Sucesivo aumento de la población desde 1980

El gran desarrollo económico y social de Albacete queda reflejado en el aumento de la población que entre 1950 y 1970 había sufrido un significativo descenso, poniéndose así fin a la tendencia al despoblamiento de toda la provincia, especialmente de las generaciones jóvenes como consecuencia de los flujos migratorios tanto a otras regiones españolas como al extranjero.

Desde 1980 hasta nuestros días, el incremento de la población se aproxima a la cifra de 50.000 personas, lo que ha supuesto una inversión del signo migratorio hacia una ciudad en la que cada vez hay más actividad que permite ofrecer una estabilidad laboral: “En los últimos años se ha generado en Albacete un determinado tipo de recursos con los que la ciudad, no sólo ha recuperado a un gran número de albaceteños que nos habíamos marchado fuera, sino que atrae también a un gran número de personas procedentes tanto de otras provincias españolas como de Alemania, Suiza, Francia, América del Sur, Rumanía…”, enumera José Luis Moreno, jefe del Servicio de Promoción Empresarial de la delegación de Industria y Tecnología de Albacete, apuntando que muchos de ellos han venido a Albacete buscando esos recursos que no tienen en su tierra y que en su día nosotros tampoco tuvimos, por lo que bajo su punto de vista, “tenemos una magnífica oportunidad para hacer justicia con los países que en otros tiempos hicieron los mismo en sentido contrario”, subraya.

Junto a este aumento de población, un dato igualmente significativo es la evolución de la renta provincial (), que se ha visto incrementada en un 743,31%, pasando de los 620 millones de 1980 a 5.236 millones en 2005, así como de la renta por habitante que ha subido en ese mismo periodo de tiempo de 1.837 euros al año a 13.635 euros.

La Autonomía de CLM, un factor clave

José Luis Moreno señala la confluencia de una serie de factores que han contribuido al desarrollo o “despegue” de Albacete con un claro punto de partida desde que la autonomía de Castilla-La Mancha permitió a nuestra ciudad, que iba perdiendo cada vez más habitantes y caminaba hacia el empobrecimiento en las viejas estructuras de dependencia del Estado Central, reencontrarse con otras tierras con carencias similares, lográndose mejoras, entre otras, la puesta en marcha de la Universidad y la amplitud de la oferta laboral, especialmente en el plano industrial, en el que ya es un referente, que atrae a una población que cada vez precisa de mayores servicios en todos los planos: ferias, congresos, comunicaciones…, formándose así lo que José Luis Moreno denomina olas concéntricas de nueva actividad.

Otro factor a destacar de esta nueva sociedad surgida de la Constitución de 1978 es la colaboración social entre empresarios y sindicatos, así como la institucional entre Junta, Diputación, Ayuntamiento, Universidad, etc. fruto de la cual han surgido experiencias como el Pacto por Albacete o, a nivel autonómico, los Pactos Industriales y los Pactos por el Empleo.

Por otra parte, muchas empresas de fuera han decidido venir a invertir debido a las ayudas existentes por ser Región Objetivo 1 en la Unión Europea y, a pesar del desarrollo experimentado en los últimos años, estas ayudas, aunque en cantidades menores, continuarán hasta 2013.

José Luis Moreno no duda en afirmar que estos nuevos empresarios seguirán ampliando sus factorías en el próximo decenio, en el que Albacete superará de largo los 400.000 habitantes en la provincia y los 200.000 en la capital, así como los 50.000 puestos de trabajo en el sector de la industria.

Los polígonos industriales, las bazas hacia el futuro

Un dato especialmente significativo en el desarrollo económico de Albacete es el aumento de la oferta de suelo industrial, ya que mientras que en 1980 el Polígono Industrial Campollano, surgido de la iniciativa de promotores autóctonos, era el único existente, en la actualidad la oferta se ha extendido a más de 20 polígonos a lo largo de toda la provincia, entre otros, el de Caudete con la implantación de la empresa Crisnova Vidrio; el de Almansa con la puesta en marcha de Bimbo, Astondoa o el Centro Tecnológico; el de Hellín con Socotherm o Candy Spain; el de Robledo con la creación de más de 150 empleos, por ahora, en Alucofer; el de Montealegre del Castillo con la industria de los tapizados, etc.

En la capital, “a Campollano, de un modo mimético, le han seguido en estos 25 años una serie de polígonos como son Romica, el Parque Científico y Tecnológico, el Parque Aeronáutico y Logístico, donde tiene su sede Eurocopter, y el del sector XVIII, conocido como AJUSA,” precisa José Luis Moreno, jefe del Servicio de Promoción Empresarial, para quien todo el conjunto de polígonos hace que Albacete sea un valor, no ya sólo local sino provincial, “una llanura llena de ciudades con unas magníficas autovías y con terreno industrial disponible y barato que está atrayendo a muchas empresas de España”, asegura, para añadir que esta oferta de suelo industrial es una de las grandes bazas hacia el futuro que tiene Albacete.

