Al-Basit, la llanura

Los orígenes de Albacete son oscuros, un cruce neurálgico de caminos entre Andalucía, Levante y la Meseta, así como unas pequeñas elevaciones de terreno en la gran llanura manchega, el Cerrillo de San Juan (donde se asienta en la actualidad la Catedral), el Alto de la Villa (actual Villacerrada) y la Cuesta (plaza de Las Carretas), pudieron dar lugar desde antiguo a un asentamiento de escasa importancia.

Los pocos indicios firmes que se conocen se refieren a un viejo castillo de la época califal. Anteriormente habría sido un pequeño núcleo musulmán llamado en árabe Al-Basit (la llanura), que dará nombre a la ciudad y del que no quedan más restos que una cierta cantidad de cerámica encontrada junto al actual edificio de la Diputación Provincial.

Durante el periodo medieval, fue escenario de luchas entre cristianos y musulmanes, hasta que las tropas cristianas la toman en 1241 y pasa a depender de los dominios de Alarcón. Tras la conquista de Chinchilla por Álvaro Pérez Correa, Albacete pasaría a depender de ella en el año 1269. Ambas ciudades formaban parte del señorío del infante don Manuel, que luego lo heredaría don Juan Manuel, artífice repoblador de toda la zona que después sería el marquesado de Villena.

Independencia de Chinchilla

En torno al primer cuarto del siglo XIV, ya en época del infante don Juan Manuel, adelantado de Murcia y señor de estas tierras, que serían después marquesado de Villena, la aldea de Albacete empieza a desarrollarse y a incrementar su población. En 1375, don Alfonso de Aragón, marqués de Villena, concedía a la aldea de Albacete el título de Villa, independizándose de Chinchilla; decisión que motivo continuos enfrentamientos con esta villa. El villazgo traía consigo la existencia de un término y de un concejo con autoridades propias, así como la continuidad en Albacete de las ferias de Chinchilla.

Un siglo después, en 1476, los Reyes Católicos le agradecen su colaboración concediéndole el disponer de un mercado franco semanal. Durante el levantamiento de las Comunidades (1520-1521), tras una inicial fase de rebeldía, pasa a apoyar al nuevo emperador Carlos I quien, en 1526, concede el señorío de esta villa a su esposa la emperatriz Isabel de Portugal, como regalo de bodas.

“La Cerca”, la muralla defensiva de Albacete

En el siglo XIII existían unas humildes chozas de labradores al pie del Castillo de Chinchilla y en los alrededores. Durante el siglo XIV y XV el aspecto urbano de Albacete alcanzó un importante desarrollo. A principios del siglo XIV, Al-Basit era aún una simple alquería que comenzó a resurgir en 1375 con el repoblamiento de la zona denominada Alto de la Villa, hoy Villacerrada, (totalmente allanada y sustituida por una nueva urbanización) donde se sabe que estuvo la antigua fortaleza de la población rodeada por una muralla por la calle de la Caba con salida por los llamados espolones. Es muy probable que la otra torre defensiva estuviera en el cerrillo de San Juan (zona de la Catedral) y una tercera zona, un poco más elevada, estaría en la zona llamada la Cuesta (actual Plaza de las Carretas). Estas tres torres cercaban el poblado con una muralla que era popularmente llamada “La Cerca”, de la cual lamentablemente no quedan restos.

Estos tres lugares, antes mencionados, serían los puntos de origen de la urbe de Albacete que estuvieron totalmente unidos en el siglo XVI. Era un trazado urbano, con calles tortuosas y retorcidas de carácter totalmente medieval y sin ningún vestigio de interés artístico aunque sí histórico y de arraigo cultural y de raíz.

“La Cerca”, y sus distintas puertas

Sobre la muralla que cercaba el poblado, -que entre los siglos XVI y XVII, era frecuentemente reforzada-, y que aparece reseñada en los libros municipales como “La Cerca”, se sabe que continuamente se estaba levantando y demoliendo, lo cual nos da una idea de que servía para proteger al poblado de invasiones y cercar al lugar de las epidemias de peste, muy frecuentes en la época.

