilibrio… y falta mucho por hacer en ese camino porque a los chavales no les llama tanto la parte del emprendimiento y del autoempleo, y desde muy pequeños se pueden hacer muchas cosas desde educación para que pierdan ese miedo y esas barreras, nos gustaría que se fueran potenciando esas habilidades sociales dentro de una ley de emprendimiento o dentro de asignaturas como emprendimiento que vayan cogiendo fuerza y ayudando a que esos jóvenes dispongan de esas habilidades que les permitan tener las menores barreras posibles el día de mañana”, concluye.

Si lo desean, les invitamos a ‘adentrarse’ en las instalaciones y el día a día en AJE Albacete visionando al completo este reportaje mediante el vídeo que acompaña a esta versión por escrito del mismo.