En este sentido, José Luis Moreno destaca la encomiable labor de la Asociación de Empresarios de Campollano, ADECA, “la Asociación de empresarios de un polígono industrial mayor y mejor, sin duda, de la región de Castilla-La Mancha. Un polígono donde hay casi 14.000 personas trabajando en cerca de 1.000 empresas, cuyos empresarios, además, se distinguen de otros colectivos empresariales en que se llevan magníficamente”, matiza, para continuar resaltando algunas de las grandes ideas patrocinadas por ADECA: la planificación de nuevos accesos, la avenida Gregorio Arcos, el proyecto de una guardería para los trabajadores del polígono o el proyecto del Palacio de Congresos, hoy una realidad.

Desde 1980, el crecimiento de empleos en el sector industrial ha pasado de 19.000 a 33.700

Entre los parámetros comparativos analizados por José Luis Moreno se encuentra la oferta de estudios existente en la actualidad, con 11.448 universitarios repartidos entre el campus de la Universidad de Castilla-La Mancha y el Centro Regional de la UNED, frente a los 1.650 universitarios de 1980, todos ellos entre la UNED y la Escuela de Ingenieros Industriales.

Otros sectores que han sido objeto de comparación son el sector servicios, que ha pasado de 33.000 empleos a 98.000, lo que significa un aumento del 196%, con una mención especial al turismo rural que con cerca de 1.000 empresas en el subsector ha acabado con el desempleo en los municipios más turísticos como Alcalá del Júcar, Letur, Riópar o las ciudades-balneario de Reolid y Villatoya; el aumento de la dotación sanitaria, que ha multiplicado por cinco el número de camas hospitalarias; o el sector de la construcción que ha pasado de 16.000 a 21.000 trabajadores.

Sin embargo, el sector agrícola ha acusado un descenso de población activa, pasando de 31.000 trabajadores en 1980 a 7.000 en el año 2005, una disminución de un 77% que contrasta con el crecimiento de los empleos en el sector industrial que han pasado de 19.000 a 33.700 empleos, destacando el sector de la industria agroalimentaria en el que se ha conseguido transformar la oferta en cantidad por la oferta en calidad, siendo el sector vitivinícola un claro ejemplo de ello.

Además, el sector agroalimentario ha aprovechado la puesta en regadío de determinadas zonas para montar empresas notables como Horticoalba, Forlasa, Intermalta, Agraria San Antón, etc.

Eurocopter y el Palacio de Congresos

Mientras que hasta ahora la provincia de Albacete destacaba por algunos sectores como el cuchillero, el zapatero en Almansa, la pintura en la Roda, los vinos y los quesos de Villarrobledo o alguna industria importante en el sector agroalimentario, en opinión de José Luis Moreno, la inauguración de Eurocopter supone la inmersión de la ciudad en un sector innovador anclado en el siglo XXI, sin olvidar que no se trata simplemente de la puesta en marcha de una empresa sino que va a haber un conjunto de empresas ligadas y vinculadas como industrias complementarias o auxiliares de Eurocopter, lo que va a convertir al Parque Logístico y Aeronáutico en un centro de alta cualificación tecnológica al servicio del sector de la aeronáutica.

Por otra parte, continúa, Albacete ha pasado de ser un lugar con muy poco atractivo para todo lo que fuera externo a la capital de la provincia a una ciudad con una gran cobertura de servicios, entre ellos, el recientemente inaugurado Palacio de Congresos que convertirá a la ciudad en una fuente de conocimiento científico, intelectual y cultural y en un centro de atracción de grandes concentraciones de personas. En 1998, siendo José Luis Moreno delegado de Industria en Albacete, ADECA presentaba el proyecto de un palacio de congresos a falta del cuadro de financiación para ponerlo en marcha, al que no se le empezó a dar forma hasta el año 2000, cuando el IFAB, junto a ADECA y FEDA, regidos por el Ayuntamiento, la Diputación Provincial y la Cámara de Comercio, rescataron el proyecto.

Finalmente, con una inversión de 20 millones de euros, aportados por el Gobierno regional en un 90% y por la Diputación Provincial en el 10% restante, el ayuntamiento de Albacete se encargó de la cesión del terreno, la gestión y la dirección facultativa, concediendo, por concurso de adjudicación, su explotación a la empresa Hoteles Beatriz de Toledo que tiene prevista la construcción de un hotel, conectado con el Palacio mediante una pasarela, que ofertará 206 habitaciones, salas para eventos y banquetes, Spa, piscina al aire libre y discoteca.