La muralla fue ampliada hasta la ermita de San Antón, y contaba con varias puertas, algunas de las cuales todavía existían en el siglo XVIII, como la llamada puerta de las Almenas, ubicada en el actual cruce de la calle Los Baños y calle de la Feria. Otras puertas han mantenido sus nombres en la toponimia del callejero local, como las puertas de Madrid, Valencia, Murcia y Chinchilla.

Aunque la muralla llamada “La Cerca” desapareció totalmente, se puede reconstruir sobre el plano de la ciudad. A juzgar por los restos arquitectónicos, conservados o que se tiene noticia, podemos citar edificios como la Parroquia de San Juan, tres conventos, (Justinianas, Franciscanas y Agustinos), y varias casas-palacios, aquella fue una época de gran actividad constructiva y de desarrollo urbano. Albacete terminaba antes de llegar a los Ejidos de Santa Catalina, que conducía a la calle de la Feria.

Albacete constituye en la actualidad un pilar de la industria aeronáutica internacional

La guinda al desarrollo industrial de Albacete la puso, el 12 de mayo del 2006, la empresa Eurocopter, filial del consorcio aeronáutico multinacional EADS. Eurocopter anunciaba una noticia sin precedentes para la industria albaceteña, se acababa de decidir que la ciudad elegida para la instalación del tercer pilar de Eurocopter en Europa, junto a Alemania y Francia, sería España, concretamente Castilla-La Mancha y específicamente Albacete. Son cerca de 1.000 puestos de trabajo, 1.500 millones de ingresos previstos para los próximos diez años y una sinergia económica que sin duda atraerá a otras industrias internacionales que se instalarán en el Parque Aeronáutico de Albacete.

Eurocopter es ya una realidad en Albacete, el pasado 18 de marzo tuvo lugar la inauguración de la planta, en un acto presidido por el presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Jose María Barreda, y el presidente del Grupo Eurocopter, Lutz Bertling, acompañados por el secretario de Estado de Defensa, Francisco Pardo, el alcalde de Albacete, Manuel Pérez Castell, y el presidente de EADS-CASA, Francisco Fernández Sainz. En sus discursos todos resaltaron la importancia que tiene para Albacete la implantación de Eurocopter. El secretario de Estado de Defensa destacó que “Eurocopter sitúa a Castilla-La Mancha y a Albacete en el mapa aeronáutico internacional y nuestra tierra da un salto de gigante para convertirse en uno de los referentes de la industria aeronáutica internacional”.

El colofón a la inauguración de la planta de Eurocopter de Albacete lo puso, el pasado 29 de marzo, la salida hacia el Servicio de Salud de Cataluña, del primer helicóptero, modelo EC-135, fabricado en la planta albaceteña.

Confirmación de la Feria

Su buena ubicación en la ruta de comunicaciones entre Madrid y Levante y la riqueza agraria de su entorno, hacen que la villa de Albacete asista a un crecimiento de su población durante el siglo XVIII y siguientes coincidiendo con el Privilegio de Confirmación de una Feria Anual concedido por el rey Felipe V en el año 1710.

La Feria, que comenzó celebrándose en Albacete, se trasladó después a Los Llanos, donde en el siglo XVII se había establecido una comunidad de franciscanos que siempre lucho por mantener este importante certamen económico comarcal. Más tarde, la Feria volvió al núcleo urbano hasta que posteriormente se ubicaría en un edificio neoclásico, -actual recinto ferial-, mandado construir en la época de Carlos III, en el año 1783.

Fue en el siglo XVIII cuando se produce un progresivo aumento de la población. Existen registros de que en 1800, eran un total de 2.266 habitantes, y que tiene que ver con el establecimiento definitivo de la Feria de Albacete.

Real Canal de María Cristina

Del tiempo de Carlos IV es el canal que tantos beneficios ha reportado a la ciudad de Albacete.

