Relata Alejandro Ruiz-Huerta que ‘La Memoria Incómoda’ significa que “para distintos sectores vinculados al poder, ésta siempre ha sido una memoria incómoda, y prueba de ello es que hemos despegado un poco con el cuarenta aniversario; eso significa algo: durante cuarenta años ha habido aquí muchísimo silencio en torno a Atocha y creo que es imprescindible que la gente conozca lo duro que ha sido construir esta Democracia imperfecta que tenemos”.

No obstante, señala que “cada vez la memoria se hace menos incómoda y eso supone que desde muchos sectores institucionales están apoyando nuestro recuerdo pero, a pesar de eso, sigue siendo ‘incómoda’ porque ‘incomoda’… A veces no gusta al poder el hecho de que haya habido tantos problemas para construir la Democracia en España; treinta y tantos años después se hace menos incómoda pero sigue habiendo muchos problemas (y prueba de ello la tenemos en la corrupción que, a fin de cuentas, es la utilización de un sistema político para otros intereses)”.

Considera que todo eso “también está en relación con la memoria incómoda porque, cuando realmente conocemos nuestra memoria, la trabajamos y la hacemos colectiva, vinculante… pues tenemos más reparo en la corrupción, de modo que en ese sentido también sirve para trabajar por un Estado de Derecho más auténtico y más pleno”.

El esfuerzo de “narrar lo inenarrable” hace “que se extienda la memoria y que se haga menos incómoda”

Además de en el esfuerzo que le ha requerido hacer este libro en concreto, Alejando Ruiz-Huerta Carbonell explica que en todas las ocasiones que ha tenido de publicar (en revistas, en medios de comunicación…) ha percibido “que cada día cambias la forma de contar las cosas; a medida que va pasando el tiempo es más ‘normal’ contar las cosas como realmente fueron: un pos-franquismo para-fascista o casi-fascista fue el que se cargó a mis compañeros de Atocha, y eso no lo podíamos decir en el año ‘78”.

No es ajeno a que “hoy todavía seguimos mal porque aún sigue habiendo brotes de franquismo en toda la sociedad a muchísimos niveles” pero reitera que “las cosas van cambiando y desde el punto de vista literario, todavía más”.

Nos cuenta que en un par de semanas tiene que ir a para presentar una comunicación sobre Atocha “porque, por primera vez, los propios historiadores te piden una referencia de Atocha porque empieza ya a sonar desde el punto de vista de la historia (de hecho, es algo que llamo ‘Atocha desde el recuerdo y desde la historia’), porque trasciende, va más allá”.

Afirma que el esfuerzo de “narrar todo eso que es inenarrable… ha sido muy fuerte; poder poner las palabras exactas que tenían que ver con el atentado…”, pero a base de trabajo y más trabajo y más trabajo, ha podido “contar las cosas como son”, algo que asegura que seguirá haciendo cada vez que le es requerido que escriba para alguna publicación porque “eso hace que se extienda la memoria y que se haga menos incómoda”.

“Mi sensación es que la historia de Atocha seguirá siendo una historia de minorías…”

Sobre si este año de conmemoración del XL aniversario del atentado a los abogados laboralistas en Atocha 55 ha servido para hacer más sensible a la sociedad sobre lo ocurrido y sobre la necesidad de dar la dignidad (a través del recuerdo) que aquellas personas merecen, asiente aunque asegura tener sus reservas.

“Es verdad que en el 40 aniversario ha habido un torrente de memoria, de voluntad de memoria, probablemente porque como tenemos el futuro tan complicado… sentimos la necesidad de volver hacia atrás” afirma, añadiendo que probablemente las opiniones tan contradictorias que han ido surgiendo en torno a la Transición han obligado “a revisar, a volver atrás”.

Nos cuenta que socialmente sí que este XL aniversario ha tenido un gran impacto que se traduce, por ejemplo, en “200.000 descargas de la historia de Atocha” y su aparición “en múltiples medios de comunicación”. “El primer mes fue terrible -asegura-, pero luego se ha ido suavizando la cosa… y otra vez mi sensación es que la historia de Atocha seguirá siendo una historia de minorías; es muy difícil extenderla más (por mucho que los Ayuntamientos, las Universidades… se empeñan en poner salas homenajeando a los abogados de Atocha…) dice, recién llegado de la Facultad de Derecho del Campus Universitario de Albacete (edificio ) donde se ha puesto ese nombre, ‘Abogados de Atocha’ a una sala de vistas donde los futuros abogados trabajan sobre lo que será su ‘oficio’. “Va teniendo a las minorías por más que el 40 aniversario ha sido clave para extenderlo mucho más” reitera, recordándonos a nosotros (los medios de comunicación) que tenemos “una importancia vital en esta extensión de la memoria”.

“La Educación es lo fundamental para consolidar la libertad y la Democracia”

Para que esa memoria cale en quienes no vivieron aquel momento crucial, en nuestros jóvenes, Ruiz-Huerta Carbonell subraya que “la clave está en la Educación (lo cual te lleva no sólo a recordar la memoria de Atocha sino muchas más memorias…)”.

Se muestra convencido de que “es importante el compromiso educativo, y ojalá las fuerzas políticas sean capaces alguna vez de hacer ese compromiso, ese Pacto Educativo imprescindible para dar una alternativa plena y sin más renovaciones en materia educativa (tanto en la Enseñanza Primaria y Secundaria como en la Universitaria)”.

Desde la nos cuenta que se está extendiendo la memoria de Atocha entre los jóvenes: “Este pasado febrero otorgamos el primer Premio Abogados de Atocha de Narrativa Joven (que, por cierto, lo ganó un senegalés de 22 años que escribió un relato magnífico); se han presentado cincuenta y dos textos breves cuyo objetivo es extender los valores de Atocha, los valores del respeto, de la solidaridad, de la defensa de los derechos fundamentales y de los derechos de los trabajadores… Poquito a poco, así, probablemente se vayan consiguiendo cosas pero hay mucho que hacer todavía: mientras no haya Pacto Educativo, en este país no tenemos nada que hacer porque vendrá un cambio con partido… la Educación es lo fundamental para consolidar la libertad y la Democracia”, reitera.

La Fundación Abogados de Atocha recibirá uno de los IX Premios Solidarios del Grupo Multimedia de Comunicación La Cerca el próximo mes de noviembre

En este año intenso por ese XL aniversario en torno a los abogados de Atocha y su memoria, y tras ese enero “terrible” plagado de citas a cuya participación la Fundación que lleva ese nombre ha sido requerida para recordar aquel momento de nuestra historia, los reconocimientos se van espaciando en el calendario aunque, como es de justicia, siguen llegando.

Uno de ellos les traerá de nuevo a Albacete el próximo mes de noviembre, cuando recibirán uno de los IX Premios Solidarios que entrega esta casa, el Grupo Multimedia de Comunicación La Cerca que, de esta forma, ha querido reconocerles su contribución a la hora de extender los valores de , la Libertad y la Democracia.

“Nosotros siempre decimos que no tenemos que ser reconocidos porque estamos haciendo, simplemente, lo que tenemos que hacer, que es trabajar como abogados laboralistas que éramos… pero este tipo de reconocimientos es un acicate, un impulso delante de compromiso con nosotros también para extender, entre todos, la memoria de Atocha, que es una parte muy importante de la memoria de este país”, concluye.

Si lo desean, pueden visionar o escuchar al completo la conversación con Alejando Ruiz-Huerta Carbonell, a través del vídeo que acompaña a este versión por escrito.