Una vez inaugurado el Palacio de Congresos, José Luis Moreno, que se ha mantenido muy cercano al proyecto desde su génesis, primero desde Industria y después como miembro del IFAB, aplaude la importante labor de “la corporación municipal y provincial, que en la medida de sus pocas fuerzas hicieron lo posible para el nacimiento del Palacio y están contribuyendo a su bagaje futuro, y de la Junta de Comunidades, que ha financiado la parte tremendamente importante de la diferencia entre lo poco que aportaba Albacete y lo mucho que valía el proyecto”, significa, poniendo de manifiesto la gran importancia que tiene ahora saber rentabilizarlo, “para lo cual será necesaria la ayuda de todos los sectores”.

El turismo de congresos, importante fuente de ingresos

El turismo de negocios, al que va fundamentalmente dirigido el Palacio de Congresos, genera al año en España más de 1.500 millones de euros y moviliza a más de dos millones y medio de personas.

Según indica Dionisio Gómez, director gerente del Palacio de Cogresos, los últimos estudios reflejan que un cliente de congresos deja en la ciudad alrededor de 400 euros, de los que un 30% se quedan en el Palacio mientras que el restante 70% se va a la ciudad en comercio, alojamiento, restaurantes, cafeterías…, por lo que el Palacio de Congresos, estima su director, Dionisio Gómez, será importante para la ciudad de Albacete que, además, “presenta una gran diversidad de atractivos para este tipo de turismo, tanto por su excepcional nudo de comunicaciones, como por la amplia oferta de actividades de ocio: campo de golf, circuito de velocidad, alrededores muy turísticos que abarcan desde zonas monumentales, como Almansa o Chinchilla, hasta zonas de encanto medio ambiental, sin olvidar el turismo enológico”, significa, subrayando especialmente el carácter abierto de Albacete, donde el turista va a tener un trato único, a diferencia de otras grandes capitales, en las que los congresistas se pierden entre la maraña de congresos y reuniones.

Debido al coste de mantenimiento del edificio, Dionisio calcula que para sacarle rentabilidad será necesario organizar en torno a 500 ó 600 eventos al año y la ocupación mensual debería ser de unos 15 días, teniendo en cuenta la complejidad de la captación de este tipo de eventos, que se mueven a medio-largo plazo, distingue el Director, estableciendo un periodo de dos o tres años como meta para haber consolidado la programación de los congresos, que de momento estará complementada con la celebración de cursos de formación, ferias, presentaciones de productos, etc.

Para Dionisio Gómez, director del Palacio de Congresos ‘Ciudad de Albacete’, la construcción del complejo hotelero es “el complemento que necesita la ciudad para introducirse en el mercado congresual porque para traer un congreso de grandes dimensiones es muy importante disponer de una amplia y diversa oferta hotelera, de manera que cada hotel tenga su tipo de congresista”, afirma, añadiendo que el hotel precisará de una plantilla de 100 a 150 personas fijas que se sumarán a las cerca de 80 personas que, con carácter puntual, se necesitarán en el Palacio cada vez que se celebre un evento importante.

El Palacio de Congresos, moderno y plurifuncional

El Palacio de Congresos ‘Ciudad de Albacete’, diseñado por el estudio de arquitectura ‘Frechilla y López Peláez’, tiene una superficie de 15.300 m2 construidos sobre una parcela de 39.000 m2 con una zona ajardinada y un aparcamiento para 400 vehículos.

Dotado de los medios técnicos y tecnológicos más avanzados, esta construcción arquitectónica con forma de cubo de acero y vidrio consta de cuatro alturas, en las que se distribuyen varias salas así como una zona de restauración estructurada a modo de cajas superpuestas.

Dionisio Gómez, director gerente del Palacio de Congresos, destaca como característica principal del recinto la versatilidad de cada una de las dependencias: “El Palacio es muy completo precisamente porque es plurifuncional, cualquier sala sirve para varios usos, así por ejemplo las zonas de restauración se pueden acondicionar para ponencias”, asegura Dionisio, añadiendo que su moderno equipamiento y su preparación acústica, con foso para orquesta y caja escénica, permite organizar infinidad de eventos, desde ópera o teatro hasta cualquier representación, además de estar dotado de todas las comodidades que demanda el sector congresual: cabinas de traducción y de proyección; butacas con mesas de apoyo, enchufes para ordenador y traducción simultánea; así como cortinas motorizadas para oscurecer las salas cuando sea necesario proyectar.