Rodeada Albacete por las sierras y montañas de Chinchilla y Alcaraz, su territorio venía a ser como recipiente de todas las aguas vivas y llovedizas que de ellas afluían y se dirigían hacía el río Júcar, formándose grandes lagunas en el Salobral, Fuente del Charco, Albaidel, Oyabacas y Acequión. Las aguas encharcadas alrededor de la población se corrompían infestando la atmósfera de la villa y produciendo grandes inundaciones en el suelo rústico y urbano. Estas inundaciones se produjeron desde el año 1500, pero no fue hasta 1748 cuando se solicitó por primera vez la realización de un desagüe. En 1787, el conde de Florida-Blanca dispuso que se formase un plano de dicho desagüe. Acordada su ejecución en agosto del mismo año, se mandó a la villa que buscase los capitales necesarios pero, al no poder reunirlos, se abandonó el proyecto.

A finales del siglo XVII la situación se hizo insostenible, una gran epidemia de peste mermó a gran parte de la población y las inundaciones estaban produciendo el derrumbe de viviendas hasta el punto de llegar a temer por la posible desaparición de la ciudad. La casualidad hizo que el rey Carlos IV pasase por Albacete, de regreso a Barcelona, en 1802, y al ver la situación en la que se encontraba la localidad decretó la formación de una empresa de desagüe.

Las obras del llamado Real Canal de María Cristina, comenzaron en 1805, y a partir de entonces la población empezó a aumentar hasta convertirse en la localidad más populosa de la zona.

Creación de la provincia de Albacete

Desde una perspectiva política y administrativa, el acontecimiento más importante del siglo XIX es la creación de la provincia de Albacete mediante R.D. de 30 de noviembre de 1833, estableciéndose la capital en esta villa, que contaría con Audiencia un año después. En 1835, se crea el primer Ayuntamiento completamente electivo.

Hacia el año de 1857 Albacete contaba con 16.607 habitantes; realizándose en 1861 un plano de la villa de Albacete que lograría el rango de ciudad en 1862, por decreto de Isabel II. El ferrocarril llega hasta Albacete dos décadas después, en 1855, con el trayecto Madrid-Alicante y posteriormente se construye otra vía entre Albacete y Cartagena. A lo largo del siglo XIX la ciudad sigue aumentando su población que llega a algo más de 21.000 personas al inicio del pasado siglo XX.

Entre 1900 y el final de la Guerra Civil se triplica el número de habitantes. De esa época son una serie de obras públicas básicas: el abastecimiento de agua y alcantarillado (1905), la construcción del parque de Abelardo Sánchez (1910-1923)… A partir de estas fechas el aumento de la población ya es un hecho totalmente palpable y en 1930 se puede hablar de una ampliación notable del perímetro urbano con la incorporación y apertura de nuevas vías y barrios, calle Tesifonte Gallego y zona del Parque, Barrio de la Industria, etc.

Albacete y la especulación urbanística

Tras la posguerra se va a producir un crecimiento exagerado del plano de la Ciudad, destacando en los años 1950 el Barrio de las Casas Baratas, entre otros. Ya en los años 60 y 70, y con una notable especulación del suelo, se van a construir casi desordenadamente gran cantidad de edificios, las más de las veces de una manera impersonal, destruyéndose con todo ello obras, algunas de notable carácter artístico dentro de un electicismo postmodernista, lo que hace sentir en ocasiones, sobre todo a los más veteranos, un sentimiento de añoranza. Como dijo el desaparecido y famoso arquitecto e historiador Fernando Chueca Goitia (1911-2004) en la urbe albaceteña se ha producido “no la transformación de una ciudad, sino la suplantación de una ciudad por otra que la ha desalojado y ha ocupado su sitio. La jubilación de una y la aparición de otra se ha producido en un corto espacio de tiempo…”

Albacete ha pasado de una población de 21.512 habitantes en el año 1900 a 145.000 en el año 2000 y a cerca de 160.000 en el actual año 2007. Aunque realmente y de hecho en la ciudad de Albacete conviven actualmente cerca de 200.000 personas que mueven el corazón incansable de una ciudad que es una de las que más ha crecido en España en las últimas décadas. Lástima que este desarrollo urbano haya acabado con las muchas joyas arquitectónicas que la ciudad tenía allá por los años 50. Posiblemente Albacete sea una de las pocas ciudades españolas que no disponen de un casco antiguo donde poder revivir la historia que sin lugar a dudas tiene la ciudad manchega. El desarrollo urbano de una ciudad no tiene porque ir ligado a la destrucción, casi total, de su legado histórico-arquitectónico.

El Palacio de Congresos, un nuevo punto de inflexión en el desarrollo de Albacete

El acontecimiento más importante del 2007, por lo que económicamente puede repercutir en la ciudad, es la inauguración del Palacio de Congresos “Ciudad de Albacete”, el 18 de abril. Construido sobre una parcela de 39.000 m2, cuenta con 15.300 m2 construidos con zona ajardinada y aparcamiento para 400 vehículos. Está dotado de los medios técnicos y tecnológicos más avanzados, cuenta con varias salas, alguna con capacidad para 1.120 personas y una zona de restauración.

En el acto de inauguración, presidido por el presidente regional, José María Barreda manifestó la importancia del turismo de negocios “que genera al año en España unos 1.500 millones de euros”. El alcalde de Albacete, Manuel Pérez Castell, en su intervención dijo que este Palacio de Congresos “es una realidad nueva porque muchas personas creyeron que era posible y que era necesario dar a esta ciudad el impulso vital del comercio y del turismo de congresos”. Por su parte, el presidente de la Asociación de Empresarios de Campollano, ADECA, Eduardo López Espejo, se mostró convencido de que “este Palacio de Congresos es un punto de inflexión en la historia de Albacete”.

Según detalló Dionisio Gómez, director gerente del Palacio de Congresos, “un cliente de congresos deja en la ciudad alrededor de 400 euros, de los que un 30% van al Palacio y el restante 70% a la ciudad”, matizó, para añadir que cuando el Palacio esté a pleno rendimiento se realizarán de 500 a 600 congresos anuales “lo que nos da una dimensión de la importancia económica que supone para Albacete, además de los 80 puestos de trabajo que, con carácter puntual, se necesitarán cada vez que se realice un congreso”, subrayó.

Cuartel general de las Brigadas Internacionales

En el siglo XX, Albacete quedó marcada tristemente por la Guerra Civil (1936-1939). Durante la misma, tras un breve lapso en poder de los militares sublevados contra el gobierno republicano, la ciudad volvió a quedar en manos de las autoridades de Madrid. Durante la mayor parte de la Guerra, la Base Aérea de los Llanos fue la sede principal de la fuerza aérea republicana. Entre los años 1936 y 1937, Albacete se convirtió en cuartel general de las Brigadas Internacionales, en cuyo recuerdo se erigió un monumento al cumplirse los 60 años de aquellos hechos. Ya en la transición democrática, los dos datos más significativos son la implantación en Albacete del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, en función del Estatuto de Autonomía de 1982, y la consolidación de la Universidad de Castilla-La Mancha, que está suponiendo un gran impulso para el crecimiento de la Ciudad y la Región en general.

Albacete y su gran expansión

Ya entrados en el siglo XXI, podemos decir que en la actualidad, Albacete, es una de las ciudades de España que más ha crecido en todos los órdenes.

La eclosión urbanística y su impresionante desarrollo económico y social hacen de Albacete una población ideal para vivir. La Universidad con su Facultad de Medicina, el Palacio de Congresos, el Jardín Botánico, el Parque Científico y Tecnológico, el Instituto de Informática, la próxima llegada del AVE, la Terminal Civil en la Base Aérea de los Llanos y la implantación de nuevos polígonos industriales (con una constante ampliación de suelo industrial para establecimiento de nuevas empresas) unido a la ampliación del ya mítico, Polígono Industrial de Campollano, donde existen más de 600 empresas que dan trabajo a más de 12.000 personas, entre un sin fin de obras y proyectos, hacen que Albacete, en este recién comenzado siglo XXI, se encuentre en el mejor momento de su historia.

Además, la implantación en Albacete de la planta de Eurocopter sitúa a la ciudad como uno de los grandes pilares de la industria aeronáutica internacional.